de 2009 a 2014

Los muertos de la crisis: las renuncias a la herencia familiar han aumentado un 133%

El legado familiar aparece en muchos casos minado de deudas. Uno de cada cuatro herederos se plantea renunciar a su parte por las cargas y los impuestos

Foto: (CORBIS)
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La familia de Alicia se vistió de luto hace cuatro años. Un cáncer de pulmón le obligó a decir adiós a su padre de golpe. Ella, su madre y su hermana renunciaron a la herencia: una productora audiovisual y una cuenta bancaria en números rojos. Eso no significó que las deudas dejaran de perseguirles: quedaban 18 años de hipoteca por pagar y varias tarjetas en rojo. Al poco tiempo tiempo su madre perdió su trabajo y ella tuvo que hacer frente a todo.

El drama no es aislado. Muchas familias españolas han visto cómo a la tragedia de la muerte se unía la de la carestía económica. Recibir una herencia ya no es sinónimo de ingresos, sino de problemas. 

¿La culpa? Una parte importante está en la situación económica. De 2007 a 2014 se han triplicado las renuncias a herencias, según el Consejo General del Notariado. "Realmente es un fenómeno digno de ser destacado y una consecuencia muy clara de la crisis", considera Joan Carles Ollé, Decano del Colegio Notarial de Cataluña y vicepresidente del Consejo General del Notariado.

De acuerdo con este último organismo, de 2009 a 2015 el número de herencias rechazadas pasó de 14.600 a 34.000, un 133% más. Según el último estudio de Legalitas, uno de cada cuatro de sus clientes que habían recibido una herencia preguntaron en el último año sobre esta posibilidad.

El legado tiene más ingresos que deudas, pero la falta de liquidez inmediata impide hacer frente a las cargas fiscales como el impuesto de Sucesiones

La buena noticia es que la situación está cambiando. Ollé asegura que se percibe "un cambio de tendencia" ya que el número de renuncias se está estabilizando. Además, el Decano recuerda que "la inmensa mayoría no tiene absolutamente ningún problema". De hecho, "solo el 10% de las herencias totales se renuncia". 

Una fiscalidad elevada

En muchos casos el legado tiene más ingresos que deudas, pero la falta de liquidez inmediata impide hacer frente a las cargas fiscales como el impuesto de Sucesiones o la plusvalía municipal cuando lo que se transmite es un inmueble.  

El impuesto de Sucesiones está descentralizado y varía dependiendo de la comunidad autónoma. Además, la mayoría de las regiones cuenta con importantes bonificaciones fiscales (hasta el 99% en Madrid).

(CORBIS)
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Los que se llevan la peor parte son los llamados herederos colaterales (hermanos, primos o sobrinos). Para estos herederos no existen bonificaciones. Lo mismo ocurre si quienes heredan no tienen vínculos de sangre con el causante. En estos casos, el impuesto puede alcanzar el 20% del valor de los bienes de la herencia. En los supuestos de falta de liquidez, Ollé recomienda pedir "un pequeño crédito puente hasta que se hayan pagado los impuestos y se disponga del dinero de la herencia". 

Pasos a seguir cuando alguien muere

Ta y como recuerda el Decano, "son los propios familiares más directos del difunto los que deben actuar y hacer las gestiones oportunas". En muchas ocasiones ya tendrán una copia del testamento y sabrán quiénes son los favorecidos. En cualquier caso, se debe pedir el certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad para saber cuál es el último testamento, que es el válido y revoca los anteriores. 

A falta de testamento, hay que otorgar una declaración abintestato (sin testamento) para determinar quiénes son los herederos. A falta de ellos, en última instancia hereda el Estado. Con la copia auténtica del testamento o la declaración de herederos, éstos ya pueden otorgar la escritura de herencia y poner los bienes a su nombre.

Sin embargo, antes deben asegurarse bien de si el causante tiene deudas. Esto normalmente no será muy difícil de averiguar, pidiendo toda la información a las oficinas bancarias con las que trabajaba habitualmente el difunto, comprobando el registro de la propiedad y los ejemplares de los impuestos liquidados (IRPF o IVA, si es un empresario o profesional). 

Es importante entender que no se puede renunciar a una parte y aceptar la otra; la herencia se acepta o se rechaza de pleno

Además, lo recomendable es dirigirse a la notaría para que calcule los costes de la herencia, sobre todo los costes fiscales, que son los más elevados

¿Cómo renunciar a la herencia?

- Para proceder a la renuncia pura y simple hay que acudir al notario o al juzgado.

- Es importante entender que no se puede renunciar a una parte y aceptar la otra; la herencia se acepta o se rechaza de pleno.

- Caso distinto es si el testador designa a una persona como heredero y como legatario. En esos casos se puede aceptar el legado y repudiar la herencia.

- Una duda habitual es qué pasa con la parte renunciada. ¿Se la quedan los demás herederos? ¿Pasa a manos del Estado? Todo depende de lo que diga el testamento.

- Si dice que los derechos sucesorios pasen a otro de la misma familia (del hijo al nieto), así se hará. Pero si no dice nada, la renuncia provocará que esa cuota que se ha abandonado se reparta entre el resto de herederos. En los casos de sucesión sin testamento, lo repudiado lo heredarán los parientes más próximos.

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