SUPERA POR PRIMERA VEZ LOS 14.200 PUNTOS

¡Habemus récord! El Dow Jones alcanza los niveles más altos de la historia

El Dow Jones, el índice bursátil más famoso del mundo, vuela más alto que nunca. Jamás, en sus casi 117 años de historia, había alcanzado las

Foto: ¡Habemus récord! El Dow Jones alcanza los niveles más altos de la historia
¡Habemus récord! El Dow Jones alcanza los niveles más altos de la historia
Autor
Tags
    Tiempo de lectura8 min

    El Dow Jones, el índice bursátil más famoso del mundo, vuela más alto que nunca. Jamás, en sus casi 117 años de historia, había alcanzado las cotas que está pìsando hoy. El indicador, que debe su nombre a la combinación de los apellidos de Charles Dow y Edward Jones, que fundaron la firma Dow Jones & Company en 1882, supera su anterior plusmarca, que databa de octubre de 2007, y rubrica así una remontada espectacular desde los mínimos de la crisis a los que cayó en marzo de 2009. Una reacción que encierra cinco claves... y una pregunta incómoda.

    1. En tiempo récord

    La actual crisis fue bautizada como Gran Recesión. Este nombre aludía directamente a la Gran Depresión y con él se quería subrayar que se trataba, precisamente, de la más grave desde la crisis iniciada con el crac de 1929, que se prolongó luego durante los años 30. Ahora bien, en lo que respecta a la bolsa, ambos periodos guardan pocos paralelismos. Al menos, en lo que respecta a la magnitud de las caídas iniciales y a la velocidad tanto de los descensos como de los ascensos posteriores. 

    Tras marcar el que por entonces era su récord histórico en septiembre de 1929, el Dow se adentró en una espiral bajista que le llevó a caer casi un 90% hasta julio de 1932. Es decir, le costó 34 meses pasar de los máximos a los mínimos. En la crisis actual, alcanzó su nivel más alto en octubre de 2007 y solo le costó 17 meses –la mitad de tiempo- marcar su cota más reducida, registrada hace casi cuatro años, el 9 de marzo de 2009. Por el camino se dejó un 54%, lejos también de los registros del periodo 1929-1932.

    Si rápida –y menos intensa- fue la caída, igualmente acelerada ha sido la reacción posterior. En menos de seis años ya ha superado la plusmarca anterior y acumula una subida del 115% desde marzo de 2009. Hoy, en concreto, ha escalado en los primeros compases de la jornada hasta los 14.285 puntos, por encima de los 14.198 puntos que llegó a tocar en octubre de 2007. Tras el crac de 1929, le costó nada menos que 25 años pulverizar los máximos previos.

    Desde el anterior récord, los valores más destacados han sido Home Depot, con una subida acumulada del 108%, mientras que IBM se ha revalorizado un 75% y McDonald’s y Wal-Mart, más de un 60%. Tomando como referencia los mínimos de 2009, American Express se ha disparado un 500%, en tanto que Home Depot, Caterpillar y Walt Disney han sumado entre un 250 y un 290%. 

    2. 'In Bernanke we trust'

    Los libros y ensayos que posteriormente analizaron el crac de 1929 y la Gran Depresión -como El crac de 1929, de John Kenneth Galbraith, o Una historia monetaria de Estados Unidos, de Milton Friedman y Anna Schwartz- coinciden en la desafortunada actuación de la Reserva Federal (Fed), el banco central de Estados Unidos, que se había fundado en 1913, tanto en la detonación como en el agravamiento posterior de la crisis.

    Entre los estudiosos de aquel periodo y del material académico que se publicó al respecto sobresale la figura de Ben Bernanke, que en el año 2000 condensó ese bagaje en el libro Ensayos de la Gran Depresión. El destino, siempre caprichoso, quiso que tuviera la oportunidad de aplicar ese caudal de conocimientos en la vida real, puesto que es el presidente de la Fed desde febrero de 2006. O lo que es lo mismo, es la persona que ha actuado de timonel de la política monetaria de la mayor economía del mundo en el mayor periodo de turbulencias económicas y financieras desde la Gran Depresión.

    Todos estos precedentes resultan fundamentales para entender por qué Bernanke está luchando contra la crisis del modo en que lo está haciendo. Esto es, con las medidas de política monetaria más contundentes en la historia de la Fed para reforzar la liquidez del sistema, evitar una crisis de crédito aún mayor e intentar reactivar la economía. En una secuencia sin precedentes, recortó los tipos de interés para situarlos en el mínimo histórico del 0-0,25% en diciembre de 2008; no se han movido de ese nivel desde entonces. Y haciendo aún más historia, ha recurrido a imprimir dinero mediante tres rondas –QE1, QE2 QE3- de compras de deuda pública y privada en el mercado mediante las que ya ha inyectado 2,5 billones de dólares nuevos en la economía desde 2008.

