El 40% de los parados lleva sin encontrar un puesto de trabajo más de dos años
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EL DESEMPLEO DE LARGA DURACIÓN SE DISPARA

El 40% de los parados lleva sin encontrar un puesto de trabajo más de dos años

La larga duración de la crisis está teniendo efectos letales sobre el empleo. El 39% de los parados lleva en desempleo desde hace dos o más años.

Foto: Un grupo de personas mira los carteles de una oficina del INEM. (EFE)
Un grupo de personas mira los carteles de una oficina del INEM. (EFE)

La larga duración de la crisis económica está teniendo efectos letales sobre el empleo. Hasta el extremo de que el 39,2% de los parados se encuentra en esa situación desde hace dos o más años.

Quiere decir esto, en concreto, que 2,3 millones de trabajadores incluidos en las estadísticas de la EPA (Encuesta de Población Activa)han agotado ya su prestación de desempleo contributiva tras haber cubierto el periodo máximo que marca la ley. Igualmente, otro 21% de los parados (1,28 millones) lleva más de un año buscando un puesto de trabajo, lo que significa que algo más de la mitad de los desempleados pueden calificarse como parados de larga duración. La cifra sería incluso mayor si se incluyera a quienes han desistido de buscar un empleo por el 'efecto desánimo', principalmente mujeres mayores.

Para hacerse una idea de lo que significa esta cifra, hay que tener en cuenta que al comenzar la crisis –en 2008– apenas el 9% de los parados era de larga duración. Ese porcentaje ha ido creciendo a medida que avanzaba la crisis. En particular, entre algunos colectivos, fundamentalmente los de mayor edad. Y lo que dice la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al cuarto trimestre es que nada menos que 917.600 parados con más de 45 años son de larga duración, lo que quiere decir que tienen más dificultades para volver a insertarse en el mercado laboral.

La cifra es relevante porque por un lado refleja la intensidad de la crisis, pero también por el efecto que tiene sobre las cuentas públicas. Muchos de los trabajadores que agotan sus prestaciones contributivas, los que reúnen los requisitos de edad y rentas, pasan a cobrar el subsidio asistencial. Y en esta circunstancia se encuentran ya –con datos hasta noviembre– 1,17 millones de trabajadores sin empleo.

Las dificultades para encontrar una ocupación no son exclusivas, desde luego, de los trabajadores de mayor edad. Lo pone de relieve el hecho de que la tercera parte de quienes nunca han tenido un puesto de trabajo (577.000 personas), lleva dos años o más buscándolo. Hay que tener en cuenta que, según la metodología de la EPA, para ser considerado parado no basta con no tener empleo, sino que, además, hay que buscarlo de forma activa.

Desempleo y edad de los trabajadores

Y esa es un circunstancia que se ha cebado históricamente con determinados colectivos (jóvenes menores de 29 años), pero también en otros que tradicionalmente han tenido mayor protección, como los mayores de 45 años. Ahora, sin embargo, la crisis ha dado la vuelta a esa situación. Y sólo hay que tener en cuenta que el paro entre quienes tienen de 50 a 54 años ha escalado en 2013 hasta el 22,2% de la población activa, mientras que asciende al 20,7% en el caso de quienes tienen entre 55 y 59 años.

Aunque las cifras son residuales en términos absolutos, hay que destacar la irrupción de los mayores de 65 años en el mercado laboral que buscan un puesto de trabajo. En concreto, 12.600 personas con menos de 70 años y más de 65 buscan de forma activa un empleo, e incluso otros 1.100 superan esa edad y hacen lo propio.

El problema añadido que se plantea para este colectivo es su nivel de formación, lo cual dificulta su regreso al mercado laboral. Y no hay que olvidar que el 30% de los parados puede acreditar sólo estudios primarios, ya sean completos o incompletos. El 37% de los desempleados, por su parte, sólo ha alcanzado la primera etapa de la educación secundaria, lo que quiere decir que algo más de las dos terceras partes de los parados sólo pueden ser ocupados en puestos no cualificados.

La relación entre formación y empleo es evidente, como refleja la EPA de forma contundente. El paro entre quienes no pueden acreditar ningún título académico (analfabetos) se sitúa en un increíble 54,7%, mientras que entre quienes sólo alcanzaron la educación secundaria se sitúa en el 33,2%. Por el contrario, el desempleo entre quienes han acabado estudios superiores (excepto doctorado) es del 16,2%, diez puntos menos que a nivel general.

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