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Por qué muchas camareras de pisos no pueden permitirse hacer huelga el 8M
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el 98% de las 'kellys' tiene nombre de mujer

Por qué muchas camareras de pisos no pueden permitirse hacer huelga el 8M

Sueldos bajos, contratos precarios y servicios externalizados. Las que limpian los hoteles tienen motivos de sobra para protestar este jueves, pero muchas acudirán a trabajar por miedo a represalias

Foto: Algunas cobran entre dos y tres euros por arreglar una habitación.
Algunas cobran entre dos y tres euros por arreglar una habitación.

Con coleta, con un lazo verde y de espaldas. Así posan las camareras de pisos en un ‘collage’ que difundirán este 8 de marzo, día de la huelga feminista, para recordar que tienen motivos de sobra para secundar los paros convocados. Otra cosa es que puedan hacerlo. “Casi todas tienen muchísimo miedo a que las reconozcan en la foto”. Más aún a que la empresa tome represalias contra ellas por ejercer un derecho constitucional, explica Ángeles Muñoz, gobernanta en un hotel y una de las fundadoras de las 'Kellys’ Confederadas.

[Especial 8-M: Día Internacional de la Mujer]

Un elevado porcentaje de hoteles externalizó el servicio de limpieza al calor de la reforma laboral, ahorrándose así entre un 30% y un 40% en sueldos. ¿En qué se traduce esto? Aparte de cobrar 400 euros menos de lo establecido en los convenios provinciales de hostelería, las camareras de pisos no tienen comité de empresa que las proteja. “Ya no pertenecemos a los hoteles, estamos subcontratadas y nadie nos arropa. Antes éramos el 30% de la plantilla”, aclara Muñoz tras ser consultada por este periódico.

Foto: Una camarera haciendo una cama

No existen estadísticas sobre el número exacto de hoteles que en España recurren a esta práctica (legal, beneficiosa para las empresas pero devastadora para los trabajadores, véase los vigilantes de seguridad). Precisamente por eso, el ayuntamiento de Madrid encargó un estudio en octubre (con el respaldo de Ciudadanos y PSOE y el voto en contra del PP) para analizar las condiciones de trabajo de este colectivo en la capital. Entre tanto, las propias interesadas han conseguido que la ‘Ley Kelly’ llegue al Congreso. Se trata de una propuesta para modificar el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores, de manera que se prohíban las externalizaciones en servicios estructurales de las empresas. “Somos la columna vertebral de un hotel”, reivindican.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se ha comprometido a recibir a 'Las Kellys' en Moncloa

No obstante, grandes cadenas como Meliá, NH o Barceló no han dudado en dejar algo tan esencial como el servicio de limpieza en manos de terceras empresas. AC Hoteles regularizó ‘in extremis’ a una parte de las camareras de pisos [que cobraba por debajo del convenio sectorial] después de que su presidente, Antonio Catalán, sacara los colores a sus competidores por incurrir en estas prácticas. “Si hay que ganar más a costa de sacrificar al personal, prefiero que ganemos menos. Eso es explotación”, dijo sin percatarse de que entre el 10% y el 12% de sus establecimientos trabajaba con subcontratas. Se comprometió a cambiarlo.

Foto: Las camareras de pisos subcontratadas cobran hasta un 40% menos en la actualidad. (Pixabay)

Un sector feminizado y precario

Entre un 95% y un 98% de las ‘Kellys’ tiene nombre de mujer. Muchas son inmigrantes con escasos recursos que se incorporaron al sector “cuando muchas españolas no estaban dispuestas a trabajar por una miseria y a las recién llegadas no les quedaba otro remedio”, apunta Ana María Dobaño, secretaria general de la Asociación Española de Gobernantas de Hotel (ASEGO). En su opinión, la reforma del estatuto de los trabajadores seguirá bloqueada durante mucho tiempo porque el Estado fue el primero en externalizar infinidad de servicios, tanto en limpieza como seguridad o mantenimiento. ¿Los casos más sonados? El Ministerio de Defensa con los vigilantes a 780 euros o la paradoja del Ministerio de Empleo.

Según Dobaño, muchas compañeras tendrán serias dificultades para secundar el paro de 24 horas (o incluso de dos horas) porque no pueden permitirse perder ni un sólo céntimo de un sueldo ya de por sí insuficiente. Eso sin contar con los ‘o lo tomas o lo dejas’, los ‘te quiero disponible a todas horas’ o los ‘ya te llamaré’ de turno. Contratos por obra y servicio, con fecha de caducidad, a tiempo parcial, horas extra no pagadas, tres años para aprender a arreglar habitaciones de las camareras en prácticas o dos euros por habitación. Las enfermedades musculoesqueléticas por sobrecarga de trabajo o las pastillas que muchas toman antes de entrar a trabajar van aparte.

placeholder Fuente: Las Kellys, la asociación que representa a las camareras de pisos en España.
Fuente: Las Kellys, la asociación que representa a las camareras de pisos en España.

Las más expuestas son las trabajadoras con contratos temporales o por obra y servicio. “Temen que no les renueven” al verse atrapadas en una realidad que no es exclusiva de este sector, indica César Galiano, responsable de hostelería en UGT. Este sindicato ha firmado cláusulas en convenios provinciales sectoriales como el de Baleares, Cantabria o Alicante para que los hoteles obliguen a las empresas subcontratadas a acogerse a las tablas salariales del texto (y no a otras hasta un 40% inferiores).

“Estamos hartas de la feminización de la pobreza”, zanja Ángeles Muñoz. Ella sí parará el 8M porque su empresa respeta los derechos laborales, pero está convencida de que será la excepción. Las ‘Kellys’ descartan firmar un manifiesto conjunto con nombres, apellidos y lugar de trabajo, como han hecho las mujeres periodistas, precisamente para evitar represalias. “Ya nos acusan de bombardear la marca España por plantear nuestras reivindicaciones en público a través de ‘Las Kellys’..”

No obstante, Mariano Rajoy se comprometió este martes a recibir al colectivo de las camareras de piso en Moncloa, a petición de la senadora de Nueva Canarias María José López. “Tiene usted mi palabra. Es evidente que estos asuntos están en mi agenda”, dijo el presidente del Gobierno en referencia a una problemática que afecta a casi 200.000 personas en nuestro país. España recibió el récord de 81,8 millones de turistas en 2017, la mayor cifra de la historia. Sólo falta que el ‘boom turístico’ repercuta en las condiciones laborales de los trabajadores.

Con coleta, con un lazo verde y de espaldas. Así posan las camareras de pisos en un ‘collage’ que difundirán este 8 de marzo, día de la huelga feminista, para recordar que tienen motivos de sobra para secundar los paros convocados. Otra cosa es que puedan hacerlo. “Casi todas tienen muchísimo miedo a que las reconozcan en la foto”. Más aún a que la empresa tome represalias contra ellas por ejercer un derecho constitucional, explica Ángeles Muñoz, gobernanta en un hotel y una de las fundadoras de las 'Kellys’ Confederadas.

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