EL IPC BAJARÁ HASTA EL -1%

La deflación se cuela en la economía española… y no hay catástrofes (por ahora)

Los datos son elocuentes. Y no dejan sombra de dudas sobre el desplome de los precios. El IPC se sitúa ahora en el -0,4%. Pero seguirán cayendo hasta el -1%

Foto: La deflación se cuela en la economía española… y no hay catástrofes (por ahora)

Los datos son elocuentes. Y no dejan sombra de dudas sobre el desplome de los precios. El Índice de Precios de Consumo (IPC) acabó en noviembre en términos interanuales en el -0,4%. Pero lo que es más relevante: lejos de haber tocado suelo, seguirán cayendo en los próximos meses. Funcas estima, en concreto, que el IPC finalizará el año 2014 en el -0,8%. Incluso, en los dos primeros meses de 2015 el índice continuará desplomándose. Hasta situarse en el -1% en febrero. Es decir, una caída generalizada de los precios durante un periodo significativo de tiempo, como se define la deflación.

Si el análisis se hace teniendo en cuenta no sólo el IPC -que recoge únicamente la tasa de variación de las compras del consumidor- sino el conjunto de los precios que influyen en la inflación (como los precios industriales), el resultado es, igualmente, significativo. Funcas estima que este año el deflactor del PIB será negativo en cuatro décimas. Es decir, deflación. Y si lo que se mira es el deflactor del consumo privado (también en media anual), éste se situará en 2014 en el -0,1%. Por lo tanto, ninguno de los indicadores de precios muestra signos de expansión.

Lo relevante, sin embargo, es que el hundimiento de los precios -hasta niveles desconocidos desde la Gran Recesión de 2009- se produce cuando el ritmo de actividad económica se está acelerando. El Gobierno tendrá que revisar tarde o temprano sus previsiones de crecimiento del PIB. Y hasta el propio presidente del Gobierno ha dado por enterrada la crisis.

La economía, de hecho, está creciendo en el cuarto trimestre en términos interanuales en el entorno del 2%. Es decir, en línea con lo que estima el Gobierno para el conjunto del año 2015. Pese a ello, el IPC sigue en caída libre, aunque el componente más dinámico sea, precisamente, el consumo privado.

La causa de esta aparente paradoja tiene que ver, lógicamente con el efecto que está teniendo el hundimiento del petróleo en el IPC. Pero también con la atonía del resto de productos de consumo. No en vano, la inflación subyacente, que excluye del cómputo los productos más erráticos como la energía y los alimentos, se situó en noviembre en el -0,1%. Por lo tanto, el ‘núcleo duro’ de la inflación (al ser el más estable al eliminar los componentes más volátiles) ha entrado ya también en terreno negativo.

Barril de crudo y tipo de cambio

Funcas ha elaborado sus previsiones bajo el supuesto de que el precio del crudo se mantenga en el entorno actual (alrededor de 62 dólares barril) durante los próximos meses, para luego iniciar un ascenso de modo que en el conjunto de 2015 se situará de media en 70 dólares por barril. Con respecto al tipo de cambio del euro frente al dólar, el supuesto con el que se trabaja es que “continuará su trayectoria descendente” de forma que el valor medio anual de 2015 será de 1,20 unidades.

Lejos de haber tocado suelo, los precios seguirán cayendo en los próximos meses

El argumento que ofrece el Gobierno para descartar el fenómeno de la deflación es, precisamente, que el ritmo de crecimiento de la economía se irá acelerando a lo largo de 2015 a medida que pasen los trimestres. Pero en sentido contrario actúan los principales riesgos que incorpora un proceso deflacionista.

Por un lado, las expectativas de caída de precios generan nuevas caídas de precios, toda vez que las decisiones de inversión se retrasan a la espera de mejores oportunidades. Igualmente, la ratio deuda pública/PIB tenderá a empeorar, ya que la comparación se hace respecto del Producto Interior Bruto. EEUU, por ejemplo,  ha crecido más del doble que la Unión Europea y ha generado el doble de inflación, lo cual ha ayudado a reducir en mayor proporción la deuda pública y privada. La economía japonesa es, en sentido contrario, el mejor exponente de este proceso. Y, por último, la deflación produce una depreciación general del valor de los activos, lo que reduce la rentabilidad de las empresas y, por lo tanto, su incentivo a invertir.Sin olvidar que con deflación los tipos de interés reales (no los nominales) tenderán a subir.

La parte positiva, por el contrario, es una recuperación del poder adquisitivo. Y de hecho, según la Seguridad Social, las pensiones habrán ganado 713 millones en poder de compra este año debido a que subieron un 0,25%, cuando el IPC noviembre sobre noviembre se ha situado en el -0,4%. Por lo tanto, una ganancia del poder adquisitivo del 0,65%. Entre 2013 y 2014, calcula el Gobierno, la ganancia de poder de compra de las pensiones ha sido de 2.085 millones de euros. Igualmente, los salarios en convenio han subido un 0,6%, por encima del IPC, que en media anual (hasta diciembre) se situará en el -0,1%.

También influye positivamente en la competitividad de la economía española. Mientras que el IPC armonizado en España se sitúa en el -0,5% interanual, en la zona euro se coloca en el 0,3%, lo que supone, según el servicio de estudios del BBVA, que el diferencial de precios favorable a España continúa consolidándose.

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