aunque QUE LA DEMANDA REGISTRA CRECIMIENTO

El BCE desmiente a la banca española, que sigue sin facilitar acceso a los préstamos

El BCE desmiente dos afirmaciones generalizadas de la banca española: que el crédito está creciendo y que, si no lo hace en mayor medida, es por falta de demanda

Foto: El ministro de Economía, Luis de Guindos, y el presidente del BCE, Mario Draghi. (Efe)
El ministro de Economía, Luis de Guindos, y el presidente del BCE, Mario Draghi. (Efe)

El BCE ha desmentido dos de las afirmaciones generalizadas de la banca española en sus resultados trimestrales: que el crédito está creciendo y que, si no lo hace en mayor medida, es por la falta de demanda. La última encuesta de préstamos bancarios de la zona euro muestra que la relajación de los estándares de crédito generalizada en el continente tiene como excepción a nuestro país. Y que ello no se debe a la falta de demanda, puesto que las propias entidades -que son las que responden a esta encuesta- reconocen un fuerte incremento de la misma en lo que va de año, tanto por parte de empresas como de hogares.

En la temporada de resultados que finalizó la semana pasada, todas las grandes entidades aseguraron que el nuevo flujo de crédito se está acelerando, aunque el fuerte volumen de vencimientos y de repago de deudas hace que el stock todavía siga bajando. E incluso de bancos, Santander y Bankinter, van más allá y afirman que su cartera total de crédito en España ha empezado a crecer en el último trimestre. Según todos los consejeros delegados, la recuperación económica y la incipiente reducción de la morosidad explican esta apertura del grifo después de tantos años cerrado.

         Fuente: Encuesta sobre los préstamos bancarios del BCE

 

Sin embargo, lo que las mismas entidades han contado al BCE no se corresponde con estas afirmaciones. Según la citada encuesta, las condiciones para acceder a un crédito (lo que se denomina estándares de crédito, como el plazo, tipo de interés, exigencia de garantías y otras condiciones) no se han relajado en nuestro país, en contra de la tendencia generalizada en el conjunto de la zona euro. Así, en lo que se refiere a empresas, estas condiciones se han mantenido inalteradas en lo que va de año, mientras que el conjunto de la zona euro ha registrado la primera relajación desde que comenzó la crisis financiera en 2007, de -3 puntos, como se aprecia en la tabla adjunta (estas cifras reflejan la diferencia entre el porcentaje de bancos que dicen que han endurecido las condiciones y el de los que dicen que las han relajado).

Por el contrario, la demanda de crédito por parte de las empresas sí se ha incrementado con fuerza en 2014: 20 puntos netos (diferencia entre los bancos que dicen que ha crecido y los que dicen que ha bajado) tanto en el primer como en el segundo trimestre. De hecho, este crecimiento es muy superior al de la media de la eurozona, de 4 puntos, y es el mayor con diferencia de los grandes países de la región. Lo cual permite concluir que existe una fuerte demanda de crédito por parte de las empresas españolas pero que no está consiguiendo que la banca relaje la concesión del mismo.

En el caso de los hogares, la situación es muy similar: fuerte crecimiento de la demanda que no se traduce en mejora de las condiciones. Si hablamos de hipotecas para compra de vivienda, las condiciones no han mejorado ni este trimestre ni el anterior, frente a una demanda que ha empezado a incrementarse en el trimestre pasado, tras un primer cuarto del año estable. En cuanto al crédito al consumo, que sí registró una relajación en el primer trimestre, ha vuelto a estabilizarse, mientras que la demanda de estos préstamos es la que más crecimiento registra: 20 puntos entre enero y marzo, y 50 entre abril y junio.

Emilio Botín, presidente del Banco Santander. (Efe)
Emilio Botín, presidente del Banco Santander. (Efe)

La encuesta pregunta también por los factores que inciden en la relajación o endurecimiento de estos estándares. Dado que en España no han cambiado, estas causas registran pocas variaciones, pero sobresale la percepción del riesgo como elemento restrictivo en la concesión de préstamos, mientras que el coste de la liquidez, las restricciones en el balance y la presión de la competencia no tienen influencia. Es decir, que la resistencia de nuestros bancos a dar crédito proviene principalmente del temor a que también incurran en impago y eleven todavía más la tasa de mososidad actual, en máximos históricos, con la consiguiente necesidad de mayores provisiones.

Señales esperanzadoras

En el lado positivo, hay que destacar que al menos se ha frenado el endurecimiento de condiciones que declaraban hasta ahora las entidades trimestre tras trimestre. Es decir, no están facilitanto el acceso al crédito, pero al menos no lo están restringiendo todavía más, que era lo que hacían hasta ahora. Lo cual puede indicar un cambio de tendencia y que, aunque sea con retraso respecto al resto de Europa, la concesión de crédito se va a relajar en nuestro país en los próximos trimestres.

También es reseñable que los bancos españoles declaran mayoritariamente haber reducido los márgenes que obtienen por cada préstamo, algo que se traslada por primera vez este trimestre a los préstamos de mayor riesgo a empresas, y que también supone una indicación positiva de un próximo cambio de tendencia.

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