ES LA PRIMERA MEDIDA DE AJUSTE TRAS EL AUMENTO DE LA MOROSIDAD

Banco Santander despide a 1.200 empleados de Brasil por el pinchazo de la burbuja

Brasil es la gran mina para Banco Santander, “la prioridad número uno en el mundo”, tal y como describió este verano su presidente, Emilio Botín, en

Foto: Banco Santander despide a 1.200 empleados de Brasil por el pinchazo de la burbuja
Banco Santander despide a 1.200 empleados de Brasil por el pinchazo de la burbuja

Brasil es la gran mina para Banco Santander, “la prioridad número uno en el mundo”, tal y como describió este verano su presidente, Emilio Botín, en el viaje empresarial encabezado por Su Majestad el Rey Don Juan Carlos. Pero, tras el discurso oficial, el primer ejecutivo del mayor grupo financiero español ha decidido meter en cintura a su filial brasileña al ver cómo la morosidad se le dispara por el pinchazo de la burbuja en el país latinoamericano.

Según han indicado distintas fuentes, Banco Santander ha decidido recortar su plantilla entre 1.000 y 1.200 personas de su subsidiaria en Brasil. La cifra apenas supone un 2% del total de la plantilla, que ronda los 54.000 empleados, pero es muy significativa porque se trata de la primera medida de ajuste en una franquicia que hasta la fecha se consideraba la joya de la corona del grupo.

La medida se conoce después de que el Gobierno de Dilma Rousseff anunciase la semana pasada que el Producto Interior Bruto (PIB) de Brasil apenas había crecido un 0,6% en el tercer trimestre del año respecto del segundo, la mitad de lo previsto por el ministro de Economía, Guido Mantega. Además,  el propio Ejecutivo rebajó meses atrás las estimaciones de crecimiento de la primera economía de Latinoamérica a apenas un 0,3%, el peor dato en la última década.

Brasil representa ya el 26% del beneficio operativo de Banco Santander, frente el 16% de España o el 13% del Reino Unido. Pero en los últimos doce meses, la filial ha dado muestras de desgaste en sus cuentas, tanto en cuanto a la calidad del balance como al resultado recurrente. Entre enero y septiembre, el beneficio en Brasil bajó un 14,4%, hasta los 1.685 millones, mientras que la Rentabilidad sobre Recursos Propios (ROE) descendió desde el 22,99 hasta el 17,,94%.

El descenso del beneficio se produjo por el aumento de las provisiones con las que hacer frente al fuerte incremento de la morosidad. Santander Brasil se vio obligado a elevar un 42% las dotaciones para compensar el aumento significativo de los impagos hasta el 6,79% (5,05% un año antes) sobre el total de la cartera de crédito. Brasil es el país con la segunda mayor mora de todo el grupo en el mundo, prácticamente igual que la de España y superior a la de Portugal, dos economías en profunda recesión.

El precedente de Telefónica

“Este incremento se ha visto afectado por un menor crecimiento del PIB, lo que denota un cierto deterioro en la calidad de activos del sistema financiero” brasileño, dijo Alfredo Sáenz en la presentación de los resultados del tercer trimestre. El vicepresidente y consejero delegado se esforzó en ese encuentro con los analistas por explicarles que Brasil empezaba a dar síntomas de recuperación ante las continuas dudas de los expertos sobre cómo afectaría al grupo la evolución del país latinoamericano.

Pese a los indicios que aportó Sáenz, lo cierto es que el banco ha decidido dar créditos con menos alegrías. Santander Brasil ha pasado de crecer a ritmos del 20% a apenas el 17% a la hora de prestar dinero a sus 26,8 millones de clientes de la mayor economía emergente de la región. Botín hay invertido 27.000 millones de dólares para ser el tercer mayor banco privado del país por activos y el primer banco extranjero, con una cuota del 10,0% en crédito. Presente en las principales regiones del país, el banco cuenta con una red de 3.782 sucursales y 17.839 cajeros automáticos.

Santander no es la primera empresa española en ver que Brasil empieza a dar síntomas de debilidad. En enero, Telefónica metió la tijera a su plantilla de 22.000 personas en el país, también el de mayor potencial de crecimiento para la operadora. Tal y como adelantó El Confidencial, César Alierta acordó desprenderse de unas 1.200 personas tras la integración de Telesp y Vivo, la operadora cuyo 50% del capital fue adquirido en el verano de 2010 por 7.500 millones de euros a Portugal Telecom.

Economía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
18 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios