Trabajo: El chollo de los hostales: mano de obra gratis a cambio de cama y un bol de cereales. Noticias de Economía
se ahorran hasta 6.000 euros al mes en sueldos

El chollo de los hostales: mano de obra gratis a cambio de cama y un bol de cereales

La figura del voluntario ha colonizado en pocos años los hostales españoles: viajeros, la mayoría jóvenes, que ofrecen su trabajo a cambio de litera en Barcelona, Madrid o Málaga

Foto: Una joven, sentada en el sillón de un hostal en el centro de Málaga. (EFE)
Una joven, sentada en el sillón de un hostal en el centro de Málaga. (EFE)

Los hostales españoles han dado con la fórmula mágica de la explotación laboral: tener empleados sin cobrar y que estos se conformen con dormir gratis en una litera. Es el negocio de los llamados ‘voluntarios’, jóvenes que quieren viajar con muy poco dinero y se ofrecen a los hostales y pensiones a cambio de una cama. Un regalo para los empresarios, que en poco tiempo han colonizado sus negocios de mano de obra sin remunerar. Uno, dos y hasta cuatro voluntarios al mismo tiempo, sin contrato y sin seguro médico, en jornadas de 20 a 25 horas semanales cubriendo todos los roles: recepción diurna y nocturna, limpieza de cocina y baños, preparación de desayunos, 'tours' guiados para los huéspedes... ¿Y qué ganan a cambio? Pasarse el tiempo que quieran viviendo en Barcelona, Madrid o Málaga sin pagar alojamiento.

Hay media docena de páginas web que actúan como intermediario. En plataformas como Workaway, Helpx, HostelJobs o Worldpackers, los hostales ofrecen trabajo a cambio de un colchón con total naturalidad. Si el candidato tiene buen inglés, experiencia previa y es simpático, mucho mejor. Porque a diferencia de lo que pueda parecer, hay bastante competencia por hacerse con un puesto en la litera. "Hola, necesito ayuda urgente. Solo para ayudantes con experiencia, preferiblemente para más de un mes. Tareas: limpieza, recepción, reservas, contacto con los huéspedes, redes sociales, colada. Máximo cinco horas, cinco días a la semana", reclama estos días un hostal de Málaga. El empresario ofrece al ayudante ('helper' en inglés) una "habitación de personal con tres literas". Eso sí, la casa es "adorable, con vistas a la colina y al mar".

Una de las habitaciones que un hostal ofrece como pago a sus voluntarios. (Workaway.info)
Una de las habitaciones que un hostal ofrece como pago a sus voluntarios. (Workaway.info)

Otra oferta, esta en Las Palmas de Gran Canaria: "Buscamos voluntarios alegres y que trabajen duro para las siguientes tareas: limpieza, jardinería de terraza, ayuda en la casa (cocina, compras), ayuda con los huéspedes, promoción, diseño y mucho más". Este hostal gestiona a sus voluntarios igual que si fuesen empleados: tiene un calendario de turnos, mañana, tarde y noche, para que el negocio nunca esté desatendido. A los voluntarios se les exigen 25 horas de trabajo semanal y mínimo un mes de estancia. ¿Y qué da a cambio? Pues, además de cama, ofrece "el sonido del océano, mucho sol y fiesta". Otro hostal, también en Las Palmas, ofrece "puestas de sol y observación de estrellas" y "buenas vibraciones" por 25 horas de trabajo semanal, "entre seis y nueve semanas", aunque "siempre estamos abiertos a prolongar tu estancia".

Los hostales, además de cama, ofrecen como pago "el sonido del océano, mucho sol y fiesta" o "puestas de sol y observación de estrellas"

Otra, en Boi Taull (Cataluña), pide para ya "ayuda extra en nuestro hostal donde hay otros cinco voluntarios". Y así, decenas de anuncios de hostales en España, desde Barcelona a Tenerife pasando por Pamplona o Santiago. Ninguno de ellos, parece, contempla la extraña posibilidad de contratar a un trabajador y pagarle un salario.

Cuadro básico de obligaciones y retribución de un voluntario en un hostal en España. (Worldpackers.com)
Cuadro básico de obligaciones y retribución de un voluntario en un hostal en España. (Worldpackers.com)

Ni un hostal sin voluntario

El llamado voluntariado es una práctica extendida desde hace al menos una década en el universo mochilero o ‘backpacker’. Incluso el sello mundial de referencia, Hostelling International, ejerce de intermediario en Estados Unidos. En España hace menos años que se estila, pero ha conquistado rápidamente los principales enclaves turísticos, donde ya no hay hostal que no cuente con al menos uno para el turno de noche en recepción. Es la figura más solicitada en general, el voluntario básico. Alguien que reciba a los huéspedes que llegan tarde, controle que el hostal no se desmadre de madrugada y lo deje todo listo para el desayuno. Luego el ayudante se acostará en su litera, se levantará a mediodía y disfrutará por fin de su remuneración: tener la tarde libre en la ciudad.

