FRENTE AL DISCURSO OFICIAL DEL SECTOR

La banca no ve la recuperación de Rajoy: sigue quedándose pisos y sin dar crédito

El discurso oficial de las grandes empresas españolas se ha sumado con entusiasmo al mensaje triunfalista de Rajoy. En privado, su visión es mucho más oscura

Foto: Almuerzo de Rajoy con los grandes empresarios para hablar de la recuperación económica (Efe).
Almuerzo de Rajoy con los grandes empresarios para hablar de la recuperación económica (Efe).

El discurso oficial de las grandes empresas españolas se ha sumado con entusiasmo al mensaje triunfalista que lanzó Mariano Rajoy sobre la recuperación económica al inicio de las vacaciones. Pero en privado su visión es mucho más oscura. Al menos la de la banca, que es la clave para la salida de la crisis. Según confiesan sus ejecutivos, la recuperación no se ve por ningún lado: siguen adjudicándose inmuebles por falta de pago, siguen refinanciando a empresas que saben que no van a poder devolver nunca sus préstamos y el aumento del crédito es casi testimonial.

"La recuperación económica es aún muy leve, la mejora que muestran las grandes cifras aún no se traslada a la calle, las gente no está mejor en el día a día Y todavía queda un tiempo para que veamos el final de la crisis", señala un ejecutivo de una entidad importante que oficialmente habla de reducción de la morosidad y de aumento del crédito.

Precisamente, la mejoría de las cifras de morosidad (llevan bajando todos los meses desde febrero) se ha interpretado como un indicador del final de la crisis para la banca. Sin embargo, una fuente de otra entidad relevante descarta esta visión: "La morosidad se ha frenado porque los bancos seguimos adjudicándonos inmuebles y seguimos refinanciando empresas, dándoles más tiempo, a pesar de que sabemos que nunca vamos a recuperar esos créditos. Si no lo hiciéramos, la mora no habría dejado de marcar máximos históricos".

Respecto al ladrillo, es verdad que las principales entidades han reducido su stock gracias al aumento de las ventas en el último año, y que el ritmo de entradas es muy inferior a los peores años de la crisis. Pero eso no significa que hayan dejado de entrar inmuebles en los balances de la banca. "Todos los días entran nuevos activos procedentes de empresas y particulares que llevan años intentando devolver sus préstamos y a los que se han concedido facilidades, pero que al final han tenido que tirar la toalla porque era imposible", explica una de las fuentes.

No sólo es la banca la que duda de que la recuperación sea tan sólida como asegura el presidente. Los últimos datos de comercio exterior muestran una ralentización preocupante, que cuestiona la capacidad de las exportaciones para seguir siendo el principal impulso del crecimientoRefinanciaciones a mansalva

En cuanto a las refinanciaciones, son significativas operaciones recientes como las de Amper, Esther Koplowitz, Sacyr o Prisa; por cierto, es muy significativo que las entidades corran a deshacerse de deuda del grupo de comunicación con una quita de 'sólo' el 25% . O el crédito de 1.000 millones de los 'bonos patrióticos' de la Generalitat de Cataluña. Por no hablar de la llamativa refinanciación concedida por Bankia al Valencia Club de Fútbol, en la que le otorga 15 años más para pagar el crédito de 230 millones con tres años de carencia de capital. Unas refinanciaciones que ya no hay que provisionar gracias a la marcha atrás del Banco de España en esta materia. Claro que hay veces que la banca también se rinde y prefiere quedarse con la empresa antes que seguir dando patadas hacia delante sin sentido, como en el caso de San José.

En esta situación, un incremento del crédito es casi impensable. "Todos los bancos afirman que están aumentando la nueva producción de crédito, pero este incremento está muy lejos de los niveles necesarios para salir de la crisis y los diferenciales a los que se concede son todavía demasiado altos como para que casi nadie pueda asumirlos. Hace falta que se reduzca de verdad el riesgo para que los diferenciales bajen, y para eso todavía falta", según uno de los ejecutivos consultados. El propio BCE confirma que los estándares de crédito en España no se han relajado, al contrario que en el resto de Europa.

Las cifras macro también siembran dudas

No sólo es la banca la que duda de que la recuperación económica sea tan sólida como asegura el presidente del Gobierno. Los últimos datos de comercio exterior muestran una ralentización preocupante, que sumada al deterioro del PIB en Alemania, Francia e Italia, cuestiona la capacidad de las exportaciones para seguir siendo el principal impulso del crecimiento español. El Gobierno insiste en mantener sus previsiones de crecimiento, pero cada vez más economistas las cuestionan.

En todo caso, el sector financiero considera que lo peor ha pasado: "No es que las cosas vayan a ir todavía a peor, es que todavía no han empezado a mejorar y van a tardar en hacerlo", según una de las fuentes consultadas. "No creemos que vaya a haber más paro, pero sí que el actual se va a reducir muy lentamente", añade otra. Lo mismo ocurre con la propia banca: "El problema no es que el deterioro vaya a hundir a nadie más que haya que rescatar, sino que no vamos a poder dejar de hacer provisiones ni liberarlas, lo que va a impedir que la rentabilidad del negocio mejore desde los niveles mínimos actuales"

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