LOS INVERSORES "PERDERÁN LA PACIENCIA"

España incumplirá el objetivo de déficit y la deuda llegará al 104% del PIB, según UBS

La recuperación de la economía española tendrá una gran laguna: las cuentas públicas. Según UBS, nuestro país incumplirá los objetivos de déficit fijados para 2014 y 2015 por la presión electoral, lo que puede ayudar al crecimiento pero disparará la deud

Foto: El presidente Mariano Rajoy durante una rueda de prensa en la moncloa el pasado diciembre (Reuters)
El presidente Mariano Rajoy durante una rueda de prensa en la moncloa el pasado diciembre (Reuters)

La recuperación de la economía española, que todo el mundo da por hecha, tendrá una gran laguna: las cuentas públicas. Según UBS, nuestro país incumplirá los objetivos de déficit fijados para 2014 y 2015 por la presión electoral, lo que puede ayudar al crecimiento pero disparará la deuda pública hasta el 104% del PIB. Esta falta de austeridad “acabará con la paciencia” de inversores y agencias de rating, y requerirá que los bancos vuelvan a comprar bonos del Estado para que el Tesoro pueda colocar las ingentes emisiones previstas.

Según un informe del banco de inversión titulado "España esta mejorando 2.0", el incumplimiento de los objetivos de déficit en los últimos años ha servido para evitar una recesión más profunda y ha sido tolerado por Bruselas por la puesta en marcha de otras reformas. A su juicio, el objetivo de 2013 (6,5%) se ha superado entre 0,3 y 0,4 puntos del PIB, y espera que esa austeridad "menor de la necesaria" se traslade a 2014 y 2015, cuando los objetivos fijados son del 5,8% y del 4,2%. "El Gobierno afrontará elecciones generales a finales de 2015 y eso probablemente le llevará a gastar más de lo que sus objetivos implicarían". Por esa razón, preve que el déficit se vaya al 6% este año y al 5,2% el próximo.

Este déficit excesivo tendrá que ser financiado con mayores emisiones de deuda pública que las previstas, lo que llevará la proporción de deuda pública sobre PIB hasta el 100% en 2014 y el 104% en 2015, cuando las previsiones del Ejecutivo de Mariano Rajoy son del 96,8% y el 99,7%, respectivamente. El lado positivo es que impulsará la demanda doméstica, y no sólo po el mayor gasto público, sino tambien por el consumo de los hogares y por la inversión. Y no tendrá castigo: "En nuestra opinión, dado que el Gobierno español sigue gozando de una buena reputación en Bruselas, la reacción de la UE no debería ser particularmente dura", según UBS.

Ahora bien, no espera tanta benevolencia por parte de las agencias de rating ni de los inversores, que "razonablemente perderán la paciencia en algún momento si no se dan pasos para reducir el déficit del país". Esto puede traducirse en la desaparición de la fuerte demanda internacional de bonos españoles que se registra en la actualidad -y que considera temporal- y el consiguiente aumento de las rentabilidades de los bonos y de la prima de riesgo con Alemania, algo que UBS teme que ocurra conforme avance el año.

El Tesoro necesita que los bancos vuelvan a comprar bonos

"Por tanto, es posible que la reciente demanda de los bonos españoles no dure. Si ése es el caso, la capacidad de los bancos nacionales para absorber las nuevas emisiones será crucial para asegurar que la actual fase alcista de la deuda periférica no se convierte en una fase bajista", explica (alcista se refiere a los precios, que se mueven a la inversa que las rentabilidades). Hay que recordar que éstos han reducido cpn fuerza sus posiciones en bonos del Estado en la parte final de 2013.

Para ello, cuenta con que los test de estrés tomarán las cifras de cierre de 2013 -es decir, pueden volver a comprar sin penalización en 2014-, pero estima que, aun así, los bancos no querrán dar una imagen muy diferente a la del pasado ejercicio. Además, está la relantización del crecimiento de los depósitos en España, un crecimiento que ha permitido incrementar las posiciones en bonos y reducir a la vez la dependencia del BCE (el carry trade). Algo que no espera que se repita este año.

Finalmente, otro de los grandes riesgos para la situación de España y la marcha de nuestra deuda pública es la cuestión catalana. A juicio de este banco suizo, no sólo hay que preocuparse por las graves consecuencias económicas de una eventual independencia, sino que un escenario alternativo de compromiso entre el Ejecutivo central y la Generalitat que conceda a Cataluña un mayor control sobre sus finanzas también sería una mala noticia para el mercado de bonos. "Después de todo, eso implicaría menores transferencias fiscales al resto de España y, por tanto, un empeoramiento de la posición fiscal para el Gobierno central", concluye.

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