"Estamos ante una nueva forma de esclavitud que al menos en España es directamente ilegal, y no estoy dispuesta a participar de ella", afirma Mayte Olalla, propietaria de Oh! My Hostel. El suyo es uno de los pocos albergues de Granada que se resisten a la tentación del trabajo gratis. "Llevo año y medio en este negocio y al comenzar me quedé estupefacta. La gente te manda 'e-mails', te llama por teléfono, viene para ofrecerse. Hay una página web [Wanderlist] que me ha escrito tres veces para que me dé de alta y pueda ponerme en contacto con voluntarios. He recibido ofertas de intermediación de agencias de Corea. Esto no es ético ni legal y está socavando los derechos laborales básicos. Te lo venden como si fuera un trueque romántico en el que todos colaboramos, pero esconde una perversión bárbara. En Inglaterra al menos les hacen un seguro y se establecen un máximo de horas. Pero aquí no hay ni un papel, es pura economía sumergida".

Lo venden como trueque romántico pero esconde una perversión bárbara. En Inglaterra al menos les hacen seguro y se establecen un máximo de horas

En efecto, el voluntariado rompe literalmente el mercado laboral. En primer lugar, hace que el empresario deje de contratar personal para gestionar el negocio, pues para qué si ya lo hacen gratis los voluntarios. En segundo lugar, comete un fraude a la Seguridad Social, ya que se dejan de abonar las cotizaciones pertinentes. Y tercero, genera una competencia desleal hacia el resto de hostales, que se ven obligados a unirse al juego si no quieren quedarse atrás.

"Yo, por ejemplo, no me puedo permitir a una persona para llevar la recepción por las noches. En cambio, el resto de hostales sí porque ponen a un voluntario. Lo que he hecho es instalar una cerradura con código para los huéspedes que llegan tarde, y estoy siempre pendiente al teléfono por cualquier problema. Con un voluntario podría dormir más tranquila", explica Olalla.

Cartel en Oh! My Hostel que explica a los huéspedes por qué no hay nadie en recepción por la noche.
Cartel en Oh! My Hostel que explica a los huéspedes por qué no hay nadie en recepción por la noche.

"Que haya gente en este país deseando trabajar en lo que sea y no pueda ni aspirar a los puestos más bajos de la hostelería porque se cubren con voluntarios es increíble. Dar cama por 25 horas de trabajo es esclavitud”, opina Fermín Yébenes, portavoz de la Unión Progresista de Inspectores de Trabajo (UPIT). "Si necesitas a alguien que te cubra cuatro horas en recepción, o la noche entera, pues lo contratas y le pagas lo estipulado en el convenio colectivo. O lo contratas por días en las semanas pico. Pero no te aprovechas de que un viajero pasa por ahí para ponerlo a trabajar".

Que gente desee trabajar en lo que sea y no pueda ni aspirar a los puestos más bajos es increíble. Dar cama por 25 horas de trabajo es esclavitud

Otra oferta reciente: "Necesitamos tu ayuda. Te ofrecemos alojamiento y la oportunidad de cocinar para los huéspedes y comer tú también + muchos otros descuentos. Necesitamos a alguien que comience cuanto antes por un mes". Este hostal, además de pedir a los voluntarios que hagan "los 'check-in', limpieza general y entretener a los huéspedes al anochecer", sugiere que si alguien tiene experiencia en construcción colabore también, ya que están "renovando algunas areas".

Una de las docenas de ofertas de voluntariado, en este caso de un hostal en Málaga. (Hosteljobs.net)
Una de las docenas de ofertas de voluntariado, en este caso de un hostal en Málaga. (Hosteljobs.net)

La desregulación es tal que, como aclara un hostal de Barcelona, "no necesitas visado de trabajo si no eres ciudadano de la UE", aunque al mismo tiempo ese hostal sí espera que el voluntario trabaje de 20 a 25 horas semanales durante un mínimo de dos meses y un máximo de seis. "Los turnos son de cuatro a seis horas menos 30 minutos para comer", aclara. Pero ese almuerzo no lo pone la empresa, que solo da al voluntario "cereales por la mañana" y le permite acceder a la "estantería de comida gratis", es decir zumo, leche y alguna galleta.

"Los hostales son negocios con muy poca plantilla y se prestan mucho a la economía sumergida. Los lleva el propietario y si necesita ayuda tira de algún familiar o de gente de confianza para hacer unas horas extra en negro. Por eso cuesta tanto que nos llegue una denuncia de abuso laboral desde un hostal", explica Gonzalo Fuentes, secretario de Política Institucional de Servicios del sindicato Comisiones Obreras (CCOO).

