GANAN, SIN EMBARGO, UN 39% MÁS

Hacienda rompe un mito: los salarios públicos caen más que los privados

¿Quién está campeando mejor el temporal? La Agencia Tributaria ha roto un mito y ha revelado que los salarios públicos caen más que los privados

Foto: Hacienda rompe un mito: los salarios públicos caen más que los privados

¿Quién está capeando mejor el temporal de la crisis? Hasta ahora se venía asumiendo que el sector público, cuyos salarios habrían caído menos que los del sector privado. Pero las cifras que ayer publicó la Agencia Tributaria lo desmienten de forma categórica. Desde que estalló la crisis, en 2008, el salario medio de los empleados públicos ha crecido un 3,9% en términos nominales (con inflación), por debajo del 5,3% que han aumentado los del sector privado. En ambos casos, sin embargo, se ha producido una caída del poder adquisitivo en términos reales, toda vez que en los últimos cinco años el IPC ha crecido un 9% en euros constantes.

¿Quiere decir esto que ganan más los empleados públicos que quienes trabajan fuera de la Administración? En absoluto. A la luz del informe anual de recaudación tributaria, el salario medio en el sector público se situó el año pasado en 31.972 euros, claramente por encima de los 23.061 euros en el sector privado, aunque con un perfil convergente.

Al comenzar la crisis, la distancia entre uno y otro sueldo medio era de 10.606 euros, pero 2012 se cerró con una distancia de 8.911. Aún así, los empleados públicos todavía ganan un 39% más que los del sector privado. Sin duda, el perfil profesional de ambos colectivos (menos personal no cualificado en el caso de la Administración) explica en parte esa diferencia.

Los datos de la Agencia Tributaria sólo tienen en cuenta la evolución salarial. Es decir, no contabilizan la pérdida de empleo. Pero atendiendo a ello, el resultado es claramente favorable al sector público, Según la Encuesta de Población Activa (EPA), desde el primer trimestre de 2008, el sector público ha destruido apenas 30.000 puestos de trabajo, muy lejos de los 3,6 millones de empleo que ha perdido el sector privado.

Hay que tener en cuenta, en todo caso, que los salarios nominales del sector privado crecieron ininterrumpidamente desde 1995 a 2008, a razón del 4,1% anual. Desde entonces las oscilaciones han sido mínimas y el valor medio obtenido de las declaraciones fiscales para 2012 se sitúa en el mismo nivel que el de 2008.

Los datos de la Agencia Tributaria ponen de manifiesto, igualmente, otro fenómeno singular. Las únicas rentas que han ganando poder adquisitivo desde que estalló la crisis son las relacionadas con una pensión. Según la Agencia Tributaria, la pensión media se sitúo el año pasado (antes de pagar impuestos) en 13.316 euros, lo que representa casi un 13% más que en 2008. Ningún año durante la crisis las pensiones han perdió poder adquisitivo. Algo parecido ha sucedido en el  caso de los empresarios agrícolas, que tan sólo en 2009 –aunque de forma importante- han visto disminuir sus rentas.

Desplome de las rentas profesionales

Mucho peor es la situación de los profesionales, cuyos ingresos han caído en todos y cada uno de los años desde que estalló la crisis. En total, el descenso de sus rentas ha sido de cerca del 10% en términos nominales. O un 20% si se incluye la inflación, lo que refleja la intensidad de la crisis.

Esto significa que en 2012, por primera vez, las rentas de los profesionales  (22.715 euros) son inferiores a las de la media del sector privado (23.062 euros). El caso de los profesionales que declaran sus ventas en estimación objetiva es, sin embargo, todavía más relevante. Sus rentas han descendido nada menos que un 37% desde el año 2008, hasta los 11.500 euros al año, lo que muestra la intensidad del ajuste en el comercio minorista, como ayer mismo publicó Estadística.

Como sostiene la Agencia Tributaria, la evolución del tipo medio efectivo resume bien el signo de la política fiscal practicado por los diferentes gobiernos. Si en la primera fase de la crisis se aprobaron “medidas expansivas de carácter tributario” que rebajaron el tipo medio desde el 13,6% en 2007 al 12,4% en 2009, en el trienio siguiente, de corte restrictivo, el tipo efectivo ascendió hasta el 14%, superando el nivel de partida en 2007. Es decir, se han subido los impuestos de forma importante.

Sin embargo, y como admite Hacienda en su informe, el IRPF devengado -es decir los derechos de cobro de la Agencia Tributaria- creció el año pasado tan sólo un 1,5%, 0,7 puntos menos que en 2011, “pese a la fuerte subida del tipo efectivo”. La causa tiene que ver con el deterioro de las bases imponibles, que cayeron nada menos que un 3% en un contexto recesivo. Respecto de lo presupuestado, eso supone una recaudación inferior en 2.487 millones de euros.

Esto se explica por la desviación negativa del empleo asalariado, pues la caída observada fue del 5,1% frente a la del 3,8% contemplada en el escenario macroeconómico que soportaba el Presupuesto, y en menor medida por la remuneración por asalariado, que cayó ligeramente (-0,3%) cuando se presupuestó con una ligera subida del 0,2%.

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