TRIPLICA LA ACTUAL

La banca prevé una prima de riesgo de 600 puntos para una Cataluña independiente

La secesión perjudicaría a la economía española y a la catalana, “desincentivando la inversión extranjera y los negocios”, según algunos expertos financieros

Foto: Artur Mas y Oriol Junqueras, en el Parlamento de Cataluña. (Reuters)
Artur Mas y Oriol Junqueras, en el Parlamento de Cataluña. (Reuters)

Una Cataluña independiente tendría que pagar 600 puntos por encima del precio de bono alemán. La denominada prima de riesgo o spread de esta comunidad se dispararía en caso de declaración unilateral de independencia y de ruptura sin acuerdo con el Gobierno español. Ése es el escenario que maneja la banca catalana, así como expertos cercanos a la Conselleria de Economía de la Generalitat.

Los estudios han servido para establecer que la prima de riesgo de una Cataluña independiente sería el triple de la española. En este momento, el bono alemán a diez años tiene un interés del 1,78%, mientras que el del papel español es del 3,74%. Es decir, la diferencia es de 200 puntos básicos, un tercio de donde, teóricamente, se colocaría Cataluña, según apuntan fuentes financieras.

Portavoces de la Conselleria de Economía han declinado hacer declaraciones. Pero otras fuentes han asegurado que desde la Generalitat se querría evitar este escenario. Se quiere la independencia, sí, pero en un entorno de pacto con el Gobierno español que garantice la estabilidad del mercado de deuda.

Como en los debates de semiótica de Umberto Eco, en el impacto que tendría sobre la deuda pública una hipotética independencia de la Generalitat hay dos bandos: los apocalípticos y los integrados. Los primeros aseguran que la ruptura será una catástrofe financiera. Los segundos garantizan que una salida pactada es lo mejor para las dos partes.

Andreu Mas-Colell. (Efe)
Andreu Mas-Colell. (Efe)
Entre los integrados estaría el conseller de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell. Este grupo considera que nunca habría un diferencial de 600 puntos básicos, dado que se llegaría a un acuerdo, y que la deuda pública de la Generalitat alcanzaría los 180.000 millones, de los que 60.000 millones corresponderían a la deuda actual de la Generalitat y los otros 120.000 millones a la parte de la deuda española que sería asumida por el nuevo país. En este entorno, Cataluña asumiría un nivel de endeudamiento similar al español, por encima del 100% del PIB.

La posición del Banco de España 

Por parte de los apocalípticos, destaca la posición del Banco de España. El gobernador, Luis María Linde, se ha manifestado en contra del proceso independentista. Pero no sólo por el perjuicio secesionista. Fuentes financieras señalan que el temor responde en buena parte a la inquietud por la deuda española. La deuda pública catalana está siendo asumida por el Gobierno español a través del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica). Y no sólo eso, Reino Unido ya ha declarado que en caso de independencia de Escocia se hará cargo de toda la deuda británica.

El diferencial de seis puntos porcentuales, básicamente, se justificaría por el déficit público catalán y por un entorno de no acuerdo con el Gobierno español, además de la ausencia de referentes en el mercado de bonos, ya que no serían comparables a las actuales emisiones de deuda subsoberana.

Así, en el Banco de España se teme un fenómeno por el que el pequeño arrastre al grande, siguiendo la terminología que utilizó Mariano Rajoy cuando se refirió a la independencia de Cataluña en Estados Unidos. Es decir, un entorno apocalíptico no pactado en el que la prima de riesgo de Cataluña se elevaría y la del Reino de España también se dispararía, con un mayor endeudamiento y un 18% menos de PIB. Sería algo así como que todos los esfuerzos y sacrificios para superar la crisis no hubiesen servido para nada. 

El Gobernador del BdE, Luis Linde. (Efe)
El Gobernador del BdE, Luis Linde. (Efe)
En resumen: una independencia de Cataluña provocaría una crisis de deuda sin precedentes para el bono español en el momento en que España ha asumido el mayor volumen de endeudamiento en términos absolutos de su Historia.

La Generalitat espera financiación transitoria de la UE

Desde la Generalitat, no se ve así. Al contrario. La hipotética 'nueva' Cataluña querría que a la economía española le fuera bien. En este sentido se asegura que en la fase transitoria se garantizaría el pago de los créditos del FLA y que se cumplirían todos los compromisos asumidos con el Gobierno español. Se calcula que a finales de 2015, un 70% de la deuda pública de Cataluña estará en manos del Tesoro español, es decir, unos 42.000 millones.

En un clima de acuerdo con el Gobierno español desde la Generalitat se espera un recurso de financiación transitorio de la UE para dar apoyo al proceso, un mecanismo de liquidez provisional que evitaría que la prima de riesgo catalana se disparase. Desde el actual equipo económico de la Generalitat se prevé asumir un nivel parecido al de la economía austríaca.

Agenda internacional

¿Ficción? Puede. Pero lo cierto es que la independencia de Cataluña se ha colado en la agenda internacional. El propio Mariano Rajoy se tuvo que referir a ella, si bien para descartarla por completo, durante la rueda de prensa en Washington y en presencia del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Pero no es sólo en la política, Los bancos de negocios mundiales han incluido la independencia como un factor de riesgo de la economía española. Así lo ha hecho JP Morgan en un reciente informe que avanzó El Confidencial.

Rajoy en la Cámara de Comercio de Washington. (Efe)
Rajoy en la Cámara de Comercio de Washington. (Efe)
No ha sido el único. Moody’s ha alertado de que la independencia catalana perjudicaría tanto a la economía española como a la catalana “desincentivando la inversión extranjera y los negocios”. Por su parte, Citi coloca el 9 de Noviembre como una de las grandes citas políticas mundiales, pese a lo improbable que resulte que se celebre la consulta catalana.

Citi asegura que “la ruptura será dura pero las presiones separatistas reducen la confianza y exacerban la fragmentación del riesgo”. El propio conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, reconoce que este riesgo existe. Además, Citi enmarca el independentismo catalán en una serie de tensiones centrífugas que están sacudiendo Europa después de la crisis y entre las que sitúa los movimientos políticos antieuropeistas en Reino Unido o el referéndum que se celebrará en Escocia.

Fuera de mercado

La Generalitat se encuentra en este momento fuera de los mercados de deuda subsoberana. El conseller de Economía, Andreu Mas-Colell, prefiere recurrir al FLA pese a que en este momento Artur Mas y CiU están presionando para que se pueda celebrar un referéndum para la secesión. 

La razón es el precio. El FLA es mucho más barato que el mercado. De hecho la gran preocupación del titular de la cartera de Economía en este momento es que el FLA para 2014 todavía no está instaurado y que puedan darse tensiones de tesorería en la caja de la Generalitat durante los primeros meses del año. Desde la Conselleria de Economía no han querido hacer declaraciones, pero otras fuentes financieras señalan que el análisis que hace el Conseller es que si es el Estado el que recauda los impuestos, no hay ningún problema en que dé apoyo de tesorería en un momento como éste.

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