El PSOE pasa a la carga contra los 'populares'

El Gobierno pasa al PP toda la presión para aprobar el nuevo objetivo de déficit

El PSOE se escandaliza cuando el PP utiliza la misma táctica en la oposición que utilizaron ellos y no entiende por qué no compran los argumentos que los socialistas rechazaban hasta hace dos meses

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ríe con su antecesor en el cargo, Cristóbal Montoro. (Reuters)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ríe con su antecesor en el cargo, Cristóbal Montoro. (Reuters)

"Es una cosa inaudita", aseguró la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, el viernes tras el Consejo de Ministros. No entendía cómo las comunidades autónomas del Partido Popular habían votado en contra de tener dos décimas extra de déficit en 2019. La ministra, que había querido ser generosa con las comunidades autónomas, dándoles dos de las cinco décimas de déficit que ha concedido a España la Comisión Europea, no entendía la negativa del Partido Popular.

La ministra llegó a plantearse si sería solo "una pataleta" del PP "porque no ha asumido el cambio de gobierno". O tal vez lo hiciese por "una cuestión ideológica, ya que el PP es el partido de los recortes y del Estado mínimo". Es posible que los 'populares' se muevan por una "hoja de ruta destinada a que los servicios públicos sufrieran recortes y privatizaciones". La ministra centró su participación en la rueda de prensa a lanzar todas estas conjeturas con las que solo quiere atacar y presionar al PP para que le ponga las cosas sencillas al PSOE después de perder la moción de censura.

Montero se dedicó a atacar al Partido Popular porque "no hay posibilidad de plan B". La nueva senda de estabilidad que ha concedido la Comisión Europea a España tiene que ser ratificada por el Congreso y el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta. Esto significa que los 'populares' tienen en su mano vetar los nuevos objetivos de consolidación que permitirían a España elevar su déficit en unos 6.200 millones de euros en 2019. "El PP tendría difícil explicar por qué veta aquello que nos autoriza la Unión Europea", remarcó Montero.

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"Confío en la capacidad de diálogo, en la reflexión y en la sensatez de las formaciones políticas", culminó la ministra. En apenas media hora repitió casi todos los argumentos que había utilizado hace un año su antecesor en el cargo, Cristóbal Montoro, para convencer al PSOE. Y, por supuesto, el PSOE no cedió a ninguno de ellos. En ese momento Montoro ofreció una décima más de déficit a las comunidades autónomas (que retiró de la Seguridad Social), pero el PSOE no quiso ni sentarse a negociar la nueva senda de estabilidad.

Es que no tenga ninguna duda de que vamos a llamar y llamar, y, si no nos cogen el teléfono, les diremos que no nos cogen el teléfono

"El 'no' estaba cantado", criticó Montoro en ese momento, "es un apriorismo decidido desde que el nuevo secretario general [Pedro Sánchez] tomó su cargo, está claro". Montoro repitió que la nueva senda de estabilidad beneficiaba a las comunidades autónomas y ayudaba a dar credibilidad a las cuentas públicas, pero los socialistas no quisieron sentarse a negociar. "Es que no tenga ninguna duda de que vamos a llamar y llamar, y, si no nos cogen el teléfono, les diremos que no nos cogen el teléfono", sentenció Montoro.

Sin capacidad para dialogar con el PSOE, Montoro tuvo que buscar otros apoyos para sacar adelante los objetivos de estabilidad para 2018 y posteriormente los Presupuestos Generales del Estado. Unos PGE que incluían medidas como la subida de las pensiones o del salario de los funcionarios y que el PSOE también rechazó sin ninguna intención de negociar (y de las que ahora presume desde el Gobierno).

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Pero ahora es el PSOE el que está en el gobierno y el PP ha iniciado su fase de oposición con las mismas armas que utilizaron los socialistas. El voto negativo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera a la nueva senda de estabilidad solo responde a la filosofía del 'no es no'. Porque, como repitió la actual ministra Montero, "las grandes afectadas de esta decisión son las comunidades autónomas, prestadoras del estado del bienestar, y la Seguridad Social".

En ataque contra el PP, la ministra de Hacienda aseguró que la verdadera intención de los 'populares' es recortar y privatizar los servicios públicos. Sin embargo, se olvida que el Gobierno de Rajoy renegoció la senda de estabilidad con Bruselas hasta en tres ocasiones para poder realizar más gasto público. Si su único objetivo es recortar, no lo hubiese hecho.

El perro y el gato

En 2017, el PSOE rechazó la senda de estabilidad propuesta por Montoro. Lo hizo con dos argumentos principalmente. El primero era su ataque personal a Montoro por la amnistía fiscal, que acababa de ser anulada por el Tribunal Constitucional. "El problema, después de la sentencia del TC sobre la amnistía fiscal, sobre su amnistía fiscal, es usted, porque no debería seguir siendo ministro de Hacienda del Gobierno", clamó el entonces portavoz de Hacienda del PSOE, Pedro Saura, hoy recolocado en el Ejecutivo como secretario de Estado de infraestructuras.

Hasta aquí, nada que tenga que ver con la realidad de la situación fiscal de las administraciones públicas. El segundo argumento era que "la vía elegida para hacer el ajuste va totalmente por el lado del gasto social y el gasto productivo". En otras palabras, estaba criticando el techo de gasto y no los objetivos de estabilidad. Y este segundo punto también es muy importante, porque ahora el nuevo Gobierno asegura que el techo de gasto no se incluye en la votación. En realidad eran solo excusas para justificar el 'no es no'.

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Este punto es la clave de toda esta discusión actual: ¿se vota o no se vota el techo de gasto? La Ley Orgánica de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera (LOEPSF) es muy vaga en este asunto, por lo que deja lugar a dudas. Está claro que el Gobierno aprueba el techo de gasto junto a los objetivos de estabilidad en un Consejo de Ministros y los remite a las Cortes. Sin embargo, no queda claro si se vota todo el acuerdo del Consejo de Ministros o exclusivamente la parte de los objetivos. Varios diputados dan por descontado que la interpretación de esta ley acabará en el Tribunal Constitucional.

Si las Cortes tienen que votar todo el acuerdo, entonces el PSOE tiene un grave problema, ya que necesitaría el apoyo del PP en el Senado. Este es el verdadero motivo por el cual todo este problema es vital para los socialistas. Sin el techo de gasto, el Gobierno no puede elaborar los Presupuestos Generales del Estado (también aquí hay dudas jurídicas), por lo que se paralizaría todo el ciclo presupuestario.

Yo creo que con este Partido Socialista vamos a coincidir lo justo en términos de las políticas económicas y presupuestarias

A pesar de que el PSOE rechazó los objetivos de estabilidad porque no le gustaba el techo de gasto, ahora que está en el Gobierno asegura que el techo de gasto no se vota. "Solo se votan los objetivos de estabilidad porque el techo de gasto no se vota. Se votan los objetivos de estabilidad y se informa del techo de gasto", aseguró Montero el viernes. ¿Esto significa que el PP no puede utilizar el argumento que empleó el PSOE el año pasado porque está rematadamente equivocado? El año pasado dijo Montoro: "Yo creo que con este Partido Socialista vamos a coincidir lo justo en términos de las políticas económicas y presupuestarias" y ahora Montero podría decir lo mismo pero a la inversa.

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