LO PUEDEN PERDER TODO, O CASI

La banca quebrada deja medio millón de accionistas en la estacada

La onda expansiva de la reestructuración del sector financiero español deja 500.000 víctimas sólo en bolsa. Con la incorporación de los casi 400.000 accionistas de Bankia,

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La banca quebrada deja medio millón de accionistas en la estacada
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    La onda expansiva de la reestructuración del sector financiero español deja 500.000 víctimas sólo en bolsa. Con la incorporación de los casi 400.000 accionistas de Bankia, que dentro de unas semanas van a ver reducido a la mínima expresión el valor de sus títulos en el banco, el número de inversores particulares cuya aventura bursátil ha terminado en valor cero o casi cero es el mismo que los que, al cierre del tercer trimestre, acumulaban Popular, Sabadell, Bankinter y Banesto juntos.

    En otras palabras, los de toda la banca mediana española sana que cotiza en bolsa junta, una comparación que deja al descubierto la extraordinaria magnitud del desastre bursátil de las nacionalizadas Bankia, Banco de Valencia y CAM. Las dos primeras se desplomaron el viernes un 25% y un 24% respectivamente ante la confirmación por parte del Banco de España de que las pérdidas van a ser muy significativas.

    Pero cada caso es un mundo. En el de la caja alicantina absorbida por Banco Sabadell,  las cuotas participativas emitidas en julio de 2008 a 5,84 euros por acción fueron suspendidas de cotización en diciembre de 2011. En enero de este año, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ya advirtió a los 50.000 accionistas de que podrían perder todo su dinero. La CAM nunca volvió a cotizar y los inversores se quedaron con papel mojado entre las manos, al margen de las compensaciones que a título individual ofreció Sabadell a algunos accionistas para mantenerlos entre su clientela.

    Y en el caso de Banco de Valencia, que acaba de ser vendido a CaixaBank, el Banco de España ya ha anunciado que se trata de un caso singular en el régimen de asunción de pérdidas, dada su calificación como entidad no viable en solitario. Dicho de otra forma, más allá de los 0,097 euros a los que cerró en bolsa el viernes, no hay valor alguno que rascar en la entidad que, tras la intervención, agrupaba a más de 50.000 accionistas, entre ellos varias de las grandes familias de la burguesía valenciana.

    En el caso de Bankia, la legión de accionistas atrapados en la salida a bolsa y quienes sorprendentemente han entrado en el capital en los últimos meses buscando una plusvalía tan rápida como especulativa –algunos han hecho un negocio extraordinario- se ven ahora abocados a un acto de fe. Consiste en confiar en que el plan del presidente José Ignacio Goirigolzarri se cumpla y la entidad vuelva a los beneficios. Un objetivo tan difícil a corto y medio plazo como quimérico es hoy por hoy que la acción recupere los 3,75 euros a los que salió a bolsa.

    Los analistas están esperando a conocer el precio de la macroampliación de capital de 10.700 millones de euros para fijar los nuevos precios objetivos de Bankia. La dilución será extraordinaria en cualquier caso y supondrá que los accionistas perderán casi todo su dinero.

    De momento, los expertos consultados por Bloomberg asignan un precio objetivo medio al banco de 0,37 euros que las firmas más pesimistas como Nomura y N+1 rebajan a 0,20 y 0,10 euros, respectivamente. Bankia cerró el viernes a 0,71 euros por acción. A este precio, el valor bursátil del grupo es de 1.429 millones de euros, 5.000 millones menos que cuando inició su andadura bursátil en verano del año pasado.

    Bankia confía en que el precio de la ampliación se haga público el próximo mes de diciembre. Cuando la operación haya terminado, será el momento de afrontar el canje de participaciones preferentes y deuda subordinada del grupo por acciones de Bankia. Para ello, será necesaria otra ampliación de capital de unos 4.700 millones de euros. Por lo tanto, se van a incorporar al capital más inversores particulares. Su consuelo es que lo harán después de la fuerte dilución provocada por la primera ampliación.

    Sorprendentemente, el valor de la acción de Bankia sigue aún relativamente lejos del mínimo histórico de 0,48 euros fijado en julio, cuando toda la banca española se desplomó tocada, y casi hundida, por la subida vertiginosa de la prima de riesgo española. 

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