    Para los mercados, esta lluvia de dinero ha sentado como agua de mayo. Ha servido para que los bancos y otras entidades financieras reconstruyeran sus balances y cuentas de resultados y para estimular el apetito por el riesgo en los mercados. La Fed, capitaneada por Bernanke y flanqueada por las expansivas políticas del resto de los principales bancos centrales, se ha convertido así en el principal aliado en la acelerada recuperación de Wall Street en los últimos años. De algún modo, se está convirtiendo así en la versión 2.0 de su predecesor en el cargo, Alan Greenspan. "La Greenspan put se está convirtiendo rápidamente en la Bernanke put", certifica el economista Raghuram Rajan en su libro Grietas del sistema.

    3. Alemania y Reino Unido, los más aventajados; el Ibex, más retrasado

    La velocidad del Dow a la hora de superar su anterior récord ha sido mayor que la de sus principales homólogos. Ninguno de los mayores índices mundiales ha demostrado tanta precocidad. Los que más de cerca siguen sus pasos son el alemán Dax y el británico Footsie 100, que se encuentran un 4% y un 5% por debajo, respectivamente, de sus máximos históricos. En los restantes indicadores europeos, la distancia es mucho mayor. Es el caso del Ibex 35 español, que está a un 48% de la plusmarca marcada en noviembre de 2007. El EuroStoxx 50 y el Cac 40 francés aún se encuentran un 40% por debajo.

    Tampoco han corrido tanto los índices emergentes. El más aventajado es el Sensex indio, al que le separa un 9% de sus máximos. Al Bovespa brasileño le queda un 22,5% para alcanzarlos; al CSI 300 chino, un 40%; y al RTS ruso, un 55%. A más distancia aún se encuentra el Nikkei 225 japonés, puesto que está un 70% del récord que, en su caso, marcó en 1989.

    El Dow también ha sido más veloz que sus compañeros estadounidenses. Eso sí, el S&P 500 ya acaricia su máximo registro histórico; lo tiene a menos de un 2%. Por el contrario, el Nasdaq Composite aún ve el suyo, marcado por encima de los 5.000 puntos en el año 2000, a un 36%. 

    4. Más barato que en 2000 y 2007

    Existe un matiz fundamental entre el actual récord y los más recientes. Cuando el Dow pulverizó sus registros en el año 2000, en plena burbuja puntocom, la relación entre el precio de las acciones y su beneficio -el denominado PER, que es una ratio que sirve como referencia para identificar si un valor o un índice está más barato o más caro; cuando más alto es el PER, más caro- del Dow Jones alcanzaba las 25,9 veces, según datos de la agencia financiera Bloomberg. En el momento de la plusmarca de 2007, el PER se encontraba en las 17,1 veces. En la actualidad, esa proporción se limita a 13,8 veces, lo que revela que, al menos desde este punto de vista, el Dow está más barato ahora que en los dos últimos máximos. 

     

    5. Recuperación sin empleo

    A diferencia de la Eurozona, que sigue sufriendo los rigores de la recesión, la economía de Estados Unidos se expande. No a un ritmo acelerado, ya que para este año se espera un crecimiento situado entre el 2 y el 2,5%, pero el caso es que se desarrolla. Aunque, eso sí, se trata de una recuperación que cuenta con una tara notable: el paro. Actualmente, el nivel de desempleo se encuentra en el 7,9%, por debajo del 10% al que llegó a repuntar en octubre de 2009, pero muy por encima del 4,7% de octubre de 2007 –es decir, desde el anterior récord del Dow Jones- y de la media histórica del último medio siglo, situada en el 6,1%.

    ...Y 6. ¿Son sólidos los cimientos?

    Pero no todo son albricias en este récord. También hay sospechas. Las que proceden de la velocidad con la que el Dow ha pulverizado sus registros a pesar de las vulnerabilidades que aún ofrece tanto la economía norteamericana como la mundial. Y, precisamente, la divergencia generada entre la rápida reacción de Wall Street y la lenta recuperación del empleo alimentan esos recelos.

    "La política monetaria fácil prolongada que se mantiene mientras los empleos aún escasean tiene el efecto de potenciar la toma de riesgo e inflar la burbuja de precios de los activos, que volverá a debilitar el tejido de la economía a más largo plazo", advierte Rajan. Y remacha: "Si EEUU no puede tolerar rachas más largas de desempleo, pero estas no van a desaparecer, corremos el riesgo de ir de burbuja en burbuja mientras la Reserva Federal soporta presiones para hacer lo imposible y crear empleo donde no se prevé que lo haya".

    Los propios miembros de la Fed son conscientes de estos riesgos . Así lo demostraron las actas de la reunión que la entidad celebró en enero. Pero, de momento, el Dow ya está en máximos. Más alto que nunca desde su nacimiento en 1896. 

    Economía
    Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
    0 comentarios
    Por FechaMejor Valorados
    Mostrar más comentarios