EL EUROGRUPO TERMINA SIN ACUERDO CON ATENAS

Grecia cede en pensiones, IVA y copago sanitario

Las negociaciones entre la troika y Grecia comienzan a ver la luz. El BCE garantiza la liquidez de la banca. Y lo que se discute es cómo presentar un acuerdo para que no haya perdedores ni vencedores

Foto: Manifestación enfrente del Parlamento griego en Atenas. (Reuters)
Manifestación enfrente del Parlamento griego en Atenas. (Reuters)

Oxígeno para la banca griega. Pero también aire fresco para Europa. La nueva propuesta helena ha logrado por el momento atajar el riesgo de 'corralito' para frenar la fuga de capitales, pero no sólo eso. La propuesta ha creado un nuevo clima que se ha traducido en algo mucho más pragmático.

La primera señal la dio el Banco Central Europeo (BCE) al elevar, por tercera vez en seis días, el techo de la liquidez de emergencia que los bancos helenos pueden tomar del banco central del país. Y en paralelo, la reunión extraordinaria de los ministros de Economía y Finanzas de la eurozona terminó (vea el vídeo de la rueda de prensa) sin un acuerdo formal con Atenas, pero las instituciones revisan ya el documento entregado por Tsipras y el Eurogrupo se reunirá de nuevo esta semana. Su presidente, Jeroen Dijsselbloem, aseguró que las instituciones acreedoras empezaron a trabajar el mismo lunes para analizar con más profundidad la propuesta griega, con vistas a un "posible acuerdo a finales de la semana".

Lo que propone Atenas ahora está a medio camino entre su planteamiento inicial, no hacer nuevos recortes, y lo que exigía la troika. Grecia asume una subida de las bases imponibles del IVA para recaudar un 0,38% adicional este año y un 1,05% del PIB el próximo, frente al 1% que requerían las instituciones,

Igualmente, asume un recorte de las pensiones, aumentando el copago sanitario y endureciendo las jubilaciones anticipadas. De la misma manera, anuncia que está dispuesta a subir los impuestos sobre los beneficios de las grandes empresas y un recorte del gasto en defensa para el año que viene equivalente a 250 millones de euros.

La creación de un impuesto sobre el lujo, así como un gravamen sobre la televisión forman parte, igualmente, del paquete  de ajustes que reconoce ahora el Gobierno de Syriza para salvar la bola de partido. En total, un ajuste equivalente al 1,51% del PIB este año y un 2,87% el próximo, por debajo de lo que pretende la troika pero muy por encima de lo que inicialmente estaba dispuesto a asumir el Gobierno de Tsipras.

El plan contempla restringir paulatinamente la jubilación anticipada, medida de la que espera ahorrar 60 millones de euros en 2015 y 300 millones en 2016.

Yates privados

El aumento del impuesto de lujo y de la propiedad de yates privados arrojaría 47 millones este año. Además, prevé el aumento de las cotizaciones a las pensiones en un 3,9%, lo que arrojaría unos ingresos adicionales de 350 millones en 2015 y de 800 millones en 2016.

También aumentarían las cotizaciones a las pensiones complementarias, del 3% actual al 3,5%, lo que generaría ingresos de 120 millones en 2015 y de 250 millones en 2016. A ello, se suma el aumento de las contribuciones de los jubilados al seguro de enfermedad del actual 4% a un 5% para las pensiones regulares, y del actual 0% a un 5% en las pensiones complementarias.

Con ello, el Gobierno espera recaudar, en el caso de las pensiones principales, 135 millones en 2015 y 270 millones en 2016; en el caso de las complementarias, no se esperan ingresos en este ejercicio, pero sí 240 millones el próximo año.

Estos anuncios son los que explican el comunicado del BCE: "El consejo de gobierno ha elevado el techo del ELA -los créditos de emergencia- y se reunirá de nuevo vía telefónica en cualquier momento que sea necesario", dijo la fuente. Por lo tanto, liquidez asegurada para dar cobertura a las negociaciones.

Grecia cede en pensiones, IVA y copago sanitario

 

 El BCE ya había elevado el techo de la ayuda de emergencia en 1.100 millones de euros, hasta los 84.100 millones, el 17 de junio. El viernes lo subió en otros 1.800 millones, según un responsable gubernamental. Fuentes en Fráncfort y en Bruselas dijeron que las peticiones para retirada de efectivo este lunes ya habían alcanzado los 1.000 millones de euros.

Grecia debe devolver al FMI antes del 30 de junio 1.544 millones de euros, que corresponden a varios créditos que ha agrupado en esa fecha. En julio, la cuesta arriba es todavía más empinada. El mes próximo vencen otros. 7.850 millones. De los cuales, 3.500 millones son para el BCE, que si no recibe el dinero, según sus Estatutos, no podría seguir habilitando nuevas líneas de crédito.

Para hacer frente a esos vencimientos, la troika debe desbloquear el pago del último tramo de rescate: 7.200 millones de euros. La opinión de algunos expertos es que Grecia podría ceder en el IVA, pero no en las pensiones (salvo en las jubilaciones anticipadas). Otras fuentes, sin embargo, sostienen que Grecia aceptaría alargar la edad de jubilación hasta los 67 años de forma progresiva, como se hizo en España. La prioridad de Grecia es retrasar como sea la negociación para desgastar a la troika y lograr un acuerdo eminentemente político durante el verano. Como sostiene un informe interno de Bankinter, cero intereses, deuda a 100 años y primer vencimiento en bastante tiempo, en torno a 10-15 años.

El primer ministro griego Alexis Tsipras (i) junto a Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea. (Reuters)
El primer ministro griego Alexis Tsipras (i) junto a Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea. (Reuters)

Lo que se discute, por lo tanto, no es sólo el contenido del acuerdo, si finalmente lo hay, sino, también, como presentarlo ante la opinión público para que no se visualice la existencia de ganadores o perdedores. Es decir, un acuerdo win-win en el que todos ganan.

Endeudamiento

La troika, de hecho, estaría dispuesta a retrasar los objetivos de consolidación presupuestaria. Los acreedores reclaman ahora un superávit primario del presupuesto (saldo fiscal sin contar el pago del servicio de la deuda) del 1% del PIB este año; del 2% el próximo año, y del 3% en 2017, llegando al 3,5% en 2018. Con esta estrategia, lo que pretenden las instituciones es que el crecimiento del endeudamiento griego (177% del PIB) se detenga o incluso comience a caer a partir del año próximo si el PIB nominal (con inflación) vuelve a crecer. Los principales acreedores (el 70% de ese endeudamiento) son, precisamente, las instituciones (BCE, FMI y UE).

El Gobierno de Syriza, en cambio, está pidiendo un ajuste más modesto de hasta el 0,75% este año, un 1,75% en 2016 y 2,5% en 2017 (España tiene todavía déficit primario). La diferencia, como se ve, no es extraordinaria. Y es que en este caso, como sucede a menudo con los organismos económicos multilaterales, es más importante el fuero que el huevo. 

Como aseguran los analistas, preservar el nominal de la deuda sin pago de intereses y con vencimientos a largo plazo, aunque equivaldría a una quita implícita, no sería interpretada como una condonación formal como la de 2012, y permitiría a Grecia reconducir su economía con el paso del tiempo, siempre que se comprometiera a ser tutelada para cumplir con un determinado superávit primario. Syriza loghra su objetivo y la UE también. No romper el euro.

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