A lo que Yébenes, de UPIT, añade: "Que los empresarios ni siquiera quieran hacer un contrato formativo a los jóvenes, que les supone una reducción de cuota a la Seguridad Social del 100% y otros beneficios, es alucinante. Yo ya no sé qué más se puede hacer para que se contrate a la gente". Este inspector de trabajo reconoce que no conocía la figura del voluntario, y anima a los sindicatos y a los propios hostaleros críticos a cursar una denuncia ante la Inspección de Trabajo. A lo que Fuentes, de CCOO, recoge el guante: "Lo pondremos en su conocimiento seguro, porque es intolerable".

Tres huéspedes en una habitación de literas compartidas de un hostal. (hihostels.com)
Tres huéspedes en una habitación de literas compartidas de un hostal. (hihostels.com)

La reinvención del voluntariado

Más allá del abuso laboral, la figura del voluntario pervierte ya de entrada el propio concepto. Porque en España sí existe una Ley de Voluntariado que regula esa figura, que no tiene nada que ver con los ‘voluntarios’ de los hostales. Según la Ley 45/2015, "se entiende por voluntariado el conjunto de actividades de interés general desarrollado por personas físicas, siempre que reúnan los siguientes requisitos: que tengan carácter solidario, que se desarrollen a través de entidades de voluntariado con arreglo a programas concretos [para] mejorar la calidad de vida de las personas y de la sociedad en general y a proteger y conservar el entorno".

Es decir, que hasta para ser solidario hay que tener contrato. Como dice la ley, "la realización de actividades de voluntariado no podrá ser causa justificativa de extinción del contrato de trabajo". El impulsor deberá otorgar al voluntario derechos como "formación", cobertura de "los riesgos de accidente y enfermedad derivados del ejercidio de la acción voluntaria" y responsabilidad civil mediante "un seguro u otra garantía financiera".

Incluso el voluntariado en campañas solidarias requiere por ley un contrato, formación y un seguro médico, obligaciones que los hostales incumplen

Ana (nombre falso) es otra de las pocas hostaleras de Granada que se resisten a los voluntarios. Y no porque pueda darse ese lujo. "Estoy yo y una chica contratada por 30 horas a la semana, que en bruto me suponen 1.400 euros. Por mucho que quisiera, no podría contratar a nadie más, ni siquiera creo que pudiera ampliarle a 40 horas a mi empleada, porque estoy empezando y tengo muchos gastos. Uno o dos voluntarios me vendrían genial, pero no pienso participar en eso. Al principio me informé y vi que no se les da de alta ni hay una cobertura, y eso son un montón de riesgos, tanto para él como para mí".

Dos huéspedes en las literas de un hostal. (EFE)
Dos huéspedes en las literas de un hostal. (EFE)

A los afectados, sin embargo, parece que no les importa. Al contrario, se pelean por hacerse con una cama en los principales hostales del litoral y valoran con montañas de elogios a sus jefes. "Estoy superagradecida por esta hermosa experiencia, el hostal y su gente tienen una energía muy especial", afirma una. "Las tareas son simples, mantenerlo todo en orden y limpio, recepción, lavar, etc. Te queda un montón de tiempo para disfrutar la playa, correr o caminar en la hermosa ciudad de Málaga", celebra otro. "Vivir y trabajar en el hostal fue muy divertido. Han creado una atmósfera increíble junto al resto de voluntarios, el lugar te hace sentir en familia".

Todos aceptan de buen grado el trueque, lo que permite al empresario seguir ahorrándose entre 1.200 y 1.600 euros al mes por voluntario en concepto de alta en la Seguridad Social. Si el hostal cuenta con cuatro ayudantes, algo muy habitual en alojamientos grandes, el ahorro puede llegar a los 6.000 euros mensuales.

Todos los voluntarios aceptan de buen grado el trueque, ahorrando al empresario entre 1.200 y 6.000 euros al mes en salarios

Los empresarios no entienden que el modelo pueda ofender a nadie, ni siquiera a la Seguridad Social. "Ser voluntario es una experiencia muy bonita, puedes vivir un tiempo en una ciudad, hacer amigos, es como una familia", cuenta la encargada de un hostal en Málaga, que prefiere no dar su nombre. "Nosotros hacemos un contrato por un mes a los voluntarios para que tengan su cobertura. No les pagamos, pero les damos cama y comida y no les pedimos nada que no sean capaces de hacer, como ayudar con los 'check-in', lavandería o limpieza. También nos ayudan con los idiomas, ya que los recepcionistas españoles suelen llevar bastante mal el inglés". Otros hostales han declinado ofrecer sus puntos de vista, aunque defienden como algo totalmente legal y enriquecedor sus llamados "intercambios" y "oportunidades de voluntariado".

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