Los 'cortos' se toman un respiro en los bancos y ponen en el punto de mira a Técnicas Reunidas
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SUBEN EN 13 VALORES Y BAJAN EN 12

Los 'cortos' se toman un respiro en los bancos y ponen en el punto de mira a Técnicas Reunidas

Los inversores cortos o bajistas, aquellos que toman posiciones en los valores con la expectativa de que su cotización baje, han mudado sus preferencias en la

Los inversores cortos o bajistas, aquellos que toman posiciones en los valores con la expectativa de que su cotización baje, han mudado sus preferencias en la primera quincena de julio. Según los datos actualizados ayer por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en ese periodo dieron una tregua al sector financiero y a otras compañías como Acciona, FCC o Jazztel y, en cambio, dirigieron su punto de mira de manera especial a Técnicas Reunidas, donde se encuentran más fuertes que nunca. En total, incrementaron su presencia en 13 empresas cotizadas españolas y la redujeron en 12.

El aumento más relevante es el que se observa en la empresa de ingeniería Técnicas Reunidas, en la que pasan del 1,48 al 2,71% del capital. Este salto, superior al punto porcentual, se suma al que ya dieron en la segunda quincena de junio, cuando escalaron del 0,76 al 1,48%. Por tanto, en un mes han triplicado su posición en la compañía, donde nunca antes habían alcanzado semejante posición.

Los cortos también están más fuertes que nunca en otros tres valores españoles. Abertis, donde suben del 0,58 al 0,78%; Acerinox, con un aumento del 6,26 al 6,46%; y Realia, aunque en su caso sin que haya crecido su presencia, puesto que siguen en el 0,31%. Otros ascensos relevantes se ven en Abengoa (del 6,08 al 6,74% del capital), Meliá (del 2,4 al 3,03%) o Red Eléctrica (del 0,65 al 1,15%). Además, los cortos regresan a CAF con un 0,21% del capital.

Un paso atrás

Pero la quincena del 28 de junio al 12 de julio también ha sido intensa a la hora de retroceder posiciones. Acciona, Sabadell, BME y Jazztel, donde los cortos estaban más presentes que nunca a finales de junio, han visto reducir su presión en ese periodo. En BME han pasado del 6,26 al 6,01% y en Jazztel, del 0,63 al 0,43%. En el caso de Acciona, el descenso es del 2,55 al 2,43%, aunque la reforma eléctrica anunciada el viernes y el duro castigo que ha sufrido el valor desde entonces -con caídas superiores al 15% en el conjunto de las dos ultimas sesiones- presagian un nuevo incremento en la próxima revisión de las posiciones por parte de la CNMV.

En cuanto a Sabadell, donde se han replegado del 5,04 al 4,53%, representa el mejor síntoma de la tendencia vista en el sector bancario en la primera quincena de julio. Ninguna entidad ha visto crecer la presencia de los bajistas. En CaixaBank se han ido por completo, desde el 0,31% de finales de junio, con lo que se une a BBVA como la única entidad sin bajistas en su capital; y en Santander (0,4% del capital), Popular (2,68%), Bankinter (1,73%) y Bankia (0,22%) los bajistas se mantienen en las mismas posiciones que en junio.

Otra reducción importante es la vista en la constructora FCC. El apreciable retroceso, desde el 4,34 hasta el 3,09%, explica buena parte de la subida bursátil registrada por el valor en el arranque de julio. En Sacyr, con un retroceso próximo al punto porcentual, hasta el 1,62% del capital, y en Gamesa, con un recorte de casi medio punto porcentual, hasta el 1,64%, los descensos han sido igualmente relevantes.

Invertir a la baja o ponerse corto es una estrategia mediante la que también se puede operar en bolsa. Su peculiaridad radica en que genera beneficios cuando las acciones caen –consiste en recomprar más barato las acciones vendidas antes a un precio mayor-. Se diferencian, así, de las inversiones alcistas o posiciones largas, en las que las ganancias se producen cuando el precio del título sube –vender a un precio superior al de compra-.

Para activar esta operativa, los bajistas toman prestadas las acciones de la empresa en la que quieren ponerse cortos. Cuando las reciben, las venden en el mercado y si su intuición se ve confirmada y pierden valor, las recompran luego a un precio inferior. Consiguen como ganancia la diferencia entre el precio de la venta y el de la recompra, menos el interés que deben abonar por el préstamo inicial de los títulos. Por el camino asumen el riesgo de que su corazonada no se vea cumplida. Si, en vez de bajar, las acciones suben, los bajistas sufrirán las pérdidas derivadas de recomprar los títulos más caros y de abonar los intereses del préstamo.