EL EXPRESIDENTE DE CAIXA CATALUNYA REVELA SITUACIONES INSÓLITAS DE SU PASO POR LA ENTIDAD

Serra: "Al llegar a la caja organicé cursos de una hora para los consejeros porque no sabían"

El expresidente de Caixa Catalunya Narcís Serra asegura que advirtió de la delicada situación de la entidad tanto al Banco de España y a la Generalitat

Foto: Serra: Al llegar a la caja organicé cursos de una hora para los consejeros porque no sabían
Serra: "Al llegar a la caja organicé cursos de una hora para los consejeros porque no sabían"

El expresidente de Caixa Catalunya Narcís Serra asegura que advirtió de la delicada situación de la entidad tanto al Banco de España y a la Generalitat como a la Diputación de Barcelona, entidad fundadora de la caja. Y que todas estas instituciones, dice, hicieron oídos sordos. Ahora, la fusión en la que participa esta caja, CatalunyaCaixa, será una de las entidades rescatadas por la UE.

En una sorprendente entrevista emitida esta semana en el canal de televisión 8TV, Serra revela situaciones inauditas ocurridas durante los años que ocupó la presidencia de Caixa Catalunya. Por ejemplo: “En 2006 pedí una reunión con la entidad fundadora –la Diputación de Barcelona– y la Generalitat y me dijeron que todo iba muy bien. Porque en 2006 no había ningún indicio de crisis económica. Y yo les dije que no, que no iba bien”.

El exvicepresidente en los gobiernos de Felipe González, también desvela que advirtió de que había que dar un golpe de timón en la gestión de la que era la segunda caja de Cataluña.

“Acepté no hacer el cambio entonces porque había una inspección del Banco de España. En 2007, la inspección finalizó, hizo cuatro comentarios y nos obligó a unas provisiones muy pequeñas en relación con lo que yo creía”, lamenta Serra.

Pero los intentos de Serra no se quedaron ahí, según revela ahora. “Fui a ver al Gobernador del Banco de España –entonces Miguel Ángel Fernández Ordóñez–, y al inspector, y me decían: 'no todas las cajas son iguales, ni hablar de un golpe de timón, su dirección es aceptada por el Banco de España'. Pero aun así, a final de año, le puse al presidente de la Diputación de Barcelona en la disyuntiva de que o había giro o yo dimitía y fui a buscar el mejor director general que pude”, en alusión al actual presidente de CatalunyaCaixa, Adolf Tudó, que llegó ese año como director general de Caixa Catalunya.

El consejo no tenía ni idea

Además, según cuenta ahora, los consejeros de la entidad no tenían ni idea de lo que se traían entre manos. En cuanto llegó tuvo que organizar “un curso de una hora para los miembros del consejo, que no tenían la preparación suficiente para evaluar las cuentas de la caja”.

Serra se excusa asegurando que hizo cuanto pudo, relevando a José María Loza como director general o impulsando la fusión de lo que ahora es CatalunyaCaixa.

Además, asegura que cuando dejó la presidencia de la caja ante la perspectiva de que tras las elecciones la Diputación de Barcelona cambiase de color político, no recibió compensación extra alguna.  “No me llevé ni un euro. Y no hubiera sido legal. Me llevé 20 treintavas parte de mi salario, que era lo que me correspondía. No me hice fondo de pensiones, ni blindaje ni indemnización para irme”.

Apóstol del banco malo

Narcís Serra asegura que se dio cuenta de la crisis en 2007, cuando Olivier Blanchard dijo, durante una conferencia en el Círculo de Economía en Sitges, que “se estaba sembrando la semilla de la tormenta perfecta”.

A partir de entonces Serra dedicó mucho tiempo a dar conferencias, muchas en Madrid, para convencer de que el problema de las cajas era sistémico y proponiendo que “se crease un banco de suelo”, lo que ahora se denomina banco malo. “Como ciudadano tenía que haber explicado con más vigor y empeño lo que iban a ser las consecuencias de la crisis”, lamenta.

Economía
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