TRAS EL FESTÍN DE INFRAESTRUCTURAS...

¿Aeropuertos 'fantasma' convertidos en circuitos de motociclismo?

Son deficitarios, apenas tienen volumen de pasajeros y están condenados al olvido. ¿O no? Los aeropuertos sin aviones podrían tener un futuro prometedor en el sector recreativo

Foto: Vista de una de las pistas auxiliares del aeropuerto de Castellón. (EFE)
Vista de una de las pistas auxiliares del aeropuerto de Castellón. (EFE)

Quizá son símbolos del despilfarro pero ya están construidos y algo hay que hacer con ellos. Es la idea compartida por varios expertos en infraestructuras que imaginan destinos de lo más variopintos para los aeropuertos que no levantan cabeza en España. Desde centros de reparación de aviones hasta circuitos de carreras, pasando por escuelas de pilotos, museos de aviación, ferias o incluso centros comerciales. Las posibilidades son inmensas, tan grandes como esas solitarias pistas de aterrizaje.

Soñar es gratis, sobre todo después de conocer los planes del grupo chino Tzaneen para hacerse con el aeropuerto de Ciudad Real -que costó 450 millones- por el módico precio de 10.000 euros. Su proceso de subasta comenzó en agosto de 2013, después de que el aeródromo entrase en suspensión de pagos y quiebra oficial en junio de 2010. “Cualquiera se puede comprar un aeropuerto en este país”, protestan fuentes del sector.

Lo que no es gratis es mantener aeropuertos en los que apenas hay aviones, como el de Huesca, que sólo recibió una veintena de pasajeros el mes pasado. Por lo menos son más que los registrados en enero: cero. El aeropuerto de Albacete le supera con la asombrosa cantidad de 106 pasajeros en junio. Suficiente para que AENA pueda reivindicar que ninguno de sus aeropuertos está inactivo ahora mismo. “Hay demasiados y están muy concentrados”, considera Susana Romero, secretaria de comunicación de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA). En zonas como Galicia algunos están separados por una distancia inferior a 100 kilómetros.

Qué decir del mítico aeropuerto de Castellón -no dependiente de AENA- y su único avión: el de la estatua dedicada a su impulsor, el expresidente de la diputación de Castellón, Carlos Fabra. La obra costó 150 millones. Otros como el aeropuerto internacional de Murcia -pensado para sustituir al de San Javier- aún no recibe vuelos aunque sí cuenta con los certificados pertinentes.

¿Por qué se ha llegado a esta situación?

“Se ha invertido de manera desproporcionada en nuevas infraestructuras en lugar de mejorar los sistemas de control existentes”, denuncia Romero. Estos aeropuertos “se construyeron en base a criterios clientelares y políticos sin tener en cuenta las necesidades reales” de la gente. Según César Azcarate, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, todo es fruto de la descoordinación entre la planificación de las infraestructuras aéreas y las terrestres. España cuenta con un tren de alta velocidad “puntero en Europa” pero no lo aprovechamos lo suficiente, de la misma manera que no hacen falta tantos aeropuertos. Azcarate está convencido de que su ruina no está tan ligada a la crisis como al flujo de pasajeros.

Esos aeropuertos están en ciudades bien conectadas por otras vías. Para ir de Pamplona a Madrid se llega antes en tren que en avión

Fuentes del sector creen que “no es justo que los pasajeros paguen un aeropuerto que no usan”, pero admiten que no se puede dar la espalda a un esfuerzo inversor tan importante. “No vamos a dejarlos en desuso pero sí hay que plantearse quién los paga” y depurar responsabilidades. “Todo sea porque no queden en ruinas, pero con operaciones razonables”, añade Azcarate.

Aeropuertos con futuro… en el mundo del ocio

No es descabellado pensar en un futuro diferente para estas infraestructuras desangeladas. ¿Por qué no reemplazar el sonido de los grillos por el rugido de una moto? Es lo que propone Azcarate, y para muestra un botón: ya hay aeropuertos en ciudades como Berlín o México DF que están barajando “instalaciones con fines recreativos” para sus terrenos, explica el profesor. 

Estatua del aeropuerto de Castellón. (EFE)
Estatua del aeropuerto de Castellón. (EFE)

¿Su apuesta para España? Algo que tenga que ver con el ocio, como circuitos destinados al motociclismo u otras prácticas deportivas. “Tenemos que evitar perder esas infraestructuras pero sin que suponga una inversión extraordinaria”, matiza. No sería la primera vez que un aeropuerto español acoge carreras de vehículos, pues la pista del de Castellón ya fue utilizada por un piloto profesional -de coches, que no de aviones- en enero de 2013.

Las enormes dimensiones de las instalaciones dan rienda suelta a la fantasía, si bien “tiene más sentido” pensar en algo relacionado con el sector de la aviación. Así lo afirma Xavier Fageda, profesor titular de Política Económica de la Universidad de Barcelona, cuyas principales propuestas pasan por centros de reparación y mantenimiento de aviones, parques de extinción de incendios o escuelas de pilotos. Tampoco descarta que se puedan construir ferias de actividades aeronáuticas, museos de aviones antiguos o, por qué no, macrocentros comerciales. Todo sea por encontrar un uso rentable a esos aeropuertos que tantos dolores de cabeza están causando.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
4 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios