según los datos del banco de españa

Los bancos españoles tienen más depósitos que préstamos por primera vez desde 2002

La tendencia lo venía apuntando. Y los últimos datos, correspondientes al cierre de 2014, confirman el cambio radical que la crisis ha provocado en el negocio de la banca española

Foto: Fachada del Banco de España
Fachada del Banco de España

La banca española añadió en 2014 un hito más al cambio radical que ha sufrido como consecuencia de la crisis. Por primera vez desde 2002, durante el pasado ejercicio acumuló más depósitos que créditos. Según los datos ofrecidos por el Banco de España (BdE) en su Memoria de Supervisión Bancaria en 2014, publicada este martes, al cierre del año pasado los bancos tenían en depósitos a la clientela 1,392 billones de euros, mientras que el volumen de créditos se limitaba a 1,38 billones

Este adelantamiento muestra bien a las claras cómo ha cambiado la fotografía del sector en los últimos años. Entre 2006 y 2008, es decir, justo antes del estallido de la crisis y en su primer año de vigencia, la proporción de préstamos era muy superior a la de los depósitos. Según los datos del BdE, por cada 100 euros en depósitos había entre 123 y 127 euros en créditos

Esas cifras mostraban la realidad del sector en ese momento, con las entidades volcadas en la concesión de préstamos y dependiendo de los mercados mayoristas para financiar su actividad, porque con los depósitos de los clientes no alcanzaba para mantener ese ritmo crediticio. Atrás quedaban los registros observados hasta 2002, en los primeros años del euro, en los que los depósitos financiaban de forma holgada los préstamos que las entidades otorgaban. 

La crisis cambia el paso

Pero la crisis se encargó de ir minando la alegría crediticia y de imponer una actitud más defensiva por parte de las entidades, que cerraron el grifo para reducir su apalancamiento y adelgazar sus balances. Como los hogares y las empresas también se sumaron al proceso de quitarse deuda de encima –desapalancarse–, reforzaron ese proceso de aligerar la cartera de créditos. Y el remate lo han puesto los cambios regulatorios, dirigidos a estimular una actividad bancaria más conservadora y menos entusiasta en la concesión de créditos.

El gobernador del BdE, Luis María Linde. (EFE)
El gobernador del BdE, Luis María Linde. (EFE)

Los datos constatan esta evolución. Entre 2003 y 2007 –siempre según datos del BdE–, los créditos a la clientela más que se duplicaron, puesto que pasaron de 0,85 a 1,86 billones de euros. Esta inercia ascendente se mantuvo, aunque a una velocidad muy inferior, hasta 2008, cuando el volumen alcanzó los 1,98 billones de euros. A cierre de 2014, el crédito a la clientela se limitaba a 1,38 billones de euros. Es decir, 600.000 millones de euros o un 30,5% por debajo del pico de 2008. 

Pese a este descenso, los créditos siguieron por encima de los depósitos incluso en los momentos más duros de la crisis. En esas fases, y con los mercados mayoristas cerrados, las entidades españolas se engancharon a la barra de libre de liquidez proporcionada por el Banco Central Europeo (BCE). En el verano de 2012, es decir, cuando España firmó el Memorándum de Entendimiento (MoU, en sus siglas en inglés) que recogía las condiciones del rescate bancario español, el BCE llegó a prestar cerca de 400.000 millones de euros a las entidades españolas. 

En cuanto a los depósitos, pese a la dureza con la que la crisis ha golpeado a los hogares y pese al menor rendimiento que estos productos han ido ofreciendo en los tres últimos años, su caída no ha sido tan acusada como la de los préstamos. Desde los 1,6 billones de 2008, el volumen de depósitos ha bajado en algo más de 200.000 millones de euros –o un 13,3%–

Impacto en el negocio

Esta distinta velocidad, con los préstamos bajando más rápido que los depósitos, estaba marcando ya la tendencia. De las proporciones de más de 120 euros en créditos por cada 100 en depósitos, se pasó a 113 euros en 2012 y a 101,5 euros en 2013. Finalmente, los datos del Banco de España confirman que en 2014 se produjo el adelantamiento definitivo, con más depósitos que créditos en las entidades españolas. 

Sin embargo, fuentes del sector ya avisan de que esta consecuencia no se perpetuará. Si el escenario actual, con los tipos de interés en el mínimo histórico del 0,05%, ya complica que el negocio tradicional de la banca –captar depósitos y dar préstamos– sea rentable, si no reabren con más claridad el grifo del crédito esa pretendida rentabilidad será todavía más difícil de lograr. Además, la menguante rentabilidad de los depósitos tampoco juega a su favor como reclamo para atraer -o retener- dinero. 

Precisamente, la marcha del crédito y su proporción sobre los depósitos figurarán entre los asuntos más relevantes de los resultados semestrales que los bancos españoles comenzarán a presentar ya esta semana. De forma conectada a esas referencias, la evolución de los márgenes y de las comisiones identificará cómo se desenvuelven las entidades en el escenario actual. Bankinter anunciará sus cuentas este jueves, Banco Sabadell lo hará el viernes y las restantes entidades que forman parte del Ibex 35 seguirán sus pasos la próxima semana. 

Economía

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