LA CUP SE MANIFIESTA FRENTE A LA SEDE

El acto de la patronal catalana Fomento levanta ampollas pese a su tibieza política

Los niveles de tolerancia de la sociedad catalana están en horas bajas. Un acto tan tibio políticamente como el que se celebró este jueves en Barcelona

Foto: El acto de la patronal catalana Fomento levanta ampollas pese a su tibieza política
El acto de la patronal catalana Fomento levanta ampollas pese a su tibieza política

Los niveles de tolerancia de la sociedad catalana están en horas bajas. Un acto tan tibio políticamente como el que se celebró este jueves en Barcelona convocado por la patronal catalana Fomento del Trabajo ha levantado ampollas. La Generalitat ha presionado para que no se acuda. Organizaciones tan relevantes como la patronal Cecot, la patronal Pimec, la Cámara de Comercio de Barcelona o el Círculo de Economía, se han sumado al goteo de bajas.

Y eso que nadie salió a gritar en favor de la unidad de España. Únicamente se pidió un cambio en las prioridades políticas de las Administraciones –sin señalar directamente a la Generalitat– para poner el acento en la salida de la crisis. Pues aun así, la CUP, formación independentista y de corte marxista leninista que cuenta con tres diputados en el Parlament, convocó una manifestación frente a la sede de Fomento en Via Laietana. Si el acto ha servido para algo, ha sido para demostrar que los catalanes tenemos la piel muy fina.

Siguiendo criterios de extrema prudencia, el Ibex-35 catalán ha optado por evitar asistir o enviar a segundas espadas, como CaixaBank, que ha estado representado por el director del Servicio de Estudios, Jordi Gual, o el BancoSabadell, que envió a Joan Llonch.

El lema era "Anem per feina", que podría traducirse como "manos a la obra", en alusión a que alguien, los políticos, han estado perdiendo el tiempo en medio de la peor crisis que se recuerda en España. Y ha habido vagos llamamientos a la unidad, sin explicar con quién. En todo caso, Fomento del Trabajo ha reclamado su catalanidad, su petición de un pacto fiscal y que no se va contra nadie en un acto en el que muchos destacados empresarios catalanes han preferido poner distancia.

El empresario más importante era Jorge Gallardo, el presidente de la farmacéutica Almirall. El resto han sido destacados empresarios de empresas, pero de las no cotizadas, que forman buena parte del tejido empresarial catalán. Entre los más destacados estaban Marc Puig, presidente del grupo perfumero Puig; Joan Castells, presidente de la mutua FIATC; Josep Maria Pujol, presidente de Ficosa; Jorge Miarnau, presidente de Comsa-Emte; Ignacio Ferrero, vicepresidente de Nutrexpa; Amancio López, presidentede la cadena hotelera Hotusa; Joan Gaspart, presidente de Husa; el presidente de Riva y García, Borja García Nieto; y el promotor inmobiliario Enric Reyna. En total, unos 500 asistentes.

En el acto han hablado además del presidente de Fomento, Joaquim Gay de Montellà, el presidente de la Comisión Económica y Financiera de la CEOE, José Luis Feito, y el profesor del IESE, Pedro Nueno. El acto ha sido tan diluido que ni siquiera se ha proferido la palabra "España".

Juntos podemos

El más contundente ha sido el presidente de Fepime, Eusebi Cima, en un evento en el que la contundencia no ha sido la marca de la casa, precisamente. "Juntos podemos. Si cada uno va por su cuenta, no podremos salir de esta crisis", ha advertido este representante empresarial.

Sobre la salida de la crisis, Cima ha recordado que "nosotros solos no podemos. También los responsables del país han de asumir su parte y ponerse manos a la obra. Han de ponerse las pilas. Queremos una política con mayúscula porque estamos en un momento excepcional y hacen falta medidas excepcionales. Juntos podemos. Sólo si todos vamos juntos y si todos nos ponemos manos a la obra, seremos capaces de encarar el futuro con ilusión, superar las dificultades y abandonar las incertidumbres".

Reducción de la Administración

Por su parte, Gay de Montellà ha señalado: "Habría que preguntarse sobre la eficacia de las diputaciones", y ha pedido que se reduzcan los organismos públicos y que se adelgacen las Administraciones.

"Hay tensiones y desequilibrios que ponen en riesgo la cohesión social. Sin cohesión social no hay empresa y sin empresa no hay recuperación económica. Hay que volver a crecer sobre el 2%", ha alertado el presidente de Fomento del Trabajo, quien también ha puesto sobre la mesa que "no hemos venido ni a protestar, ni a pedir nada a nadie, pero no vamos a caer en el falso optimismo", recordando que "acumulamos más de cinco años de crisis económica y los empresarios seguiremos trabajando para buscar consensos. De esta, o salimos reforzados o salimos debilitados".

En pocas palabras: la patronal catalana le ha leído la cartilla a la clase política, pidiendo una política industrial, menos presión fiscal y reformas como la de la formación profesional. En el fondo, nada nuevo, pero llega en un momento en que el presidente catalán, Artur Mas, se encuentra fuertemente distanciado del empresariado catalán.

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