Lazard y N+1 ganan el contrato de AENA para refinanciar la deuda bancaria de 12.600 millones
  1. Economía
PASO PREVIO PARA UNA PRIMERA COLOCACIÓN INSTITUCIONAL EN BOLSA

Lazard y N+1 ganan el contrato de AENA para refinanciar la deuda bancaria de 12.600 millones

Los bancos de inversión Lazard y N+1 han ganado el concurso público convocado por AENA para llevar a cabo la refinanciación bancaria del gestor aeroportuario, último

placeholder Foto: Lazard y N+1 ganan el contrato de AENA para refinanciar la deuda bancaria de 12.600 millones
Lazard y N+1 ganan el contrato de AENA para refinanciar la deuda bancaria de 12.600 millones

Los bancos de inversión Lazard y N+1 han ganado el concurso público convocado por AENA para llevar a cabo la refinanciación bancaria del gestor aeroportuario, último eslabón en la cadena de reestructuración a fondo puesta en marcha por el Ministerio de Fomento y que tiene que desembocar en la privatización de la compañía estatal a lo largo de 2013. El objetivo enunciado como un reto por la ministra Ana Pastor consiste en realizar una colocación institucional de AENA en el primer semestre del presente ejercicio.

Tras el ajuste laboral culminado el 31 de diciembre pasado con el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha supuesto la reducción de plantilla en 1.256 trabajadores y una vez rematada la subasta de las duty free con un incremento del 40% en el canon a pagar por Aldeasa, el objetivo inmediato de AENA es ahora la renegociación de su deuda bancaria. Una operación de 12.600 millones de euros en números redondos, equivalente a los compromisos de pago pendientes con las entidades de crédito y que forman parte del balance del ente público.

El trabajo de Lazard y N+1 consistirá básicamente en asegurar el traspaso de este descomunal pasivo financiero desde la entidad matriz de AENA a la filial que integra la actividad aeroportuaria y que, en definitiva, es la que va a ser transferida al ahorro privado. La empresa estatal que preside José Manuel Vargas seguirá controlando toda la actividad de navegación aérea con una nueva denominación social y un balance que debe quedar más limpio que una patena.

Tras la refinanciación y el traspaso de la deuda bancaria a AENA Aeropuertos el actual ente público reducirá su endeudamiento a un máximo de 1.400 millones de euros, que es la cifra restante de los 14.000 millones totales a los que se refiere Ana Pastor cada vez que recuerda la herencia envenenada que le dejó su antecesor, José Blanco. La operación de saneamiento llevada a cabo en el gestor aeroportuario ha supuesto la ruptura de la estrategia de venta separada de Barajas y El Prat anunciada por el Gobierno Zapatero y que los actuales responsables de la empresa pública han criticado como parte de un contubernio político para apaciguar la hoguera secesionista inflamada desde la Generalitat de Cataluña.

Apretar las tuercas en todos los segmentos de actividad

El Ministerio de Fomento ha cambiado radicalmente la hoja de ruta de AENA tratando de tomar la iniciativa en un plan claramente orientado a la reconversión de todos los procedimientos de actuación dentro de la empresa. Después de ponerse la cara colorada con los controladores, la empresa estatal ha apretado las tuercas en todos los niveles de su actividad de negocio propiciando un cambio cultural que es indispensable para encarar la privatización. Los resultados de esta huida hacia delante se han traducido en 2012 con un incremento del 23% en el beneficio bruto de explotación (Ebitda) que totalizó al cierre del ejercicio un importe de 1.360 millones de euros.

El objetivo planteado por AENA consiste en alcanzar este año un margen operativo de 1.600 millones de euros, una frontera financiera a partir de la cual se puede diseñar un cuaderno de ventas razonable de cara a la puesta de largo en los mercados de capitales. La prueba de fuego de toda esta estrategia de privatización reside también en la propia refinanciación de la deuda que demostrará la capacidad del gestor aeroportuario para atraer la confianza de las grandes entidades financieras. La apertura de los mercados de capitales y el relativo respiro de la prima de riesgo son dos circunstancias que Vargas quiere aprovechar para apretar el acelerador de cara a una colocación institucional que serviría como antesala de una Oferta Pública de Venta (OPV) en Bolsa.

Ana Pastor trata de dirigir todas sus actuaciones con una clara orientación económica que deje a salvo su reputación política en un momento de penuria inversora. La titular de Fomento ha encontrado en AENA un buen ejemplo para pregonar con un discurso donde la eficiencia se define a partir de la reestructuración del servicio público y que resulta demoledor contra ese enorme despilfarro de infraestructuras que ha hipotecado el futuro del país. Una denuncia que la ministra resume a modo de sentencia cuando asegura que “la broma de los aeropuertos se ha terminado en España”.

Noticias de AENA Lazard