le encarga la salida a bolsa para fin de año

Florentino Pérez contrata a Merrill Lynch para el pelotazo de las renovables con ACS

La constructora ha encargado al banco, con el que tuvo una difícil relación, la salida a bolsa de su negocio de energías renovables valorado en 3.200 millones.

Foto: El presidente de ACS, Florentino Pérez (c), durante la junta de accionistas. (EFE)
El presidente de ACS, Florentino Pérez (c), durante la junta de accionistas. (EFE)

ACS sigue dando pasos para colocar en bolsa el pelotazo de energías renovables creado al calor de las subvenciones concedidas durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero. La constructora ha designado a Bank of America Merrill Lynch como banco coordinador de la salida a bolsa de su negocio eléctrico, valorado en algo más de 3.200 millones de euros. La oferta pública de venta (OPV) se pretende realizar a finales de año para maquillar el balance del holding dirigido por Florentino Pérez.

La contratación de este banco estadounidense es llamativa porque hasta hace poco las relaciones entre ACS y Bank of America Merrill Lynch eran muy distantes. La causa fue que el bróker americano fue el colocador de un 5% del capital de la constructora en manos de Corporación Financiera Alba en febrero de 2011. Aquella venta provocó que la cotización del holding presidido por Florentino Pérez se despeñase un 9,55% en bolsa, la segunda mayor caída de la historia de la compañía.

El brusco retroceso se produjo porque Bank of America Merrill Lynch apenas consiguió compradores para las acciones propiedad de la familia March, que en aquel momento tenía el 23% de la constructora (hoy apenas llega al 10%). Ese año, el responsable de mercados de capitales del bróker estadounidense era Ricardo Paz, al mismo tiempo presidente de la entidad en España. Aquella operación hizo que ACS le pusiera la cruz y que Florentino Pérez lo enviara a la nevera como se hace en el fútbol con los árbitros que cometen errores graves.

El castigo ha durado tres años y medio y ha coincidido con la salida del banco de Ricardo Paz y la llegada de Joaquín Arenas y Carlos de Abajo como presidente y director general, ambos procedentes de Morgan Stanley. Porque el holding liderado por el también presidente del Real Madrid ha contratado a Bank of America Merrill Lynch para coordinar la colocación en bolsa de al menos el 51% del capital de ACS Renovables.

El porcentaje es relevante porque la compañía participada también por los Albertos necesitaba desconsolidar la deuda vinculada a estos activos de renovables, que en el balance del grupo ascienden a 2.672 millones, operación de maquillaje que sólo puede hacer si demuestra que no tiene mayoría y el control en la sociedad filial.

Para ACS se trata de una maniobra vital porque el importe de esos préstamos con los que construyó distintos parques eólicos y varias plantas termosolares en plena burbuja de las energías verdes los tiene actualmente fuera de balance con la justificación de que son “activos disponibles para la venta”. Una artimaña contable que ha ido aplicando desde finales de 2010 para embellecer las cuentas de la compañía, que se vio obligada a desprenderse de inversiones como las de Abertis e Iberdrola cuando la banca le amenazó con la ejecución de las garantías por no hacer frente a los créditos.

Un acto de ingeniería contable, con el visto bueno de Deloitte, que nunca se atrevió a poner ninguna salvedad en el informe de auditoría pese al agujero reconocido posteriormente por la propia ACS (1.900 millones de pérdidas), que tiene el 31 de diciembre como fecha límite. Si antes de acabar el actual ejercicio fiscal la compañía no ha conseguido vender al menos la mitad más uno de sus activos renovables, los 2.672 millones volverán al balance del grupo, con el consiguiente coste financiero y de capital.

Venta paralela

Debido a esta urgencia, ACS también se ha encomendado a Société Générale y a Mediobanca, sus dos bancos más afines, para en paralelo intentar la venta del 100% de la filial. Es lo que se conoce en los mercados de capitales como un dual track, o intento simultáneo de venta y salida a bolsa de una compañía. Una forma de jugar con dos balas y tratar de asegurare el éxito de la operación. Así lo hizo este año ONO con Vodafone y Applus+, que finalmente optó por cotizar tras rechazar varias ofertas de firmas de capital riesgo.

ACS confía en que el Ministerio de Industria ya no modifique más la regulación eléctrica para poder vender estos activos, que ofrecen una rentabilidad cercana al 6%, una inversión atractiva para los fondos de infraestructuras e inversores que buscan dividendos seguros teniendo en cuenta que los tipos de interés están cerca de cero. Florentino Pérez tiene el compromiso del Gobierno de no volver a tocar la normativa para vender sus plantas solares, con las que obtendrá al menos un beneficio de 600 millones, ya que sus activos los tiene valorados en 3.268 millones. Todo un pelotazo que se ha cargado contra el déficit de tarifa, que finalmente ha ido a parar a la factura de la luz de todos los contribuyentes.

Economía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios