LA CNMC, tras los pasos de esta anomalía

El algoritmo utilizado por REE que disparó el precio de la luz al nivel más alto del año

¿Qué ocurrió el pasado lunes para que a las siete de la tarde el precio de la electricidad escalara al nivel más alto de todo 2017? REE se limita a señalar que fue fruto de aplicar el algoritmo

Foto: Fotomontaje de archivo.
Fotomontaje de archivo.

El pasado lunes, para sorpresa de los consumidores, el precio de la electricidad alcanzaba el nivel máximo del año. La Federación de Asociaciones de Ingenieros Industriales de España (FAIIE) daba la voz de alarma y aconsejaba a los consumidores sometidos al precio regulado (PVPC) que alejaran sus consumos de las 19:00, momento en que el precio del megavatio/hora escaló por encima de los 180 euros y marcó el récord anual, por encima de la crisis de enero.

¿Qué ha ocurrido? La CNMC trata de esclarecer este repunte "atípico". El operador del sistema, Red Eléctrica de España, ha rechazado responder a todas las preguntas formuladas por este diario y se limita a señalar que aplicaron la "fórmula matemática que da el ministerio".

El algoritmo utilizado por REE que disparó el precio de la luz al nivel más alto del año

¿De qué fórmula habla? Se trata de una resolución publicada en el BOE en agosto de 2013 por el que se determinan los procedimientos de operación del Sistema Eléctrico Peninsular. Como apuntaron desde ayer varios expertos, el disparo del precio de la luz se produjo por la brutal escalada que sufrió el coste de la "reserva de potencia adicional a subir". Este es un servicio que utiliza REE para ajustar la oferta a la demanda cuando estima que en su previsión inicial puede haber modificaciones (más o menos oferta o más o menos demanda por las condiciones climatológicas u otras causas).

El lunes solicitó 5.000MW de potencia para asegurar su operativa. Lo que aún está por explicar es a qué se debe que su precio se multiplicara por 25 con respecto al que suele darse y que se pagara cada megavatio contratado a 250 euros, lo que supuso que todos los consumidores de PVPC pagaran más de cuatro millones de euros por unos servicios de ajuste que la mayoría de los días es nulo, y que cuando se utiliza su precio suele ser 25 veces menor del que pagó cada consumidor en su factura.

Al margen de lo que decida la CNMC, que analiza el caso, varios expertos consultados y agentes del mercado explican la mecánica del algoritmo que utilizó REE, al cual consideran manifiestamente mejorable. La fórmula matemática sirve para determinar el precio en una subasta a la que acuden aquellas centrales generadoras que están paradas (en el mínimo técnico) y en disposición de ofrecer potencia al sistema.

Lo que hace este algoritmo es ordenar las ofertas de menor a mayor y tomar aquellas más competitivas hasta completar la potencia que requiere (5.000MW en este caso). Sin embargo, existe una casuística muy variada entre los ofertantes. Pueden hacer tres tipos de ofertas: bloques divisibles, indivisibles y de tipo todo o nada. Así, el algoritmo busca para cada una de las cuatro horas que se solicitó el servicio las ofertas más baratas.

Fuente: REE.
Fuente: REE.

Las ofertas de todo o nada, sin embargo, se llaman así porque oferta para todo el periodo (cuatro horas en este caso) y si en alguna de las cuatro horas el algoritmo encuentra precios más baratos, los descarta de la puja. Esto hizo que por ejemplo centrales de ciclo combinado que lanzaron a menos de 50 euros sus megavatios con ofertas de todo o nada quedaron expulsadas porque en alguna de las horas su oferta no casó, al haber en ese determinado periodo precios más bajos.

Al darse esta casuística, el algoritmo hace una nueva iteración ya sin los ofertantes expulsados, de tal modo que continúa acumulando potencia con una oferta de generadores más reducida. El algoritmo realiza hasta un máximo de cuatro iteraciones y a partir de ahí toma aquella oferta disponible hasta que acumula la potencia requerida. Se trata de un mercado marginalista, por lo que la última oferta que entra en la casación es la que marca el precio, 250 euros en dicho caso.

Expertos y ofertantes que participaron en la puja coinciden en que el problema fundamental de este algoritmo es que las ofertas que van quedando expulsadas no pueden ser recuperadas, aunque una vez expulsadas el precio que dan sea mejor al que finalmente casa, como ha sucedido en esta ocasión. Dicho esto, el algoritmo es el mismo todos los días, por lo que solo una casualidad de circunstancias encadenadas explicaría la desproporcionada magnitud a la que casó.

Mucha justificación, ninguna responsabilidad

Fuentes del Ministerio de Energía apuntan que la oferta en este servicio de ajuste es menor a la habitual, ya que muchas centrales están produciendo dentro del mercado habitual. Dada la baja hidraulicidad y contribución de las renovables, el sistema tira de las centrales de gas, que en otras épocas con más producción verde están paradas y pueden entrar en esta puja. Pero tampoco esta explicación sirve para explicar el repunte de ayer, ya que el resto de días e incluso el mismo lunes se hizo uso de la reserva de potencia a subir a precios que nada tienen que ver.

Los fallos del algoritmo, la mano de REE, elevadas ofertas de los generadores... Nadie apunta con claridad al responsable del elevado coste pagado

Otra explicación que ofrece uno de los participantes en la puja es que REE se encontró con menos centrales de las habituales, ya que existían problemas en el punto de evacuación de alguna de ellas, por lo que la baja participación habría contribuido a elevar los precios. También hay quien pone en el punto de mira al propio operador del sistema. Un amplio conocedor del mismo asegura que el algoritmo funciona igual todos los días, por lo que solo un error o fallo de cálculo pudo provocar un repunte tan desproporcionado, máxime cuando los datos apuntan a que la oferta de cualquier otro día es similar, tal y como muestran los datos del sistema de información del operador del sistema. La propia REE ya advirtió de que ha procedido como siempre, en base a lo que dicta la ley.

Unos apuntan al algoritmo, que viene determinado vía BOE y por tanto es responsabilidad del ministerio. Otros miran con recelo a los ofertantes, tras los cuales están las compañías generadoras. De hecho, uno de los participantes habituales reconoce que, sin conocer su casuística particular, la oferta de 250 euros por megavatio es más alta que las que suelen cerrar la puja. Hay quien ve el fallo en un problema de cálculo de Red Eléctrica. La CNMC, encargada de supervisar este mecanismo de fijación de precios, mira, calla y toma nota. Por el momento no hay más. La única realidad es que alrededor de la mitad de los consumidores en España (los que están en PVPC) han pagado más de cuatro millones de euros a las eléctricas que entraron en esta polémica subasta por tener respaldo del sistema durante cuatro horas, algo que suele costar 25 veces menos, cuando su coste no es directamente nulo. Pero nadie asume responsabilidades.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios