Y ASUME SU PARTE DE RESPONSABILIDAD

Mango contrata a un exdirectivo de Inditex para 'apagar el incendio' de Bangladesh

Mango ha decidido asumir su parte responsabilidad en el incendio de un centro textil en Bangladesh que ha costado la vida a cerca de 200 personas, según

Foto: Mango contrata a un exdirectivo de Inditex para 'apagar el incendio' de Bangladesh
Mango contrata a un exdirectivo de Inditex para 'apagar el incendio' de Bangladesh

Mango ha decidido asumir su parte responsabilidad en el incendio de un centro textil en Bangladesh que ha costado la vida a cerca de 200 personas, según el último recuento de víctimas. Aunque la compañía barcelonesa asegura que en esos talleres no se fabricaban sus prendas, el grupo ha optado por dar un paso adelante y reconocer que había productos con su marca en el lugar del suceso. Para compensar a las víctimas, la empresa ha fichado a un exdirectivo de Inditex experto en solucionar conflictos laborales en países del tercer mundo.

Se trata de Javier Chércoles, el que fuera director del departamento de Responsabilidad Corporativa del grupo gallego entre 2001 y finales de 2010. Procedente de PricewaterhouseCoopers, donde era el responsable del área de consultoría de Reputación Corporativa, fue el encargado de establecer el Código Ético Interno de Conducta, cuyo pilar fundamental era garantizar el respeto por los derechos fundamentales de los trabajadores. En otras palabras, evitar la contratación de menores en sus fábricas o en las de sus proveedores, la discriminación por raza, sexo o religión, así como cuidar la salubridad de las instalaciones.

Mango ha considerado que lo mejor era ponerse en sus manos para sofocar un 'incendio moral' que pone en tela de juicio su responsabilidad social. Según han confirmado distintas fuentes, Chércoles se va a encargar de analizar la situación, contactar con las víctimas, con las autoridades locales y los representantes de los trabajadores para, llegado el caso, proceder al pago de la compensación oportuna.

El grupo propiedad de Isak Andic no fabricaba ropa en el lugar del suceso, pero según ha confirmado la propia compañía había pedido muestras a algunos de los talleres para empezar a producir sus prendas en breve. Ya tenía acuerdos pactados y preparado parte del material. Lo cual quiere decir que, si el siniestro se hubiera producido dentro de un mes, uno de esos proveedores que fabrica en condiciones inhumanas sería una subcontrata de la empresa española.

Por este motivo, con el objetivo de cumplir con sus compromisos con los derechos humanos, Mango ha creado un grupo de trabajo que será dirigido por Javier Chércoles para comenzar un diálogo con las partes implicadas: BNC (el mayor sindicato), la ONG Bangladesh National Women's Lawyers Associations, Naripokkho, una organización civil de mujeres, y la Bangladesh University, especializada en crisis y desastres.

Mango quiere poner en marcha un plan de emergencia con otros fabricantes (se habla de Primark) para compensar a las familias de fallecidos y heridos, en aras de cumplir con la Bangladesh Welfare Act, la ley desarrollada en 2006 por The International Textile, Garment and Leather Workers Federation, una organización internacional en la que participa Chércoles. 

Experiencia a pie de selva

El exdirectivo de Inditex es un especialista en auditar las fábricas donde se producen más del 90% de las prendas de las principales multinacionales del sector textil y deportivo. Durante su etapa en Inditex, el consultor pasó largas temporadas en países como Bangladesh, Camboya, Turquía o Brasil comprobando que los suministradores respetasen de forma estricta los derechos de los empleados. Especialmente en aquellas subcontratas que tenían sus centros de producción ocultos en medio de las selvas, en lugares de muy difícil acceso para cualquier observador de derechos humanos.

En su énfasis por evitar cualquier ilegalidad laboral, el ejecutivo madrileño llegó a convencer a Inditex de que había que cerrar una fábrica en Daca (Bangladesh), que pertenecía a uno de sus proveedores. El propio Chércoles se desplazó al país asiático en 2008 para comprobar que allí se sucedían los abusos verbales y físicos, así como los recortes salarios por posibles errores en la producción.

Los dos talleres no estaban cerca entre ellos, pero Chércoles admitió que era posible que se hubiera transferido parte de la producción de uno a otro sin la autorización ni el conocimiento de Inditex. Una maniobra muy habitual en la actualidad con la que se consigue que los proveedores abaraten la mano de obra para que después los artículos se pongan en los escaparates de las tiendas occidentales a precios muy bajos.


Nota de Redacción: Mango se ha puesto en contacto con este diario para matizar que la contratación de Javier Chércoles no está cerrada y que confía en su código ético para solventar los problemas de responsabilidad social. 



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