LA ARQUITECTURA INSTITUCIONAL SE RESIENTE

Italia reabre el miedo a que el euro deje de ser irreversible

La posibilidad de que Italia se plantee buscar una salida al margen de la moneda única ronda el país transalpino desde el triunfo de la coalición populista

Foto: Foto: Reuters.
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Lo dice alguien que conoce bien los entresijos europeos: “Lo que está en juego es la irreversibilidad del euro”. ¿Que quiere decir esto? Ni más ni menos que la posibilidad de que un país del tamaño de Italia —la tercera economía de la Unión Europea— se plantee buscar una salida al margen de la moneda única, que es lo que ronda el país desde el triunfo de la coalición populista.

Aunque el Gobierno italiano ha negado esta hipótesis, lo cierto es que las palabras del presidente de la Comisión de Presupuestos, Claudio Borgui, de la Liga, abren un nuevo conflicto en Europa, lo que se suma al Brexit y al enfrentamiento este/oeste, que tiene en Polonía y Hungría, por una parte, y Bruselas, por otra, las dos puntas de lanza. “Solo faltaba un enfrentamiento norte/sur”, aseguran los expertos. Si en 2012 era España quien arrastraba a Italia por los problemas de credibilidad del sistema financiero, ahora es el país transalpino el que sufre, lo cual, lejos de ser un consuelo, es una preocupación por la capacidad de arrastre de Italia sobre el conjunto de la región.

Los problemas institucionales de Europa, además, se ven agravados por la debilidad de una Comisión Europea saliente que, como garante de los tratados, está obligada a cumplir los compromisos en materia presupuestaria. Es en este sentido en el que la crisis italiana amenaza con salpicar a España, que a mediados de este mes debe enviar a Bruselas un nuevo plan presupuestario.

La ministra Calviño, como se sabe, ha pedido suavizar la senda de reducción del déficit, y eso es, precisamente, lo que plantea el Gobierno italiano. Lo de menos son unas pocas décimas adicionales de déficit. De hecho, Italia, con un desequilibrio fiscal del 2,4%, seguiría fuera del brazo correctivo del procedimiento de déficit excesivo.

Lo relevante para Bruselas es que se quiebre el proceso de consolidación fiscal por una estrategia populista que busca el clientelismo político. Y, lógicamente, si el Consejo Europeo se pone 'duro' con Italia es probable que, por coherencia, el resto de países tenga que ajustarse a lo pactado. Y España, hay que recordarlo, será en 2018 el país con mayor déficit público de la eurozona, un 2,7%.

Desautorización

Como sostiene José Manuel Amor, socio de Analistas Financieros Internacionales (AFI), lo que está detrás de la tensión en los mercados es la “desautorización” del ministro de Finanzas italiano, que se había comprometido a situar el déficit por debajo del 2%. “Su credibilidad ha quedado en entredicho”, asegura Amor. Todo lo contrario sucede con la asertividad del Gobierno de coalición entre Liga y M5S, que finalmente incluirá buena parte de las medidas contenidas en su programa en el presupuesto para 2019 y sale reforzada.

Las contradicciones internas del Gobierno italiano son evidentes. En un tono más comedido, el primer ministro, Giuseppe Conte, recordó que Italia es un país fundador de la Unión Europea y de la unión monetaria y, por ello, subrayó que el euro es "irrenunciable", lo que tranquilizó a la bolsa y contuvo su caída. Conte, según EFE, avanzó que el Gobierno ultima unos presupuestos que calificó de "serios, valientes y dirigidos a apoyar el crecimiento en base a un desarrollo sostenible y la equidad social".

Entre las medidas que propondrá figura la renta de ciudadanía, una ayuda para desempleados, "profundas reformas estructurales" del mercado del trabajo, la simplificación de la Administración pública y la bajada de la presión fiscal a empresas que contraten. Además, los presupuestos incluirán —explicó— el "mayor plan de inversiones de la historia italiana". Se destinarán 15.000 millones de euros en los próximos tres años para mejorar las infraestructuras, cifra que se elevará a 38.000 millones en 15 años.

El drama para España, todavía incipiente, es que se reproduzca el círculo vicioso entre deuda pública y sistema financiero, precisamente lo que se pretendió liquidar con la unión bancaria. Algo que podría ser una amenaza si las agencias de 'rating' rebajan la calificación crediticia de Italia. Sin embargo, aunque un déficit del 2,4% del PIB pone en entredicho el compromiso con la senda de reducción del ratio deuda/PIB, los expertos de AFI consideran que las agencias no darán el paso de rebajar la calificacion crediticia de Italia a 'high yield' (altos dividendos por riesgos de mercado).

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