REDUCE EL DÉFICIT DE LAS CAJAS PERO NO EL DEL POPULAR

Guerra de informes: Merrill Lynch rebaja las necesidades de la banca a 52.000 millones

El retraso de la comunicación de los test de estrés realizados por Oliver Wyman a las entidades ha dado pie esta semana a una guerra de

Foto: Guerra de informes: Merrill Lynch rebaja las necesidades de la banca a 52.000 millones
Guerra de informes: Merrill Lynch rebaja las necesidades de la banca a 52.000 millones
El retraso de la comunicación de los test de estrés realizados por Oliver Wyman a las entidades ha dado pie esta semana a una guerra de informes de grandes bancos de inversión sobre las necesidades de capital de las diferentes entidades. El más agresivo es de JP Morgan, adelantado el viernes por El Confidencial, que estima unas necesidades globales de 61.298 millones para el conjunto del sector, cifra que  Bank of America Merrill Lynch rebaja a 52.000. La principal diferencia está en el déficit previsto para las cajas medianas (Mare Nostrum, Ibercaja-Liberbank y Unicaja), aunque ambas firmas coinciden en que el Popular necesitará más de 3.000 millones.

Los bancos de inversión han tomado los parámetros del escenario adverso del primer ejercicio de resistencia realizado en junio y han utilizado la metodología de Oliver Wyman para llegar a sus conclusiones. En ambos casos, sus estimaciones corresponden a las necesidades totales de cada entidad, que se verán reducidas con ventas de participadas y negocios, asunción de pérdidas por las preferentes, traspaso de los activos tóxicos al 'banco malo' o entrada de inversores privados mediante ampliaciones de capital. Por tanto, el dinero efectivamente inyectado por el fondo de rescate europeo será inferior a esas cifras.

Las dos entidades otorgan el grueso de este déficit a las cuatro entidades intervenidas o nacionalizadas, como era de esperar, pero discrepan en el importe que corresponde a cada una. Así, para BFA-Bankia JP Morgan estima unos requerimientos de 20.097 millones, mientras que Merrill Lynch los eleva hasta 26.437. Por el contrario, para las otras tres la estimación de JP Morgan es mayor: 8.116 millones para NovaGalicia, 7.129 para CatalunyaCaixa y 5.176 para Banco Valencia. Por contra, Merrill Lynch calcula unos requisitos para estas entidades de 6.439, 7.831 y 3.077 millones, respectivamente.

Pero las diferencias más importantes llegan en el grupo de cajas medianas, donde se centra toda la atención de estos test (se supone que los tres grandes más Bankinter y Kutxa no requerirán capital y conformarán el llamado Grupo 0, y que las necesidades de Sabadell serán muy reducidas si es que las tiene). Así, para Mare Nostrum (BMN), JP Morgan estima 7.739 millones, una cifra que Merrill Lynch deja en 2.136. Si la primera estimación fuera correcta, BMN pasaría a engrosar la lista de entidades nacionalizadas. Las conversaciones que mantiene la entidad que preside Carlos Egea con Popular también se quedarían en agua de borrajas puesto que dicha operación sería inviable con ese déficit de capital. Por el contrario, con 2.000 millones podría mantenerse con una inyección de CoCos (convertibles contingentes) y protagonizar una operación corporativa.

Operaciones en el aire

En cuanto a Ibercaja-Liberbank, JP Morgan encuentra unos requerimientos de 6.445 millones que Merrill Lynch rebaja a 2.428, si bien no incluye la tercera entidad presente en esta fusión, Caja3. Esta firma desglosa la cantidad en 1.229 millones para la entidad que preside Amado Franco y 1.199 para la de Manuel Menéndez. Si JP Morgan tuviera razón, la fusión saltaría por los aires y probablemente Liberbank tendría que ser nacionalizada, algo que posiblemente no ocurriría con un déficit como el calculado por Merrill. De nuevo, con una inyección de CoCos a devolver en dos años sería suficiente.

El principal fallo del análisis de Merrill es que no incluye a Caja España-Duero; sin ella, estima para Unicaja un déficit de sólo 93 millones. Contando con la caja castellano y leonesa, JP Morgan halla unos requisitos de 2.772 millones. Con esta cifra, Unicaja seguramente rompería la fusión, ya que ni siquiera las ayudas concedidas por el Banco de España, de unos 2.000 millones (los 525 millones del FROB que ya tenía Caja España y que se quedan fuera de la fusión, 475 millones en convertibles contingentes -CoCos- y una línea de disponibilidad de hasta 1.025 millones), más la generación de beneficios bastarían para cubrir estas necesidades de capital más los 2.600 millones que debe provisionar entre el Decreto de febrero y el de mayo.

Fuera del llamado Grupo 2 (las entidades que no están nacionalizadas pero que requieren ayudas públicas), encontramos a Sabadell y Popular. Para el primero, JP Morgan estima un déficit de 531 millones que no supondrá ningún problema para la entidad de Josep Oliu, puesto que podrá cubrir esa cantidad perfectamente con generación orgánica de beneficios. Merrill Lynch se alinea con la creencia general de que no necesitará capital adicional y se incluirá en el Grupo 0.

Popular necesita más de 3.000 millones

Donde coinciden los dos informes es en que Popular necesitará más de 3.000 millones: 3.295 según JP Morgan y 3.103 según Merrill. Estas cantidades superan el 2% de sus activos ponderados por riesgo, lo que implica que el Popular debería recibir CoCos del Estado y tendría de plazo para devolverlos hasta junio de 2013. Ahora bien, JP Morgan entiende que puede cubrir ese déficit perfectamente sin necesidad de ayuda pública, con 2.000-2.300 millones de ventas de negocios (tarjetas y crédito al consumo), de oficinas o de otros activos estratégicos, y elevando la ampliación de capital prevista por encima de los 700 millones estimados inicialmente. El Confidencial adelantó en agosto que el banco ha sondeado al mercado para una operación en torno a 1.500 millones, aunque JP Morgan considera que "requeriría unas favorables condiciones de mercado e implicaría una significativa dilución para los accionistas actuales". 

Ángel Ron, el presidente de la entidad (que ayer sufrió la rebaja de su calificación hasta 'bono basura' según Fitch), dijo en una conferencia el jueves que que los resultados del informe de Oliver Wyman "van a añadir más confusión", "debilitarán" a las entidades y ralentizarán la recuperación del cauce del crédito. "Por tanto es dudoso que a consecuencia de eso tengamos una mejora de la credibilidad a corto plazo", manifestó. En su intervención en la jornada Matins Esade, Ron expresó abiertamente su "escepticismo" ante las consecuencias de estos test de estrés de la banca española, al basarse en un escenario que tiene una probabilidad de que se produzca de tan sólo el 1%. "No sé si es la mejor medicina", señaló Ron sobre estas exigencias de recapitalización, ya que es "como tomar una medicina muy agresiva antes de tener la enfermedad".
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