FIJÓ UN OBJETIVO DE 250.000 EN 2014

Sebastián se despide con apenas 400 coches eléctricos vendidos este año

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, hizo del coche eléctrico una de sus apuestas estrella. Y hasta se fijó ambiciosos objetivos, como alcanzar los 250.000 vehículos

Foto: Sebastián se despide con apenas 400 coches eléctricos vendidos este año
Sebastián se despide con apenas 400 coches eléctricos vendidos este año

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, hizo del coche eléctrico una de sus apuestas estrella. Y hasta se fijó ambiciosos objetivos, como alcanzar los 250.000 vehículos circulando por las calles allá por 2014. Un hito que hoy parece inalcanzable. Según los últimos datos facilitados por la patronal de fabricantes (Anfac), la industria apenas matriculó hasta noviembre 313 coches ‘enchufables’, lo que complica acabar el ejercicio por encima de las 400 unidades. Pobres cifras que han obligado al Ministerio a prorrogar los plazos para la concesión de ayudas. El Gobierno anunciaba hace apenas días que destinará 50 millones de euros para estimular la compra entre diciembre y 2012.   

“El desarrollo del Plan de Acción 2010-2012 se está produciendo acorde con lo previsto (…) No obstante, se ha producido un desplazamiento de la oferta en el tiempo, y es a finales de 2011 y durante 2012 cuando se va a consolidar la oferta, con la incorporación incluso de vehículos eléctricos fabricados en plantas españolas”, explica el Ministerio en el real decreto en que prorroga las ayudas, recogido en el BOE del 24 de noviembre. En esta línea, se concede un millón de euros para las peticiones que lleguen entre el 1 y el 15 de diciembre, y otros 49 para las solicitudes presentadas entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2012.

“La finalización de las ayudas a la adquisición de vehículos eléctricos podría provocar una retorno al estancamiento de la demanda cuando la oferta está consolidada”, remacha el departamento que encabeza en funciones Sebastián. Pero, ¿es sólo una cuestión de oferta? “Todavía hay barreras de uso –explica Alejandro Madrigal, director del último Barómetro del Vehículo de Empresa elaborado por Arval, división de renting de BNP Paribas-. Por ahora, son coches que no se adaptan a las necesidades de las compañías. Su autonomía, en torno a 150 kilómetros, es demasiado justa. Además, hay un gran desconocimiento sobre la red de posventa y sobre si es suficiente para dar la cobertura necesaria”.

Según el citado estudio, realizado entre más de 4.500 gestores de flotas en 15 países, el 34% de las empresas incorporaría vehículos eléctricos si su autonomía superarse los 300 kilómetros. Una limitación que tiene mucho de psicológica. No en vano el 60% de los conductores recorren una distancia promedio de 36 kilómetros diarios. “Este vehículo es una solución idónea, sobre todo en ciudad por su bajo consumo: apenas 1,5 euros por cada 100 kilómetros”, explica Madrigal. Además, los encuestados advierten que las subvenciones públicas no terminan de ser un estímulo real, teniendo en cuenta que los precios de estos vehículos casi triplican el de uno convencional.

Buen cliente, pero difícil de complacer

El diagnóstico de las eléctricas no difiere demasiado. “Es un buen cliente, pero difícil de atender a corto plazo”, aseguraba a finales de 2008 el entonces presidente de la patronal (Unesa), Pedro Rivero. Una forma elegante de decir que no hay demasiados problemas para la introducción masiva de un coche eléctrico de batería con prestaciones moderadas, pero que sí hay más inconvenientes en la infraestructura para la recarga y en el sobrecoste de los vehículos. Endesa ha llevado a cabo un proyecto sobre las posibilidades y limitaciones del coche eléctrico, al que ha dado un “uso normal” durante cuatro meses en ciudades como Barcelona, Zaragoza, Madrid y Córdoba.

Tras recorrer más de 4.000 kilómetros en trayectos al trabajo, acceso a comercios y utilización durante fin de semana, la eléctrica llega a la conclusión de que el vehículo “es válido para el uso normal en el entorno urbano”. De hecho, se comprueba que no se realizaron viajes mayores de 77 kilómetros y que el 40% de los viajes son de menos de 10 minutos. Lo mejor, el consumo: entre 2,1 y 2,4 euros por cada 100 kilómetros. “El coste del combustible para los desplazamientos efectuados es un 25% menor que en un vehículo tradicional y las emisiones son la tercera parte de lo que hubieran sido con un gasolina”, explicaba en una reciente ponencia Jorge Sánchez Cifuentes, responsable de la materia en la compañía.

Eso sí, Endesa admite que las pruebas realizadas generan en el conductor “una ansiedad muy alta” por el rango de kilómetros que puede cubrir sin recargar, “una reacción que desaparece al conocer el vehículo eléctrico y conducirlo regularmente”. En todo caso, la compañía reconoce que, por ahora, es una apuesta que debe estar “enfocada a un segmento urbano y periurbano”, zanja Sánchez Cifuentes. El ministro echaba recientemente balones fuera e insistía en que no es el Gobierno, sino las empresas, las que están “muy por detrás del calendario previsto” en el impulso de esta tecnología. Y más vale que corran ya que, en su opinión, del automóvil eléctrico puede depender la “salvación” de Europa.

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