El fin del peaje Burgos-Vitoria favorece el desvío de la carretera más mortal de España
  1. Economía
la congestión de camiones, el gran problema

El fin del peaje Burgos-Vitoria favorece el desvío de la carretera más mortal de España

El fin de la concesión a partir del próximo mes de noviembre culmina la reivindicación de la Plataforma por los Afectados de la N-1 a su paso entre Miranda de Ebro y Burgos, que ha dejado 255 fallecidos

placeholder Foto: imagen de archivo de un accidente en la N-1. (EFE)
imagen de archivo de un accidente en la N-1. (EFE)

El anuncio por parte del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, de acabar con el peaje de la autopista AP-1 entre Burgos y Armiñón (Álava) culmina la principal reivindicación de la Plataforma por los Afectados de la N-1. Esta asociación lleva años manifestándose para que el congestionado tráfico pesado que recorre los cerca de 80 kilómetros que unen Miranda de Ebro y Burgos abandone la N-1, la carretera nacional que en este tramo de doble sentido se ha cobrado la vida de 255 personas en los múltiples accidentes mortales registrados.

Las protestas, cortes de carretera y reivindicaciones han sido frecuentes y continuados por parte de este colectivo, formado principalmente por vecinos, familiares y amigos de las víctimas, muchas de las cuales se localizan en la Bureba burgalesa que atraviesa esta negra carretera, en la que se pueden ver flores y cruces por los diversos puntos donde los conductores se han dejado la vida.

La causa fundamental a la que siempre han achacado la alta siniestralidad es la elevada densidad de tráfico pesado que utilizaba esta vía. Los 11,5 euros que cuesta el peaje de la AP-1 llevan a que muchos camiones opten por la alternativa gratuita, lo que provocaba que la mitad de los 10.000 vehículos que utilizan cada día la N-1 fueran camiones. Esta es una carretera de elevado tráfico, ya que supone la unión entre Francia y el resto de Europa con el centro de España. La patronal de los transportistas ya ha valorado positivamente esta medida en la mañana de este lunes.

De esta forma, el drama ha acompañado a la N-1 desde hace más de 20 años de forma ininterrumpida. En septiembre de 2017, cinco miembros de una misma familia que viajaban en un solo coches fallecieron a la altura del desfiladero de Pancorbo (Burgos). En diciembre, un hombre de 55 años perdía la vida en esta misma carretera en Miranda de Ebro.

Por todo ello, las protestas y las reivindicaciones se sucedían. Los adelantamientos en esta vía de doble sentido atestada de camiones han convertido la N-1 en la carretera más siniestra de España. Para los afectados, la solución pasaba por sacar todo ese tráfico pesado a la autopista, que circula en paralelo, AP-1.

Foto: Imagen del lugar del siniestro en Pancorbo. (FOTO: Javi Andrés / Diario de Burgos)

Las posiciones políticas ante la AP-1

El Partido Popular estudió la posibilidad de bonificar a los camiones con un 75% del coste del peaje si cogían la vía de pago. No obstante, la propuesta no llegó a materializarse. El hasta hace pocos días ministro de Fomento del PP, Íñigo de la Serna, ya señaló que la concesión no se renovaría. Sin embargo, no aclaró qué haría el Gobierno a partir de noviembre.

Mucho más proclive a que revirtiera al Estado se habían mostrado los dirigentes burgaleses del PSOE. Luis Tudanca, líder del Partido Socialista en Castilla y León, aseguraba a finales de mayo, antes de la moción de censura, que "no veía otra posibilidad que la liberalización de la AP-1 en noviembre".

En septiembre de 2017, el PSOE presentó una proposición no de ley (PNL) apoyada por Ciudadanos y Podemos para liberalizar la AP-1 y vaciar de tráfico pesado la N-1. Esa moción fue impulsada por la diputada burgalesa Esther Peña. La iniciativa no tuvo el respaldo del PNV. El PP de Burgos también se mostró entonces proclive a esa reversión. Jaime Mateu, diputado popular, afirmó entonces que llevaban muchos años defendiendo esa liberalización.

Foto: La autopista AP-1, cuya concesión vence en noviembre. (EC)

Hace tan solo siete días, el diputado por Burgos de Podemos Miguel Vila anunció que pediría en el Congreso el desvío inmediato del tráfico pesado de la N-1 a la AP-1.

La medida supone un respiro para los ciudadanos de la zona que se ven obligados cada día a meterse en lo que describen como una "ratonera". El fin del peaje supone acabar con una medida que no entiende de progresividad y castiga más el bolsillo de aquellos que menos tienen, lo que les empuja a arriesgarse al volante por la vía gratuita.

La patronal, en contra

Por delante queda la refriega política de quién verá en esto una medida populista encaminada a la cosecha de votos. Ante la cercanía del fin de esta concesión, la patronal de las constructoras, Seopan, donde está AP-1 Europistas, la concesionaria del grupo Itínere participada por Sacyr, propuso mantener el peaje del tramo Burgos-Armiñón. Según sus datos, una parte importante de lo que se recauda viene de vehículos del extranjero que utilizan esta vía.

De los 20.000 autos que diariamente usan esta vía, entre el 30% y el 50% son automóviles extranjeros. Seopan señalaba en abril que la Administración necesitará hacer inversiones con cargo a presupuestos por 300 millones de euros para mejoras en esta vía. Un gasto que se suma a la menor recaudación por concesión de la autopista. Un factor a tener en cuenta ante la lupa de los hombres de negro de Bruselas.

Autopistas Autopistas de peaje Vida Accidentes Álava PSOE Partido Popular (PP) Castilla y León Coches PNV Ciudadanos
El redactor recomienda