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BBVA rescata a Fagor tras las salvedades de Deloitte a las cuentas de 2012
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LE EXIME DE CUMPLIR SUS OBLIGACIONES FINANCIERAS

BBVA rescata a Fagor tras las salvedades de Deloitte a las cuentas de 2012

Por segunda vez en tres años, la banca ha salido al rescate de Grupo Fagor. El fabricante de electrodomésticos controlado por Corporación Mondragón ha conseguido que

Foto: BBVA rescata a Fagor tras las salvedades de Deloitte a las cuentas de 2012
BBVA rescata a Fagor tras las salvedades de Deloitte a las cuentas de 2012

Por segunda vez en tres años, la banca ha salido al rescate de Grupo Fagor. El fabricante de electrodomésticos controlado por Corporación Mondragón ha conseguido que las entidades financieras le eximan de cumplir sus obligaciones de su elevada deuda, que ya fue renegociada en 2010. Por si fuera poco, Deloitte ha advertido en su informe de auditoria de que las cuentas no reflejan bien el patrimonio de la sociedad.

Estas advertencias son los apuntes más importes de la cuenta de resultados del Grupo Fagor Electrodomésticos en 2012, año en el que registró unas pérdidas de 89 millones de euros. Unos números rojos que fueron consecuencia de la caída del consumo, de la inversión destinada a la expansión internacional y del proceso de adaptación a la nueva realidad de los mercados. La compañía obtuvo una facturación de 1.167 millones de euros, lo que supone un 9% menos que el año anterior.

Las ventas internacionales alcanzaron el 76% del volumen de negocio como respuesta a la actual situación del mercado español, en el que la facturación del sector descendió el 10,9%. Pese a ello, la compañía considera que las previsiones de cara al ejercicio 2013 son "positivas" y apuntan a un crecimiento del 10% en el área internacional.

Un optimismo que se contradice con su situación financiera. Porque Fagor Electrodomésticos, que tiene una deuda total de más de 374 millones de euros, tuvo que pedir árnica a sus bancos acreedores a finales de año al no poder cumplir con los ratios financieros del crédito sindicado ya renovado en marzo de 2010. Ese alargamiento de la fecha de pago incluía dos años de carencia del principal, por lo que se deduce que la corporación industrial ha dejado de cumplir sus exigencias financieras a las primeras de cambio.

BBVA, el mayor acreedor de la empresa vasca, le concedió el waiver y, además, le dispensó de hacer frente a sus compromisos durante el primer semestre del presente ejercicio. La comisión rectora de Fagor está evaluando si la empresa podrá cumplir durante 2013 los ratios relacionados con la deuda financiera neta sobre el Ebitda y esta partida respecto de los gastos financieros neta. 

El hecho de no hacerlo podría suponer el vencimiento anticipado de los préstamos, por lo que la filial de Mondragón debe de renegociar de nuevo todo su pasivo a la mayor rapidez posible. La sociedad también tenía líneas de financiación por 159 millones de euros que le expiraban el pasado mes de marzo y sobre las que no se dice nada en la memoria de resultados. 

Sobrevaloración y créditos fiscales

Lo que sí expone el citado documento es que Deloitte está en desacuerdo con la contabilidad del grupo. La firma de auditoría ha realizado importante salvedades sobre el balance y la cuenta de resultados de Fagor, que hubiera presentado pérdidas mucho mayores si los gestores hubieran atendido las matizaciones de Deloitte.

En concreto, la firma advierte que el grupo debería de haber registrado un deterioro de su inversión en su filial francesa, valorada en 130 millones de euros. Estas subsidiaria ha presentado números rojos significativos que la han descapitalizado lo suficiente como para hacer una provisión. Fagor estima que el valor de recuperación es suficiente como para no reconocer ninguna pérdida, pero Deloitte advierte de que su opinión es poco prudente.

Un aviso similar hace sobre una sociedad creada por Fagor para licenciar su marca en determinados mercados en el ámbito de la línea blanca, al considerar que se ha sobrevalorado. Y una indicación aún más dura realiza sobre la contabilidad de los créditos fiscales (24 millones de euros), que la empresa debería de dar de baja al estimar que, en el contexto económico actual y tras las reiteradas pérdidas operativas, no serán recuperables.

Deloitte concluye que, teniendo en cuenta las minusvalías de 2011 y 2012, el patrimonio ha disminuido a niveles preocupantes. Además, apunta que el pasivo corriente del grupo excede el activo, lo que le lleva a advertir de “la existencia de una incertidumbre significativa” sobre la capacidad de la compañía de mantener su actividad normal.

Por segunda vez en tres años, la banca ha salido al rescate de Grupo Fagor. El fabricante de electrodomésticos controlado por Corporación Mondragón ha conseguido que las entidades financieras le eximan de cumplir sus obligaciones de su elevada deuda, que ya fue renegociada en 2010. Por si fuera poco, Deloitte ha advertido en su informe de auditoria de que las cuentas no reflejan bien el patrimonio de la sociedad.

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