TRAS UN DESPLOME DEL 36% DE LA ACCIÓN

La CNMV, por fin, suspende Bankia tres semanas después de su nacionalización

Tarde y mal. Tres semanas después de su nacionalización, la Comisión Nacional del Mercado de Valores ha decidido suspender de cotización las acciones de Bankia a

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La CNMV, por fin, suspende Bankia tres semanas después de su nacionalización
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    Tarde y mal. Tres semanas después de su nacionalización, la Comisión Nacional del Mercado de Valores ha decidido suspender de cotización las acciones de Bankia a la espera de conocer las cifras definitivas de la entidad en la celebración esta tarde del Consejo de Administración. Pero el regulador, que finalmente ha entendido que "podrían concurrir circunstancias que pudieran perturbar el normal desarrollo de las operaciones del valor" ha tenido que esperar a que haya sido la propia entidad la que le haya pedido la suspensión cautelar del valor tras una caída del 36%.

    "Todavía hoy, no sabemos cuánto vale Bankia. Con los datos disponibles no se puede hacer ni un mísero número”. La frase es de un analista de una firma internacional que recoge la opinión de todos sus compañeros de oficio sobre la situación del banco que preside José Ignacio Goirigolzarri. La expectación es máxima a la espera de que, hoy, el consejo del banco presente y dé el visto bueno al plan de saneamiento y el consejo de ministros se pronuncie, algo que ocurrirá a partir de las 16:30 horas.

    En este escenario, Bankia languidece en bolsa. Ayer se apuntó su tercera caída consecutiva. Bajó un 7,4% hasta los 1,57 euros y fue el peor valor de un Ibex que subió con fuerza y lideró los avances en Europa. Desde que el viernes pasado subió un 23% desde su mínimo histórico de 1,42 euros, el valor acumula una caída del 10% esta semana que se amplía al 56,3% en lo que va de año.

    Pero más grave aún es que el volumen de contratación del grupo se ha desplomado durante la semana. Ayer apenas cambiaron de manos 4,3 millones de acciones. Y el miércoles la cifra no superó los 3,8 millones. Son las cifras más bajas desde que Rodrigo Rato anunció su salida del banco, antes de que el Gobierno confirmara la entrada del Estado en el capital del grupo.

    En los momentos más álgidos de la crisis del banco, se negociaron volúmenes diarios de hasta 19 millones de acciones. Primero las ventas de inversores particulares a través de Bankia Bolsa y luego las compras de empleados al rebufo de las del proprio ‘Goiri’ dispararon las cifras de contratación, que ahora vuelven hasta niveles más que discretos.

    “Ya no hay pánico vendedor ni tampoco compras compulsivas de especuladores o de trabajadores animados por los gestores del grupo. Bankia ha entrado en una fase de goteo, tanto de las cotizaciones como de la negociación. Es lo lógico en un valor sin visibilidad ninguna, al menos de momento”, explican en las mesas de contratación.

    Todos los expertos coinciden en que comprar ‘bankias’ en estos momentos es un acto de fe. De la intervención del ministro Luis de Guindos en el Congreso quedan tres cosas claras: que el grupo requiere unas ayudas mínimas de 9.000 millones de euros para cumplir con las exigencias de los dos últimos reales decretos, que habrá ampliación de capital en Banco Financiero y de Ahorros (BFA) y en Bankia –por lo que el Estado elevará significativamente su actual participación del 45% en el banco cotizado- y que se reducirá y profesionalizará el consejo de administración.

    Por lo tanto, el plan de salvamento de Bankia será dilutivo para los accionistas minoritarios de Bankia, que como todos los demás tendrán derecho de suscripción preferente en la ampliación de capital. A la espera de los nuevos detalles que se puedan conocer hoy, ahora es imposible cuantificar la potencial dilución, mientras en el mercado se esperan noticias sobre una hipotética fusión entre BFA y Bankia que cambiaría totalmente el escenario para los inversores particulares del grupo.

    Por lo tanto, todo son especulaciones. El baile de cifras continuará aún durante muchas semanas, ya que el banco aún debe someterse a los test de estrés tutelados por Bruselas y la valoración por parte de firmas independientes de su ingente cartera crediticia.

    Mientras, los analistas siguen recortando sus expectativas para el valor. N+1, Exane BNP Paribas, Nomura y Natixis han fijado precios objetivos el banco inferiores a los 1,57 euros a los que cerró ayer. En cualquier caso, la estimación media de los analistas consultados por Bloomberg está en los 2,43 euros a pesar de que ni uno solo recomienda comprar.  

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