con las elecciones a la vuelta de la esquina

Moncloa intensifica su plan social y reclama propuestas a Hacienda, Empleo e Industria

El 'plan de reconciliación social' puesto en marcha por el jefe del Ejecutivo tiene por objeto nutrir una agenda exprés con medidas concretas que tengan impacto inmediato en el bolsillo del votante

Foto: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. (Reuters)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. (Reuters)

Los equipos técnicos de los ministerios de Empleo, Industria y Hacienda han sido materialmente 'reclutados' por Presidencia del Gobierno en una movilización orientada a buscar nuevas propuestas que permitan a Mariano Rajoy recuperar la confianza de los ciudadanos en los cinco meses que restan de legislatura. El denominado 'plan de reconciliación social' puesto en marcha por el jefe del Ejecutivo tiene por objeto nutrir una agenda exprés con medidas concretas que serán anunciadas paulatinamente a lo largo de las próximas semanas.

Los gabinetes ministeriales de los tres departamentos mencionados llevan días trabajando a destajo en una labor que se extiende también a otras entidades y empresas públicas del área económica. La 'factoría' de proyectos está en plena ebullición con el objetivo de responder a esa máxima pretendida por Rajoy y que se resume en 'devolver a los españoles el enorme sacrificio realizado estos últimos años para salir de la crisis". Una misión que el presidente quiere abordar sin regatear esfuerzos ni reparar en complejos de electoralismo ante las lógicas acusaciones del resto de fuerzas políticas.

El Partido Popular se ha 'echado la manta a la cabeza' en un intento desesperado por trasladar a la ciudadanía parte de los réditos económicos que en este último año ha situado a España como el país con mayor crecimiento de toda la zona euro. La recuperación ha sido reconocida en medios internacionales pero ahora es fundamental que los resultados cosechados se reviertan en forma de dividendo a todos los accionistas anónimos que participan en la mejora de las cuentas públicas registradas por España S.A.

Montoro, durante el pleno del jueves. (EFE)
Montoro, durante el pleno del jueves. (EFE)

La primera piedra de la agenda social ha sido el adelanto a julio de la segunda parte de la rebaja del IRPF que estaba inicialmente prevista para enero de 2016. El tipo mínimo quedará en el 19,5% y el máximo en el 46% frente a los actuales 20% y 47%, respectivamente. No se descarta que antes de finales de año se vuelva a aflojar la tuerca para aliviar esta carga tributaria de cara al próximo ejercicio, sobre todo en lo que respecta a los colectivos más afectados por la recesión, como han sido las familias y las pymes.

Y es que el epicentro de esta hoja de ruta está precisamente en el Ministerio de Hacienda. No en vano es Cristóbal Montoro quién, más allá de las disposiciones concretas, puede dar a Moncloa información precisa de cuánto se puede gastar sin comprometer los objetivos de déficit. La mejora de la economía en los últimos meses y, en consecuencia, de la recaudación, en un marco aún de notable contención del gasto, concede al Ejecutivo un margen mayor para desarrollar iniciativas con impacto inmediato en el bolsillo de los votantes.

Reconducir el IVA

El propio Ministerio, de hecho, alberga la esperanza de que Moncloa active la posibilidad de reconducir la situación con el IVA, después del incremento -en muchos productos vía cambio de grupo- aprobado allá por el año 2012, en lo más duro de la legislatura. Lo dejaba caer esta misma semana el secretario de Estado, Miguel Ferre, y es un sentimiento general en el departamento de Cristóbal Montoro, aunque oficialmente se sigue esgrimiendo que hay más margen en la tributación directa que en la indirecta. Siempre, sobre la mesa, la polémica sobre el IVA cultural, que tanto daño en términos de imagen ha generado al Gobierno.

Moncloa se reserva un as en la manga. Según fuentes del Consejo de Ministros, ya ha existido un debate sobre la posibilidad de hacer un guiño en pensiones

Industria, por su parte, ya ha hecho su trabajo. De hecho, la segunda y más reciente iniciativa dentro de esta misma estrategia ha sido la reducción del 2,2% del recibo de la luz, que entrará en vigor en agosto y se prolongará hasta el mes de diciembre. Para 2016 el intento del Ministerio de Industria consiste en utilizar el superávit del sistema eléctrico previsto en 2015 con el fin de acometer nuevos descensos de la tarifa. Dicho excedente se estima en torno a los 1.000 millones de euros que podrían facilitar un ajuste a la baja de la tarifa eléctrica de hasta un 5% a partir de enero.

Para Empleo, que todavía no ha movido ficha, Moncloa se reserva un as en la manga de valor incalculable. Según aseguran fuentes del Consejo de Ministros, ya ha existido un debate abierto sobre la posibilidad de hacer un guiño en términos de pensiones. Aunque en el caso de estas prestaciones la ley limita la subida en 2016 a un 0,25% -todo un problema teniendo en cuenta la evolución de la inflación y que puede producirse incluso una pérdida de poder adquisitivo-, el Gobierno tiene margen para llevar a cabo políticas parciales o implementar partidas que beneficien a determinados colectivos. Algo que está lejos de descartarse con las elecciones a la vuelta de la esquina. De momento, eso sí, se buscan fórmulas.

La traca final, en todo caso, se la reserva el presidente del Gobierno, con la vista puesta en el último Consejo de Ministros previo al mes de agosto, el que dará luz verde a los Presupuestos Generales del Estado. Con una negociación abierta entre el Ministerio de Hacienda y los funcionarios en la que se ya se descuenta que habrá subida salarial. Como telón de fondo, la devolución del 75% de la paga extraordinaria suprimida en 2012 que queda por reintegrar. Después del verano, más.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
23 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios