Bankia reconoce que no ganó 309 millones en 2011: perdió más de 3.000
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NUEVO GOLPE A LA CREDIBILIDAD DE LA BANCA

Bankia reconoce que no ganó 309 millones en 2011: perdió más de 3.000

Bankia reconoció este viernes que los 309 millones anunciados como beneficio en 2011 eran ficticios, puesto que en realidad perdió 3.030, según los nuevos estados financieros

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Bankia reconoce que no ganó 309 millones en 2011: perdió más de 3.000

Bankia reconoció este viernes que los 309 millones anunciados como beneficio en 2011 eran ficticios, puesto que en realidad perdió 3.030, según los nuevos estados financieros remitidos a la CNMV. Sigue así la estela de todas las entidades intervenidas en la crisis financiera, a las que el Banco de España permitió dar beneficios hasta el día antes de tener que pasar a control del Estado, lo cual no hace sino minar todavía más la exigua credibilidad de las cuentas de nuestro sector financiero en el exterior.

Bankia perdió un total de 3.030 millones de euros en el ejercicio 2011 debido a saneamientos de créditos morosos y activos adjudicados, así como a las nuevas valoraciones de las participadas, según las cuentas remitidas a la CNMV por la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri.

Las nuevas cuentas muestran reducciones en márgenes, comisiones y resultados por operaciones financieras respecto a las publicadas originalmente (sin auditar) en febrero cuando Rodrigo Rato presidía la entidad. Así, el margen bruto pasa de los 4.121 millones estimados inicialmente a 3.786. Pero donde está la verdadera de las causas es en las dotaciones a provisiones, que ascienden a unos 4.400 millones por deterioro de activos (morosidad), más otros 1.500 por los activos adjudicados. Bankia ha aflorado 9.700 millones más de exposición inmobiliaria al reformular las cuentas; inicialmente, sólo había dotado 1.132 millones en 2011 por todos estos conceptos.

La consecuencia es una pérdida de explotación de 2.490 millones y unas pérdidas antes de impuestos de 4.370 millones. Dado que se aplica un crédito fiscal positivo de 1.340 millones, estas pérdidas se reducen a 3.030 millones en el resultado neto. En este sentido es llamativo que la entidad ha decidido pasar a fallidos (créditos irrecuperables) 1.689 millones en 2011.

Curiosamente, Bankia había publicado en la nota de prensa sobre la reestructuración del consejo unas pérdidas menores, de 2.979 millones. Asimismo, la entidad no ofrece ahora comparación con el ejercicio 2010, mientras que en las cuentas que presentó en febrero sí lo hacía, ya que entonces la comparación era positiva en la mayoría de las partidas.  La entidad precisó entonces que la supuesta ganancia de 309 millones suponía un descenso del 13% en relación a los resultados proforma del año anterior, pero que arrojaba un crecimiento del 14% excluyendo el efecto de las dotaciones a provisiones realizadas por la nueva normativa (el primer Real Decreto de saneamiento de febrero).

Capital del 8,3%

Con estas pérdidas, las ratios de capital de Bankia se reducen notablemente. Así, si en febrero presumía de un capital principal del 10,1% y de un exceso de capital sobre las exigencias regulatorias de 3.302 millones, la reformulación de las cuentas deja este nivel en el 8,3%, al filo del 8% mínimo exigido por la normativa española desde el año pasado.

Estos 'números rojos' permiten que Deloitte las haya firmado sin salvedades, explicó Bankia, tras comunicar que recibirá del Estado un total de 23.465 millones de euros para asegurar su viabilidad. Estas pérdidas son la consecuencia de una parte de las dotaciones que se llevan contra la cuenta de resultados, y cuyo impacto en el capital se incluye dentro de los 19.000 millones de capital adicional que inyectará el FROB.

La CNMV decidió no publicar los resultados anuales de BFA y Bankia a falta de recibir el informe de auditoría correspondiente que las refrendara, lo que precipitó la decisión del Gobierno de diseñar un plan de saneamiento con dinero público y desencadenó la dimisión de su entonces presidente, Rodrigo Rato.

El organismo regulador debería haber recibido las cuentas auditadas el pasado 30 de abril, por lo que BFA y Bankia podrían enfrentarse a una sanción. En su caso, las entidades remitieron la información con fecha de 4 de mayo y sin auditar a través de hecho relevante. Los reparos de la auditora Deloitte de estampar su rúbrica en las cuentas anuales respondían a diferencias irreconciliables de valoración de los activos con la dirección de Bankia por importe de miles de millones de euros.

Según el plan de viabilidad aprobado este viernes Bankia ha detectado la necesidad de saneamientos adicionales en su cartera inmobiliaria de 4.000 millones de euros, en el resto de su cartera crediticia de 5.500 millones, así como minusvalías latentes de 6.700 millones de euros, principalmente en la cartera de participadas y los activos fiscales.