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El carbón español, condenado a morir: el sector no cree que Trump pueda resucitarlo
  1. Economía
El magnate americano apostó en campaña por reactivarlo

El carbón español, condenado a morir: el sector no cree que Trump pueda resucitarlo

Los principales responsables sindicales tienen muchas dudas de que las promesas del presidente republicano en campaña tengan un efecto positivo en España

Foto: Casco de apoyo a Trump del sector del carbón
Casco de apoyo a Trump del sector del carbón

El carbón español agoniza. A mediados de este año, la Seguridad Social apenas registraba 3.000 cotizantes dedicados a la minería. Las instituciones europeas abogan por su cierre. El año 2018 será el último en el que el sector podrá recibir ayudas públicas. Por eso, cabría esperar que la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca traería un halo de esperanza a la cuenca minera española, situada entre Asturias, León y Palencia.

El magnate estadounidense prometió en campaña impulsar el sector minero y el carbón si era elegido presidente. Trump afirmó en su Twitter que el calentamiento global era un invento creado por los chinos para hacer que la industria estadounidense no sea competitiva. Su inesperada victoria llegó acompañada de una subida en bolsa de los sectores energéticos tradicionales. Petroleras y mineras se vinieron arriba pensando en que durante los próximos cuatro años su actividad repuntará en Estados Unidos. A la par, las principales compañías cotizadas dedicadas a la energía limpia se hundieron. Firmas como Tesla, Gamesa o Vestas fueron durante la sesión del jueves, tras confirmarse la victoria del republicano, las más bajistas.

Aunque el mundo de la inversión descontara un Estados Unidos volcado en industrias como el carbón o el petróleo, los principales responsables sindicales de la cuenca minera española son escépticos y desconfían de que Donald Trump sea un soplo de aire fresco para el carbón español. Víctor Fernández, responsable de extracción minera de UGT, afirma que el sector en España nada tiene que ver con lo que diga en campaña Donald Trump sino con que en España las centrales compren el producto al precio que deben.

Desconfía de las intenciones de Trump, ya que en ocasiones ha hablado de incumplir los protocolos de Kioto y de París, lo que Fernández señala que sería una "verdadera vergüenza". Se puede producir electricidad en centrales térmicas desnitrificadas (sin emisiones) pero no parece que esos sean los planes del magnate americano. El responsable de UGT señala que quizás en el futuro tendría recorrido pero hay que hacerlo compatible con el medioambiente.

Foto: mineria-ccoo-ugt-subvenciones-comision-europea

En la misma línea se muestra su homólogo en CCOO, José Luis Villares, quien ve en el impulso del carbón en Estados Unidos más una promesa electoral que una realidad. Hay que destacar que Trump ha arrasado en lugares como Wyoming con el 70% de los votos. Es el lugar donde menos votos se necesitan del país para lograr representación. Allí la mayoría de la población vive del carbón, el gas y el petróleo. Sin embargo, para Villares el supuesto impulso que Trump quiere dar al carbón casa mal con otra polémica propuesta, como es el proteccionismo y la imposición de aranceles. El responsable de CCOO sostiene que la producción que Estados Unidos hace de carbón se destina a la exportación, dado que sus necesidades las tienen prácticamente cubiertas con otras fuentes de energía como el gas y petróleo que obtiene a través de 'fracking'.

UGT advierte de que el sector español nada tiene que ver con lo que dijo Trump, sino con que en España las centrales compren el producto al precio que deben

En relación con lo anterior, Javier García Breva, presidente de N2E y asesor en políticas energéticas, sostiene que lo que traerán las propuestas en favor de las energías más contaminantes será volatilidad e incertidumbre en el precio de algunas materias primas como el petróleo y el carbón. Este experto dice que dadas las intenciones mostradas por Trump se podía haber esperado un avance del petróleo, y sin embargo este se mantuvo prácticamente plano. "El precio de mercado será lo que marque la evolución de las distintas energías en Estados Unidos más que las intenciones de Trump", sostiene Breva, quien fue el responsable del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía. "Todos los países, incluido China, están yendo en la dirección contraria", concluye.

Foto: (EFE)

La cuestión del precio no es un tema baladí a la hora de valorar las posibilidades del carbón en España. Fernández, de UGT, cree que sería posible continuar con la producción una vez terminen las ayudas públicas en 2018, aunque muchos ven ese momento como el punto de no retorno para las cuencas del norte de España. "No sabemos qué pasará, ahora que el carbón está sobre los 60 euros por tonelada, pero quién sabe si el petróleo vuelve a subir y aumenta la demanda de carbón si podría darse un vuelco a la situación y que el sector pueda funcionar sin subvenciones".

"Las intenciones de Trump preveían un avance del petróleo y, sin embargo, este se mantuvo casi plano", indica un asesor en política energética

"Dicen que Trump se lleva bien con Maduro", concluye Fernández dejando la cuestión del petróleo en el aire. En este contexto, cobran especial relevancia las próximas decisiones que tome la OPEP. A la relación que Trump pueda tener con Maduro hay que sumar la cordialidad mostrada por el nuevo presidente con la Rusia de Vladímir Putin, empeñada, al igual que Venezuela, en el pacto de precios para que suba el barril de crudo.

Afectación colateral para el Gobierno español

Aunque afecta muy tangencialmente, Industria también está expuesto a las posibles fluctuaciones del precio del carbón. Las ayudas que concede el Gobierno a la minería están ligadas al precio internacional de esta materia prima. Así, en el último desembolso se tuvo que dar el doble de lo previsto dada la caída en el mundo de la cotización del carbón. Aun así, el monto total de las ayudas correspondiente a 2016 fue de 60 millones de euros.

Al margen de las subvenciones, el sector público se ve afectado por el devenir de Hunosa, empresa cuya titularidad pertenece al 100% a la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI) que se dedica a la extracción del carbón. Este diario se puso en contacto con la empresa para conocer su punto de vista pero no obtuvo respuesta. Tampoco Carbunión, la Federación Nacional de Empresarios de Minas de Carbón, ha dado su parecer.

El carbón español agoniza. A mediados de este año, la Seguridad Social apenas registraba 3.000 cotizantes dedicados a la minería. Las instituciones europeas abogan por su cierre. El año 2018 será el último en el que el sector podrá recibir ayudas públicas. Por eso, cabría esperar que la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca traería un halo de esperanza a la cuenca minera española, situada entre Asturias, León y Palencia.

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