LA RECESIÓN SE CEBA EN LAS PYMES, SEGÚN EL BdE

La crisis se lleva por delante el 25% del valor añadido de las empresas españolas

¿Cómo ha afectado la crisis a la cuenta de resultados de las empresas nacionales? La conclusión del Banco de España es que el valor añadido ha caído un 25%

Foto: Las pymes de las construcción han caído un 17%.
Las pymes de las construcción han caído un 17%.

¿Cómo ha afectado la crisis a la cuenta de resultados de las empresas? El Banco de España ha hecho una primera estimación. Y su conclusión es que desde que comenzó la crisis, en 2007, el valor añadido de las empresas ha caído nada menos que un 25%. O lo que es lo mismo, se ha evaporado una cuarta parte de su negocio (diferencia entre lo que vende una empresa y lo que compra sin incluir la depreciación que sufren los activos fijos).

El desplome ha sido especialmente intenso en el caso de las pequeñas y medianas empresas (pymes), revela el banco central. Hasta el punto de que incluso en 2012 el valor añadido generado por las pymes españolas ha seguido contrayéndose. En concreto, un 6.5%. En total, como dice el Banco de España, “cinco años consecutivos con registros negativos”.

¿Y en qué sectores se ha producido tamaño desplome? En particular, en la construcción, con un descenso del 17%, seguido del comercio (-7,3%) y la industria manufacturera (-5,4%). Estos son, realmente, los sectores que han sufrido en mayor medida los rigores de una crisis que está remitiendo, sostiene el banco central, pero que todavía está viva. Muy viva.

De hecho, según sus datos, la Central de Balances Trimestral revela que el valor añadido bruto generado durante los tres primeros trimestres de 2013 ha caído un 4,5%, lo que refleja cierta desaceleración (dos puntos porcentuales menos que en 2012). Pero todavía con tasas negativas. Si se excluye el sector de la energía (que está teniendo un comportamiento inusualmente negativo por el estrechamiento de los márgenes del refino), el descenso es del 2,2%.

Los datos, en todo caso, reflejan un “cambio de tendencia”, como sostiene José Luis Malo de Molina, director del servicio de estudios del Banco de España, para quien hay tres factores que respaldan la recuperación en ciernes de los beneficios empresariales: el dinamismo del sector exterior, la reducción de las tensiones financieras y la moderación de los costes laborales. En sentido contrario, operan los gastos financieros, que continúan siendo extraordinariamente elevados pese al proceso de desendeudamiento que están llevando a cabo las empresas desde que comenzó la crisis. Por el contrario, los ingresos financieros han vuelto a crecer debido al aumento en la distribución de dividendos y a la mayor entrada de intereses.

Una recuperación muy incipiente

El cambio de tendencia, en todo caso, es todavía muy incipiente. El resultado económico bruto (REB) de las empresas españolas descendió en 2012 un 7,5 %, pero es que en los tres primeros trimestres de 2013 el retroceso ha sido todavía del 6,8 %. O del 2% si se excluye el sector energético.

La causa de este mal comportamiento tiene que ver, fundamentalmente, con la debilidad de la demanda interna. Algo que se explica, igualmente, porque la economía española continúa destruyendo empleo. Los gastos de personal, según el Banco de España, disminuyeron tanto en 2012 (un 2,3%) como en los tres primeros  trimestres de 2013 (un 1,9 %). Esta evolución, dice el banco central, “resultó de la conjunción de descensos en el empleo y aumentos de las remuneraciones medias”.

En todo caso, ya se observa cierta luz en el horizonte. Y Malo de Molina destacó ayer que en octubre, por primera vez desde que estalló la crisis, la economía española fue capaz de crear empleo (afiliados a la Seguridad Social) en términos desestacionalizados. Según sus estimaciones, “a lo largo del año que viene, en un momento difícil de precisar”, la economía volverá a crear puestos de trabajo. Y es que el Banco de España está convencido de que la reforma laboral ha bajado el umbral a partir del cual se crean puestos.

Según sus previsiones, es probable que la economía española cree ya empleo en 2014 con un avance del PIB del 0,8%. En todo caso, y fruto de la atonía de la ocupación, el resultado ordinario neto (RON) de las empresas que colaboran en la Central de Balances mostró todavía un comportamiento negativo (aunque menor) en los tres primeros trimestres de este año (-13,2 %). En cualquier caso, por debajo del -17 % del año 2012. Aunque si se excluye el sector de la energía, “este excedente pasaría a crecer un 1,1%.”, sostiene. Por eso, el Banco de España considera que hay un cambio de tendencia, pero todavía sobre niveles muy reducidos.

Así, la ratio que mide la rentabilidad del activo neto descendió una décima en 2012, hasta el 5,3%, mientras que en los tres primeros trimestres de 2013 se ha reducido hasta el 3,9%, apenas cuatro décimas menos que en el mismo periodo del año pasado. Por su parte, la rentabilidad de los recursos propios se situó en 2012 en el 6,8%, dos décimas menos que el año previo, en tanto que durante los tres primeros trimestres del ejercicio actual se ha contraído siete décimas, en comparación con el mismo período del año previo, hasta el 4,3%.

 

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