INDUSTRIA Y COMERCIO SE MANTIENEN SIN CAMBIOS

La Seguridad Social asume nuevas competencias y Báñez mantiene a su equipo

La integración de todas las prestaciones en la Seguridad Social ha comenzado. El sistema público de protección social integrará las pensiones no contributivas y las pensiones Lismi

Foto: La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, jura su cargo ante el Rey. (EFE)
La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, jura su cargo ante el Rey. (EFE)

Si es verdad, como sostiene el presidente del Gobierno, que lo que funciona no hay que cambiarlo, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social se ha aplicado la recomendación. La ministra Báñez inicia la legislatura con el mismo equipo que en la anterior. Juan Pablo Riesgo continuará como secretario de Estado de Empleo y Tomás Burgos como secretario de Estado de Seguridad Social. La única novedad se refiere a las competencias de este segundo departamento. Burgos asumirá nuevas atribuciones con el objetivo de integrar todas las políticas sociales en una misma unidad administrativa.

En particular, en lo relacionado con las prestaciones no contributivas, y que ahora descansan en el Ministerio de Sanidad y Servicios Sociales como una entidad gestora de la Seguridad Social. Las pensiones no contributivas -367,90 euros al mes- son aquellas que aseguran a todos los ciudadanos mayores de 65 años y en estado de necesidad una prestación económica, además de asistencia médico-farmacéutica gratuita y servicios sociales complementarios, aunque no se haya cotizado o se haya hecho de forma insuficiente para tener derecho a una pensión de carácter contributivo.

La integración de las pensiones no contributivas en el perímetro administrativo de Seguridad Social es un paso más dentro de un proceso más ambicioso, y que se refiere a la futura consideración de las pensiones de viudedad y orfandad como ajenas al sistema contributivo, toda vez que sus beneficiarios no han cotizado. Como sucede en el caso de las PNC, cuya gestión corresponde a las comunidades autónomas, pero forman parte de la caja única de la Seguridad Social. La última nómina mensual de las pensiones no contributivas ascendió a 169 millones de euros que salen de una transferencia del Estado.

Los secretarios de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo (i), y Seguridad Social, Tomás Burgos. (EFE)
Los secretarios de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo (i), y Seguridad Social, Tomás Burgos. (EFE)

Un caso parecido es el de las denominadas pensiones Lismi (en extinción), creadas en 1982 para la integración social de los minusválidos, y que se integrarían, igualmente, en la Seguridad Social y saldrían del perímetro administrativo del Ministerio de Sanidad, que conservaría el Imserso, pero con menos competencias.

Cobros y pagos

Ese plan está todavía muy verde, pero lo que está fuera de toda duda es que será una de las cuestiones centrales de la futura reforma de las pensiones. Y en este sentido, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, comparecerá la próxima semana ante la comisión del Pacto de Toledo para explicar los planes de su Ministerio.

El objetivo a medio plazo es crear un gran departamento de políticas sociales que integraría todas las funciones de las entidades gestoras de la Seguridad Social y que hoy están dispersas en diferentes ministerios. Sigue sobre la mesa, incluso, la vieja idea de fusionar la Tesorería General y el Instituto Nacional de la Seguridad Social. Es decir, la integración de los cobros y de los pagos del sistema público de pensiones.

La idea es que todas las pensiones no contributivas se financien vía impuestos y no con cotizaciones sociales, lo que descargaría la presión financiera que sufre hoy la Seguridad Social. Máxime cuando el Fondo de Reserva, que hoy ayuda a equilibrar el presupuesto, se agotará tras la paga extraordinaria de 2017, lo que obliga al Estado a acelerar el proceso de separación de fuentes de financiación del sistema público de protección social.

Por lo que respecta a otros ministerios económicos, los cambios serán, igualmente, mínimos, salvo en Hacienda, donde se cambiará a los tres secretarios de Estado, presumiblemente. Al menos a los de Hacienda y Presupuestos.

Según fuentes de toda solvencia la actual secretaria general de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, Begoña Cristeto, seguirá en su puesto. Industria, como se sabe, se ha integrado en el Ministerio de Economía, y Luis de Guindos ha decidido no hacer cambios. Tampoco en el departamento de Comercio, donde Jaime García-Legaz, con toda probabilidad, continuará como secretario de Estado de Comercio. 

Por otra parte, Matilde Asian será nueva secretaria de Estado de Turismo y mano derecha del nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal. Diputada del PP por las Palmas, fue directora de la Zona Especial Canaria.

Irene Garrido, secretaria de Estado de Economía, y Emma Navarro, nueva jefa del Tesoro

El ministro de Economía e Industria, Luis de Guindos, ha nombrado a dos mujeres para dos de los puestos de mayor relevancia ejecutiva de la Administración del Estado. Irene Garrido será la nueva secretaria de Estado de Economía en sustitución de Íñigo Fernández de Mesa mientras que Emma Navarro ocupará el cargo de jefa del Tesoro en lugar de Rosa María Sánchez-Yebra. El primer equipo de Luis de Guindos se completa con el secretario de Estado de Comercio, que seguirá siendo Jaime García Legaz.

Otros nombramientos serán el del subsecretario del Ministerio, Alfredo Panizo -que ocupa la vacante dejada por Miguel Temboury-, y la jefa de Gabinete, María Palanca, que sustituirá a Cristina Fernández. Por su parte, Pilar Mas pasa a ser directora general de Análisis Macroeconómico y Economía Internacional tras ocupar diversos cargos en el Ministerio de Economía.

Irene Garrido es actualmente diputada del PP por la provincia de Pontevedra y cuenta con una larga trayectoria parlamentaria. Además, fue presidenta del Instittuto de Crédito Oficial (ICO) en 2014, cuando sustituyó en el cargo a Román Escolano, actual vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Precisamente, Garrido fue sustituida en el ICO por Emma Navarro en noviembre de 2015. Previamente, la nueva secretaria general del Tesoro desempeñaba el cargo de directora del Gabinete del antiguo Ministerio de Economía y Competitividad, también controlado por Luis de Guindos. Alfredo Panizo ha sido secretario general técnico del Ministerio de Economía y Competitividad y, anteriormente, secretario del Consejo de la Comisión Nacional de la Competencia.

Tras estos nombramientos de urgencia, el actual responsable de la política económica tendrá que decidir la designación del futuro presidente de la CNMV, tras la salida de Elvira Rodríguez. Esta designación llevará más tiempo, dado el interés del Gobierno en asegurar un acuerdo previo con los principales grupos parlamentarios y, en concreto, con Ciudadanos. Otro puesto de alta relevancia que tiene que cubrir también De Guindos es el cargo de subgobernador del Banco de España, en sustitución de Fernando Restoy, que anunció en julio su marcha al Banco Internacional de Pagos de Basilea. En este caso, el objetivo del Ministerio de Economía es vincula al PSOE en la toma de decisión.

Los nombramientos de la alta dirección del Ministerio de Economía serán formalizados este viernes en Consejo de Ministros presidido por Mariano Rajoy en el Palacio de La Moncloa. En la reunión del máximo órgano colegiado del Gobierno se efectuará una primera ronda de nombramientos en los principales cargos de los departamentos ministeriales vinculados con la actividad económica. Tanto el Ministerio de Hacienda que dirige Cristóbal Montoro como el nuevo Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, encomendado a Álvaro Nadal, llevarán a cabo importantes cambios en sus organigramas ejecutivos.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios