Brufau elimina los blindajes en Repsol, pero mantiene el suyo de 30 millones
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TRAS EL RIFIRRAFE CON LUIS DE GUINDOS POR LOS SUELDOS

Brufau elimina los blindajes en Repsol, pero mantiene el suyo de 30 millones

Antonio Brufau, uno de los directivos españoles con mejor sueldo y mayor compensación en caso de despido, va a proponer la eliminación de los blindajes para

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Brufau elimina los blindajes en Repsol, pero mantiene el suyo de 30 millones

Antonio Brufau, uno de los directivos españoles con mejor sueldo y mayor compensación en caso de despido, va a proponer la eliminación de los blindajes para los próximos ejecutivos que formen parte del consejo de administración. Así lo aseguran fuentes oficiales de Repsol, que de esta manera quiere adaptar las retribuciones de sus directivos a las nuevas normativas ante la presión de los accionistas e instituciones.

Según apuntan desde la petrolera, la evolución de las prácticas de gobierno corporativo y la crisis financiera iniciada en el año 2007 han provocado una oposición manifiesta de los inversores a los sueldos de los consejeros y de las cúpulas directivas de las grandes compañías cotizadas. Prueba de ello han sido las juntas de Accionistas de Telefónica, de Santander y hasta de Gas Natural, en las que los conocidos como proxies han votado mayoritariamente en contra de las remuneraciones de los gestores.

Por este motivo y tomando en consideración la Recomendación de la Comisión Europea 2009/385/CE de 30 de abril de 2009 sobre salarios, la comisión de nombramientos y retribuciones de Repsol ha decidido proponer al consejo de administración “la limitación de los pagos por resolución del contrato”. Es decir, las indemnizaciones por destitución, ya sea por decisión de la compañía o por cambio de control.

Esta política retributiva se aplicará a la contratación de los futuros consejeros ejecutivos, pero no a los actuales. Entre ellos está el propio Antonio Brufau y el consejero secretario general y mano derecha del presidente, Luis Suárez de Lezo. Los contratos de ambos directivos fueron firmados en 2004 y 2005, época, según Repsol, en la que era práctica habitual que los principales ejecutivos tuvieran generosos blindajes.

Brufau tiene garantizada una compensación económica diferida, en el supuesto de terminación del contrato, equivalente a tres anualidades de la retribución monetaria anual total. Dicho pago se le pagaría si la finalización de su labor “se produce por causas imputables a Repsol o por mutuo acuerdo”. Además, el presidente y el secretario del consejo percibirían una anualidad adicional por mantenerse durante al menos un año alejados del sector y no competir con la petrolera desde otra compañía. 

El primer directivo de Repsol cobró cerca de 7,6 millones el pasado año por todo tipo de retribuciones (sueldo fijo, variable, pensiones, planes plurianuales, etc.), por lo que en caso de dejar su puesto podría llegar a obtener una indemnización de algo más de 30 millones. Una cantidad que ha sido muy criticada por algunos accionistas de Repsol y que en la Junta General de 2012 fue protestada por casi un tercio de los tenedores de títulos de la compañía. Fue el punto del orden del día que más votos en contra cosechó.

Otras modificaciones

Junto a la eliminación de los blindajes de los futuros directivos, Repsol ha decidido limitar la retribución variable de su presidente y del consejo después del alza que experimentaron los sueldos en 2012 con el bonus recibido para premiar la alianza en Brasil con la china Sinopec. Los consejeros tendrán una cantidad fija que ascenderá como máximo a 6 millones de euros. Esta fórmula sustituye a la anterior, por la que los miembros del órgano de gobierno podían llegar a percibir hasta el 1,5% del beneficio neto del grupo energético.

Todas estas medidas se producen después del rifirrafe que Brufau protagonizó con el ministro de Economía, Luis de Guindos, el pasado mes de julio cuando este último sugirió a las empresas del Ibex rebajar las retribuciones de sus directivos para adaptarlas a la crisis global de la sociedad. El presidente de Repsol le respondió que “las arcas públicas también tienen que estar contentas" porque dichos sueldos sufrían una fiscalidad del 56%, un incendio que la petrolera trató de sofocar al día siguiente con un comunicado en el que mostraba su sensibilidad con el momento tan delicado por el que pasaba España.

Iberdrola fue más allá que Repsol en su reciente Junta General de Accionistas. La eléctrica recortó de cinco a tres años el blindaje de su presidente, Ignacio Sánchez Galán, que en caso de destitución o cambio de control podría haber recibido hasta 90 millones de compensación dineraria, tal y como publicó El Confidencial el pasado 20 de marzo.

Antonio Brufau