coyuntura económica

¡Abran paso a Alemania! El tren del euro se pone en manos de la locomotora alemana

Con todos ustedes... ¡Alemania! La economía germana está ganando velocidad por momentos para una Eurozona que sueña con encontrar la cabeza tractora que alimente la recuperación

Foto: Ilustración: Raúl Arias
Ilustración: Raúl Arias

Es una petición tan arraigada que se ha convertido casi en un recurso fácil para denunciar uno de los problemas económicos que arrastra la Eurozona. Alemania debe consumir más, establece esa demanda con sabor a lamento. Pero puede que le queden los días contados. Desde luego, es lo que ocurrirá si los últimos datos de consumo privado se confirman con el paso del tiempo.

Las cifras, conocidas este martes, son de las que impresionan. Reflejan que en enero las ventas al por menor repuntaron en Alemania un 2,9% con respecto al mes anterior, por encima del 0,4% previsto, del 0,6% de diciembre –que fue revisado al alza desde el 0,2% previo– y, sobre todo, el dato más alto desde enero de 2008. De hecho, empató con ese mes, que también registró un 2,9% intermensual, con lo que hay que remontarse hasta 2001 para ver realmente un dato más alto. 

Desde una perspectiva interanual, las ventas crecieron un 5,3% con respecto a enero de 2014. Superan así el 3% esperado y el 4,8% de diciembre, que a su vez también fue revisado al alza desde el 4% anunciado inicialmente. 

Pero el de las ventas al por menor no representa un dato aislado. Las últimas estadísticas conocidas en territorio alemán transmiten la misma impresión: la economía va ganando impulso. Entre octubre y diciembre de 2014, el producto interior bruto (PIB) creció a una tasa intertrimestral del 0,7%, más del doble de lo previsto, impulsado por el mayor consumo privado y el repunte de la inversión empresarial; la depreciación del euro está incrementando aún más el poderío de las exportaciones alemanas, que saldaron 2014 con un superávit comercial récord; los indicadores de actividad empresarial y del sector servicios anticipan que la economía se expandirá al encontrarse por encima de los 50 puntos; la confianza de los consumidores se encuentra en máximos históricos y la de los inversores alemanes alcanzó en febrero el nivel más alto en un año. 

El comportamiento de los activos alemanes en los mercados apuntala la sensación favorable que trasladan estas estadísticas. En bolsa, el índice Dax camina sobre los 11.000 puntos por primera vez en su historia y acumula una subida del 15% en lo que va de año. Y en la deuda pública, ya no es sólo que el rendimiento del bund se encuentre en mínimos históricos, por debajo incluso del 0,3%, es que Alemania ya ha llegado a financiarse a cinco años a tasas negativas

¡Por fin!

Para la Eurozona, estos datos, más que un soplo de aire fresco, constituyen un vendaval. No es para menos, puesto que Alemania es la mayor economía de la región, con casi un 30% del PIB de la Europa del euro –en 2013, 2,8 billones de euros de un total de 9,9 billones–. ¿Será 2015 el año en el que, por fin, Alemania, actuará como locomotora de la región? "Tiene toda la pinta", reconoce Ignacio de la Torre, socio de Arcano. "Tenemos base para pensar que pudiera ser así. A final de 2014 estábamos buscando revulsivos en la región, y sin duda los datos que vienen de Alemania son uno de ellos", añade Francisco Vidal, del servicio de estudios de Intermoney. 

La canciller alemana, Angela Merkel
La canciller alemana, Angela Merkel

 

Más que nada, porque hay indicios de que tanto el repunte del consumo como la mejoría de la inversión han venido para quedarse.  "Los salarios están creciendo más de un 3% y lo mismo ocurre con la renta disponible. Como la población activa está estancada y hay vacantes en el mercado laboral, la presión sobre los salarios es alcista. Se ha visto en la última negociación salarial, en la que el sindicato IG Metall ha arrancado una subida del 3,4%", subraya Vidal. Aunque admite que a largo plazo esta realidad laboral puede generar problemas -de hecho, la productividad por hora trabajada ya cayó una décima en el cuarto trimestre-, considera que en el escenario actual consituye un apoyo para la economía. "En un entorno de mayor confianza, esa realidad sí se está trasladando a un mayor consumo", añade. 

"Realmente, es la aportación conjunta de todos los componentes de la demanda: consumo privado, construcción e inversión. Además, esperamos que el sector exterior se una tras el desplome del euro, que no ha finalizado", valora igualmente José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España. A su juicio, la economía alemana se está beneficiando "especialmente de la combinación de unas condiciones financieras muy favorables, la mayor renta disponible por el descenso de los precios externos y la caída del euro". 

Uniendo estos ingredientes, concluye: "Ya comenzamos a valorar la posibilidad de que el crecimiento alemán este año se sitúe por encima del 2%, más de medio punto por encima del crecimiento previsto para el conjunto de la zona". Por el momento, las previsiones de invierno de la Comisión Europea sitúan el crecimiento alemán en el 1,5% en 2015, en tanto que el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo ve en el 1,3%. 

Eso sí, puntualiza que la Eurozona tampoco puede esperar un desmelenamiento de Alemania, un país con casi un 8% de superávit por cuenta corriente y con un superávit público del 0,6% en 2014. "Cambiar de una economía ahorradora a otra de gasto no es fácil", matiza Martínez Campuzano. Tampoco hace falta tanto. Con que actúe como cabeza tractora del crecimiento de la Eurozona es suficiente. "La caída del petróleo y del euro, la mejoría del crédito y una política fiscal menos restrictiva generan el entorno propicio para que la región crezca más. Si además se tiene en cuenta el empuje que aporta Alemania, el crecimiento de la Eurozona este año se puede mover entre el 1,5 y el 2%", indica Ignacio de la Torre.

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