FCC suspende 'sine die' el dividendo en su nuevo plan de adelgazamiento
  1. Economía
LA COMPAÑÍA PREVÉ REDUCIR SU DEUDA EN 2.600 MILLONES EN TRES AÑOS

FCC suspende 'sine die' el dividendo en su nuevo plan de adelgazamiento

Los accionistas de FCC tendrán que esperar para cobrar el dividendo. El nuevo consejero delegado de la compañía, Juan Béjar, ha asegurado hoy rotundo que no

Foto: FCC suspende 'sine die' el dividendo en su nuevo plan de adelgazamiento
FCC suspende 'sine die' el dividendo en su nuevo plan de adelgazamiento

Los accionistas de FCC tendrán que esperar para cobrar el dividendo. El nuevo consejero delegado de la compañía, Juan Béjar, ha asegurado hoy rotundo que no se contempla pagar dividendo en el nuevo plan estratégico 2013-2015, con el que pretende reducir su deuda en al menos 2.200 millones de euros.

FCC suspendió en diciembre el dividendo a cuenta que tradicionalmente solía abonar a principios de enero debido a las dificultades financieras del grupo y la presión de los bancos acreedores. No obstante, todavía estaba pendiente conocer si la compañía controlada por la familia Koplowitz desembolsaría el dividendo con cargo que paga durante el verano. Béjar se ha encargado de disipar las dudas al aseverar con contundencia que “no va a haber dividendo”.

La retribución al accionista no aparece en las líneas maestras del nuevo plan estratégico, que FCC explicará con detalle el próximo 20 de marzo. Hoy ha adelantado los objetivos esenciales de esa línea de ruta, que consiste en vender activos por 2.200 millones de euros hasta 2015 para reducir la deuda entre 2.400 y 2.600 millones, hasta los 5.500 millones.

Producto de estas desinversiones, FCC verá como su facturación se reducirá hasta los 9.700 millones (11.152 millones en 2012), mientras que el ebitda crecerá hasta los 750 millones (el mismo obtenido en 2011) y el flujo de caja ascenderá a 950 millones (algo por debajo de la cifra de hace doce meses).  Para ello, la compañía se centrará en sus negocios básicos, como son las la ingeniería y las infraestructuras, los residuos urbanos y la gestión del agua.

Como parte de todo este proceso,  FCC ha relevado a la cúpula directiva de su división de construcción, a la que se le aplicará un duro ajuste de plantilla. La empresa no ha concretado de cuánto personal prescindirá, pero si ha revelado que ha reservado 60 millones para hacer frente a esta reestructuración.

Mientras pone en marcha este nuevo plan, FCC tiene que hacer frente este año a vencimientos de deuda de más de 4.000 millones de euros. No obstante, lo más preocupante son los 600 millones procedentes de un crédito sindicado que expira parcialmente en junio y los casi 1.000 millones de su filial británica de reciclaje. La empresa confía en alargar la fecha de pago, pero no ha concretado cómo va a hacer frente a ello. Las condiciones de estos préstamos están ligadas a la evolución del Ebitda, que se derrumbó en 2012 por los ajustes operativos y del que no se ha dado un guidance para este ejercicio pese a las preguntas de los analistas.

FCC también se ha mostrado optimista en el proceso de refinanciación de Realia, la filial inmobiliaria compartida con Bankia. Béjar ha dicho que en las negociaciones con la banca no se contempla hacer aportaciones dinerarias que erosionarían aún más la caja del grupo. Donde sí tendrá que hacer un esfuerzo adicional es el Alpine, la constructora europea, a la que ya ha inyectado 200 millones y a la que le aportará otros 50.

FCC registró una pérdida de neta de 1.028 millones de euros en 2012, la primera desde que el actual grupo comenzó a cotizar en 1992, por el "fuerte y extraordinario" ajuste y saneamiento realizado en sus activos con el fin de iniciar una nueva etapa. La compañía de construcción y servicios anotó ajustes, saneamientos contables y provisiones por reestructuración por un importe total de 1.146 millones de euros.

De este importe, 300 millones de euros corresponden a las pérdidas operativas que contabilizó su filial de construcción europea Alpine, y otros 372 millones provienen de los saneamientos de las participadas Realia y Globalvía.