“Las escuelas de negocios tenemos gran parte de culpa en esta crisis”
  1. Economía
ENTREVISTA A SANTIAGO RAMÓN, DIRECTOR GENERAL DE CIFF

“Las escuelas de negocios tenemos gran parte de culpa en esta crisis”

Con el estallido de la crisis muchos señalaron a las escuelas de negocios. En estos centros de élite se habían formado los directivos de las empresas

Foto: “Las escuelas de negocios tenemos gran parte de culpa en esta crisis”
“Las escuelas de negocios tenemos gran parte de culpa en esta crisis”

Con el estallido de la crisis muchos señalaron a las escuelas de negocios. En estos centros de élite se habían formado los directivos de las empresas que llevaron a la economía al colapso. “Tenemos gran parte de culpa en esta crisis”, admite, valiente, Santiago Ramón Torres, director general de Centro Internacional de Formación Financiera (CIFF), escuela de negocios especializada en finanzas que tiene por patronos al Banco Santander y la Universidad de Alcalá de Henares.

“La crisis en España no es solo financiera. Es una crisis de ciertos valores que incluso, algunas veces, hemos inculcado desde la Academia: el todo es válido por el beneficio a corto plazo. Nos hemos equivocado”. Las palabras del máximo responsable del CIFF son un ejercicio de autocrítica que considera imprescindible para salir de la crisis.

En esta escuela de negocios, de la que saldrán los futuros directivos del Santander, se han cambiado las clases de matemáticas por las de ética. “Tengo que ser crítico con algunos compañeros que para salvar sus cuentas se están yendo a Asia a buscar alumnos. Nuestro deber moral es minimizar el daño y ayudar a la recuperación del país”, reconoce Santiago Ramón.

"Como escuela de negocios, uno de nuestros objetivos es que España no pierda el talento y el capital de conocimiento que ha costado tanto formar”. Para ello, en CIFF van a poner en marcha seminarios en los que los mejores coachers, que normalmente cobran a altos ejecutivos 18.000 euros la hora, enseñarán a jóvenes recién licenciados a conocerse, les ayudarán a entender el escenario al que se enfrentan y a encontrar sus fortalezas y debilidades para que sean capaces de generar un proyecto. “Si ahora mismo España, como país, no es capaz de darles trabajo ellos tienen que poder crearlo”.

Tecnología, logística y renovables… terreno para emprendedores

En CIFF trabajan para que los emprendedores puedan desarrollar sus proyectos sin necesidad de emigrar. “Hay campos como las nuevas tecnologías, la logística y las renovables que ofrecen oportunidades de trabajo. Es ahí donde tenemos que volcar nuestro talento”.

Además, propone “salir a buscar financiación”. Santiago Ramón habla desde la experiencia que le da su etapa al frente de la empresa alemana LIDL y del Grupo de Servicios de la Corporación Empresarial ONCE, así como su propia empresa, Somos Emprendedores SLL. “A lo mejor nos estamos equivocando y no hay que irse al extranjero a buscar trabajo sino a buscar dinero. Me cuesta creer que no haya ningún fondo de inversión en el mundo que quiera apostar por buenos proyectos. Hay que unirse y hacerse valer”, aconseja a los emprendedores.

Honestidad y confianza, pilares de la cultura empresarial

“Con honestidad y confianza saldremos de la crisis”, pronostica Santiago Ramón. A su juicio, toda relación, económica, política y social, debe fundamentarse en estos dos valores para que sea positiva. La sociedad debe ser honesta y reconocer sus errores. “En este país hemos actuado durante los últimos años como nuevos ricos y ahora vamos a tener que cambiar nuestros hábitos de ahorro y consumo”. 

A nivel empresarial la crítica va en la misma dirección. “Las empresas que utilicen esta crisis para sanear su cuenta de resultados terminarán cerrando”, pronostica. Además, señala la importancia de que la Responsabilidad Social Corporativa se lleve de la teoría a la práctica “inmediatamente”.

Del mismo modo, Santiago Ramón espera que sindicatos, políticos y empresarios “se sienten y se aburran de hablar hasta que encuentren un punto en común porque solo así bajará la famosa prima de riesgo, que no es otra cosa que el indicador que mide la confianza que transmite España”.

“No nos damos cuenta de lo positivo de movimientos como el 15M”

El CIFF se ha reinventado. Su principal valor ahora son las personas. “España tiene un capital humano único. Tenemos una sociedad cualificada y solidaria que debemos aprovechar”, asegura.  

“Aunque parezca que estamos enfadados los unos con los otros no hay ruptura social. Habla muy bien de nosotros que con seis millones de parados no haya habido ni un solo ápice de movimiento racista”, analiza esperanzado. Y lanza un mensaje a las altas esferas: “Hay que aprender de lo positivo que transmiten movimientos como el 15M, que son increíblemente generosos y pacíficos”.

La solidaridad es precisamente lo que el director general de CIFF echa en falta en países como Alemania, con el que, pese a ser allí donde nació, se muestra contrariado. “Tienen que ayudarnos, no a cambio de nada, pero no pueden mirar para otro lado. A todos les interesa una España fuerte”, zanja. 

Escuelas de negocio Crisis de deuda