NUEVAS EXPECTATIVAS DE CONSUMO PRIVADO

La caída del crudo, el Euribor y el IRPF inyectan 10.000 millones en los hogares

El bolsillo de las familias engorda. Al menos, eso es lo que debe ocurrir si se traslada a los hogares los beneficios derivados de los tres grandes choques

Foto: Planta petrolífera en Estados Unidos (Reuters)
Planta petrolífera en Estados Unidos (Reuters)

El bolsillo de las familias engorda. Al menos, eso es lo que debe ocurrir si se trasladan a los hogares los beneficios derivados de los tres grandes choques que se están produciendo hoy desde el lado de la microeconomía.

Por un lado, el descenso del crudo (ayer se movió en el entorno de los 66 dólares el barril); por otro, la caída del Euribor (el que tiene referencia a un año se sitúa en el 0,33%) y, por último, la rebaja de impuestos, que supondrá una inyección de algo más de 4.000 millones de euros el año próximo y una cantidad similar el siguiente.

El aumento del empleo (aunque sea precario y de escasa remuneración) es otro factor que contribuirá a restaurar la maltrecha renta disponible de las familias tras seis años de crisis y recesión. En total, al menos 10.000 millones de euros que explican que el Gobierno dé ya por hecho que el año que viene la economía vaya a crecer algo por encima del 2% previsto en los Presupuestos Generales del Estado. Fundamentalmente, por el lado del consumo privado. Por el contrario, la aportación positiva del sector exterior se ha frenado en seco por la ralentización en la UE y por el aumento de las importaciones en coherencia con la aceleración del gasto privado.

En el caso del petróleo, hay que tener en cuenta que por cada 10% que baje la factura, España se ahorra unos 4.500 millones de euros. Ese dinero no va íntegramente al bolsillo de los hogares (también beneficia a otros agentes económicos), pero una parte significativa sí que se integra en la renta disponible.

Y hay que tener en cuenta que en 2013 (media anual) el barril tipo Brent se situó en 102,36 dólares, lejos de los 68,86 que marcó la última semana. En los nueve primeros meses de este año el ahorro ha ascendido ya a 1.100 millones de euros, y no hay que olvidar que el descenso ha ido tomando velocidad a medida que han ido pasando los meses. El litro de gasolina de 95 octanos se mueve ahora en el entorno de los 1,24 euros, muy por debajo de los 1,33 que marcaba hace pocas semanas.

Vivienda en propiedad

La segunda fuente de inyección viene de la caída del Euribor, que beneficia, fundamentalmente, a países como España, donde las familias están fuertemente endeudadas a causa de la propensión de los hogares a adquirir la vivienda en lugar de alquilarla. El Euribor se mueve hoy en el entorno del 0,33%, cuando en la media de 2013 ascendió al 0,53%. Y por cada décima que bajen los tipos de interés el ahorro para los hipotecados se sitúa en unos 600 millones de euros.

Para entender la importancia de esta referencia hipotecaria sobre la economía española, hay que tener en cuenta que los préstamos concedidos a las familias para adquirir una vivienda alcanzan los 589.719 millones de euros. Por lo tanto, la renta disponible de los hogares es muy sensible a la variación de los tipos de interés.

No en vano, según la última Encuesta Financiera de las Familias, la deuda de los hogares representa el 10,3% del valor total de sus activos. O expresado de otra forma: el hogar endeudado mediano dedica un 19% de su renta bruta al pago de sus deudas. Hay que tener en cuenta que la cantidad pendiente por el pago por adquisición de la vivienda principal constituye nada menos que el 59,6% de la deuda de los hogares, mientras que la deuda pendiente por la compra de otras propiedades inmobiliarias representa otro 24,6%.

Si se incluye todo tipo de préstamos y no sólo los derivados de la adquisición de una vivienda (consumo, viajes o educación), el resultado es elocuente: casi la mitad (el 49,5% de los hogares) tiene contraída algún tipo de deuda. Por lo tanto, algo más de nueve millones de hogares (de los 18,35 millones que existen según la última EPA) se benefician de un descenso de los tipos de interés. Teniendo en cuenta que los hogares deben algo más de 753.000 millones de euros, eso significa que cada punto que bajen los tipos de interés el ahorro es de unos 750 millones.

La renta disponible de las familias es determinante a la hora de la evolución del producto interior bruto (PIB). No hay que olvidar que representa alrededor del 68% de la actividad (689.412 millones). De esa cantidad, el 71% está relacionado con la remuneración de los asalariados, por lo que la evolución del empleo será la clave de la variación del consumo privado el año que viene.

Hay que tener en cuenta, sin embargo, que no todo el aumento de la renta disponible se destina a consumo. Una parte (en concreto, el 9,4%) se dedica al ahorro, por lo que apenas influye en el consumo. La propensión al ahorro, lógicamente, es mayor a medida que la renta es más elevada. Y, por el contrario, la propensión al consumo es superior en los niveles inferiores de renta. Igualmente, una parte de esa inyección de dinero se destinará a pagar deudas, por lo que su efecto sobre el consumo también será limitado.

Economía
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