Grecia y Europa inician la cuenta atrás definitiva para evitar el 'Grexit' el 20 de julio
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Grecia y Europa inician la cuenta atrás definitiva para evitar el 'Grexit' el 20 de julio

En el culebrón griego nunca terminan de acumularse las fechas clave. Ni siquiera con la consulta lo hacen. Lo que comienza ahora es una cuenta atrás que acaba en la 'línea roja' del 20 de julio

Foto: Varias pantallas emiten una entrevista del primer ministro griego, Alexis Tsipras.
Varias pantallas emiten una entrevista del primer ministro griego, Alexis Tsipras.

Ya está. Grecia ya ha celebrado su referéndum. El claro triunfo del Noabre una nueva etapa entre Atenas y sus acreedores. Porqueni siquiera así se acaba el culebrón. Lo que se abre es otra fase, de nuevo con varias fechas clave yen la que volverán a imperar las prisas, porque el calendario sigue apretando, y mucho, a un país que necesita dinero de forma urgente.

La primera fecha clave será la del día después, el 6 de julio. Con los resultados aún calientes, la cascada de consecuencias y declaraciones será incesante. Entre las reacciones más relevantes figurará la del propio Gobierno heleno. Con el respaldo del electorado, su hoja de ruta está clara: viajar de inmediato a Bruselas y cerrar un acuerdo lo antes posible para que, a su vez, los bancos también puedan abrir sus puertas a la mayor brevedad,sin corralito alguno.

Pero la del Gobierno de Syriza no será la única voz que habrá que escuchar.A las respuestas helenas se sumarán las de las autoridades europeas. Desde la Comisión Europea al Eurogrupo, pasando principalmente por la reunión que mantendrán la canciller alemanaAngela Merkel y el presidente francés François Hollande,la versión oficial seguida en la recta final de la semana pasada consistía en no mover ficha hasta que pasara el referéndum. Con los datos en la mano, ofrecerán su nueva postura.

¿Abrirán los bancos? Pregunten al BCE

Otra cita clave será la del Banco Central Europeo (BCE). Su Consejo de Gobierno se reunirá el mismo lunes para dilucidar qué hace con el acceso de los bancos griegos a la financiación de urgencia que el BCE le ofrece a través de la Provisión de Liquidez de Emergencia (ELA, en sus siglas en inglés).

Este cónclave será extremadamente relevante porque del veredicto de la entidad presidida por Mario Draghidependerán dos consecuencias que están conectadas. La primera,que los bancos griegos vuelvana abrir el martes o no, después del corralito instaurado el pasado 29 de junio y que, como poco, estarávigente hasta este lunes; y la segunda, que incluso las condiciones del corralito puedan mantenerse, puesto que la banca griega ya ha dicho que, como mucho, tendrá liquidez hasta el lunes por la mañana.

O lo que es lo mismo, el final o prolongación del corralito e incluso la capacidad de que los griegos puedan retirar 60 euros al día en los cajeros estaránen manos del BCE: si la entidad no amplía el dinero disponible para los bancos griegos en la ELA, que ahora asciende a 89.000 millones de euros, las entidades no podrán levantar la persiana ni tendrán billetes en los cajeros; si lo amplía, podrán volver a abrir sus puertas y llenar sus cajeros.

¿Y de qué dependerá su decisión? De cómo interprete el resultado de la consulta. La ELA solo está disponible para bancos que sean solventes; si entiende que el resultadosepara aún más las posiciones de Grecia y la Eurozona y confirma que el país seguirá sin recibir más dinero europeo y, por tanto, continuará impagando sus siguientes compromisos financieros, esa insolvencia contagiará a las entidades griegas, con lo que el BCE tendrá complicado justificar ni siquiera el mantenimiento de la ELA. Si la cierra para los bancos helenos, la ruptura con el euro será total.

Porque lo que continúasiendo claro es que Grecia necesita dinero, ya que el calendario de vencimientos de deuda sigue su curso. El 10 de julio debería afrontar el pago de 2.000 millones por el vencimiento de deuda a corto plazo. Tres días después tendría que abonar 455 millones de euros al Fondo Monetario Internacional (FMI), al que aún debe los 1.550 millones quele tendría que haber devuelto en junio. El 17 de julio, encarará el vencimiento de otros 1.000 millones en deuda a corto plazo.

Aunque la fecha de las fechas, la que se puede rodear con un círculo rojo porque podría desembocar en un hito de consecuencias impredecibles para la continuidad de Grecia en el euro, es la del 20 de julio. Ese día, Atenas debe pagar al Banco Central Europeo (BCE) 3.450 millones de euros por el vencimiento de unos bonos griegos que la entidad tiene en su balance. Si para entonces no cuenta con el dinero, incurrirá en un impago con la entidad monetaria. Y en ese caso, sí o sí, tendrá ya todas las evidencias para desconectar a la banca griega de la ELA y, por tanto, para desenganchar a Grecia del euro.

Como el impago al FMI ya ha demostrado, Grecia no cuenta con liquidez para afrontar este calendario. Y deberá conseguirlo fuera. El camino más corto es el europeo, pero el asunto se ha alambicado hasta el extremo porque Europa sólo lo ofrecerá a cambio de unas condiciones que son las que, precisamente, rechaza Tsipras y le han empujado a convocar el referéndum.

Con el No ya como resultado oficial, Atenas tiene ahora mucha prisa por cerrar un acuerdo, porque es consciente de queapenas tendráunos días para pergeñarlo, aunque sea de mínimos o provisional, para poder satisfacersus compromisos financieros. Porque esa fecha, la del 20 de julio, es la que quema realmente. Y la que abriría las puertas al Grexit.

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