AUMENTAN LAS ROTACIONES SOBRE UN MISMO EMPLEO

La temporalidad se dispara en la industria y pone en evidencia la reforma laboral

La temporalidad vuelve a aumentar. Pero ahora también lo hace en la industria, un sector tradicionalmente más estable. Uno de cada cuatro asalariados tiene contrato de duración determinada

Foto: Varias personas salen de una oficina de empleo en Madrid. (EFE)
Varias personas salen de una oficina de empleo en Madrid. (EFE)

El mercado laboral regresa por los viejos derroteros. La tasa de temporalidad -es decir, el número de trabajadores con contrato de duración determinada frente al conjunto de asalariados- se situó en el tercer trimestre en el 26,2%. Se trata de la tasa más elevada desde el comienzo de la crisis (2008), aunque lo más relevante es su evolución.

La temporalidad ha ido creciendo de forma ininterrumpida a medida que se ha ido consolidando la recuperación económica, lo que indica que es muy probable -si no cambia la legislación- que se vuelvan a alcanzar en los próximos años niveles históricamente elevados. En 2006, llegó a representar nada menos que el 34% de los asalariados, lo que significa que uno de cada tres asalariados tenía un contrato de duración previamente determinada.

Lo que ocurrió a partir de 2008 es que el ajuste laboral -los despidos- se hizo, precisamente, por el lado de los trabajadores más precarios frente a los indefinidos, lo que explica que la tasa de temporalidad se desplomara hasta el 21,9% en el primer trimestre de 2013.

La llamada dualidad del mercado de trabajo es la principal característica del sistema de relaciones laborales español. Y de hecho, en cada una de las reformas laborales, uno de los objetivos reconocidos es acabar con ella. Por ahora, sin ningún éxito.

Ese fenómeno de reducción de la temporalidad es el que ahora se ha dado la vuelta. Por el contrario, y habida cuenta de su debilidad financiera, lo que hicieron las empresas fue sustituir empleo temporal por parcial, lo que explica que la tasa de parcialidad alcanzara un máximo del 16,4% en el segundo trimestre de 2014, que es cuando el empleo volvió a crecer de forma anual. Entre los meses de julio y septiembre pasados, ha descendido hasta el 15,2%, lo que da a entender que las empresas vuelven a preferir la flexibilidad interna que les ofrece la amplia panoplia de contratos temporales.

Los datos de la EPA indican, en concreto, que casi la mitad de los contratos temporales son por obra o servicio determinado, que continúa siendo la modalidad preferida de las empresas. Le siguen los contratos eventuales por circunstancias de la producción y los relacionados con la estacionalidad o la temporada. Su duración suele ser muy reducida. Hasta el extremo de que 174.500 contabilizados como ocupados por la EPA tienen un empleo con una duración inferior a menos de dos meses. Y de ellos, 26.200 un solo día.

No es menos significativo, sin embargo, el hecho de que la temporalidad está creciendo de forma extraordinaria en la industria, un sector tradicionalmente con contratos más estables. La 'Encuesta de población activa' (EPA) del tercer trimestre, en concreto, refleja que la temporalidad en la industria creció en los nueve primeros meses del año a un ritmo del 15,7%, muy por encima del 10,3% registrado en el mismo periodo un año antes. Esta tasa es prácticamente el doble que a nivel general, lo que da idea de su evolución.

Rotación laboral

Donde más aumenta el empleo precario, en todo caso, es en la construcción, pero este crecimiento parece coherente con la propia esencia del sector por necesidades productivas de las empresas, al igual que sucede en los servicios. En total, según la EPA, 3,9 millones de asalariados tienen un contrato de duración determinada, pero mientras el empleo indefinido se incrementó en 178.100 personas en los últimos 12 meses, el temporal aumentó en 357.700. Es decir, el doble.

La alta rotación laboral en las empresas (un mismo puesto de trabajo es ocupado por varios asalariados) se manifiesta en el hecho de que de los 18,04 millones de ocupados, apenas 10,4 millones llevan en su mismo puesto de trabajo más de seis años.

El fenómeno es todavía más significativo a la luz de la duración de los contratos. Los últimos datos del Ministerio de Empleo muestran que nada menos que el 40,9% de los contratos temporales (datos de septiembre) tiene una duración superior inferior a un mes. Pero es que el 22,5% dura menos de una semana, lo que refleja la elevada inestabilidad en el mercado de trabajo, con un claro sesgo determinado por el modelo productivo, imbuido de una enorme estacionalidad. Por el contrario, únicamente el 2,8% de los contratos vence más allá de los seis meses.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios