la tasa trimestral más alta desde el tercer trimestre de 2015

El consumo compensa la ralentización de la inversión: el PIB crece un 0,9%

El gasto público, por su parte, moderó su avance trimestral al 0,2% y la inversión, al 0,8%. La tasa interanual del PIB, por su parte, se aceleró una décima, hasta el 3,1%

Foto: Luis de Guindos. (EFE)
Luis de Guindos. (EFE)

La economía española continuó con paso firme en el segundo trimestre de este año. Estadística ha confirmado que el PIB creció un 0,9% entre abril y junio en términos intertrimestrales, lo que da como resultado un avance del 3,1% en el último año. La demanda interna -consumo público, privado e inversiones- tira de la economía, pero también lo hace el sector exterior, que ha aportado siete décimas al crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB).

Es decir, un patrón de crecimiento equilibrado que se explica, fundamentalmente, por circunstancias excepcionales que han coincidido a un tiempo: dinero barato del BCE, desplome de los precios petrolíferos y mejora en la situación económica de los principales países a los que España exporta. De hecho, un reciente informe del Banco de España estimaba que las dos terceras partes del aumento del PIB es de naturaleza coyuntural, es decir vinculada al ciclo económico.

Producto Interior Bruto
Producto Interior Bruto

Por lo tanto, un contexto casi perfecto desde el punto de vista macroeconómico que explica la creación de 480.000 puestos de trabajo a tiempo completo en los últimos doce meses. Ahora bien, con menos horas trabajadas, lo que refleja un mayor reparto del empleo. En concreto, se ha producido una desaceleración de una décima en la tasa anual de las horas efectivamente trabajadas (del 1,8% al 1,7%).

Todos los componentes de la demanda interna se han comportado de forma positiva. En particular, el consumo de las familias. El gasto de los hogares ha registrado un crecimiento anual del 2,5%, tasa similar a la del primer trimestre, como consecuencia del comportamiento conjunto de los distintos tipos de bienes y servicios que lo integran. Por su parte, el gasto en consumo del sector público presentó una variación anual del 1,3%, ocho décimas superiores a la del trimestre precedente. Es decir, una aceleración del gasto público en un contexto de recuperación de los ingresos.

Demanda nacional y exterior
Demanda nacional y exterior

Por lo que respecta a la inversión, la formación bruta de capital fijo registró un crecimiento del 3,4%, lo que supone una desaceleración de cinco décimas respecto del trimestre anterior. Pero atendiendo a los distintos tipos de activos, los materiales presentan una tasa del 3,4%, lo que supone cinco décimas menos que en el trimestre precedente. Por su parte, la inversión en productos de la propiedad intelectual crece un 2,9%, con una disminución de nueve décimas respecto al trimestre pasado.

Los rigores de la crisis

En cuanto a la construcción, el sector que más sufrió los rigores de la crisis, su tasa de crecimiento aumentó una décima en tasa anual, pasando del 2,9% al 3%, como consecuencia, sostiene el INE, del comportamiento agregado de la inversión en vivienda y de la inversión en ingeniería civil y otras construcciones. Es decir, el sector despega, pero todavía a una velocidad moderada. En todo caso, y desde el lado de la oferta, no desde la demanda, el valor añadido bruto de la construcción acelera su ritmo de avance hasta el 4,8%, frente al 4,4% del trimestre anterior.

No ocurre lo mismo con la inversión en bienes de equipo, cuyos efectos sobre la economía son a largo plazo. Los datos del INE muestran que La inversión presenta un crecimiento del 4,1% en el segundo trimestre de 2017, frente al 5,5% del trimestre anterior. Esta evolución es coherente con la evolución conjunta de los indicadores de producción y cifra de negocios industrial y de comercio exterior de este tipo de bienes.

En relación al empleo, todas las ramas presentan tasas de crecimiento superiores a las registradas en el trimestre anterior. La variación anual de la agricultura es del 5,5%, frente al 4,9% del trimestre anterior. La industria registra un crecimiento del 2,9%, frente al 2,5% del trimestre precedente. En el caso de la construcción la tasa se acelera cinco décimas y se sitúa en el 5,1%. Y, finalmente, el empleo en el sector servicios aumenta una décima su registro anterior, hasta el 2,4%.

Sin embargo, como recuerda el INE, el aumento de tres décimas que presenta la tasa anual del empleo equivalente a tiempo completo, junto con el mayor decrecimiento de la jornada media asociada (del –0,8% al –1%), dan como resultado una disminución de una décima en la tasa anual del número de horas efectivamente trabajadas en este trimestre.

A partir de estos datos, y teniendo en cuenta el avance del PIB en volumen, el INE estima que la tasa de variación anual de la productividad aparente por puesto de trabajo disminuye dos décimas, desde el 0,5% hasta el 0,3%.

Por último, la variación anual del coste laboral unitario -relación entre productividad y empleo- se sitúa este trimestre en el –0,4%, siete décimas por debajo del deflactor implícito del PIB (0,3%). Eso quiere decir que los salarios, lejos de contribuir al aumento de la inflación, la reducen.

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