Los mercados dejan solo a Berlusconi en su deseo de celebrar elecciones anticipadas
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LA OPCIÓN DE UN GOBIERNO TÉCNICO GANA ENTEROS

Los mercados dejan solo a Berlusconi en su deseo de celebrar elecciones anticipadas

Berlusconi se encuentra aislado. La decisión del premier de aguantar hasta unas nuevas elecciones llevó ayer a Italia al borde del rescate, lo que ahondó el

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Los mercados dejan solo a Berlusconi en su deseo de celebrar elecciones anticipadas

Berlusconi se encuentra aislado. La decisión del premier de aguantar hasta unas nuevas elecciones llevó ayer a Italia al borde del rescate, lo que ahondó el debate entre los diputados rebeldes de su grupo y a que a última hora cobrase fuerza la hipótesis de un ejecutivo de unidad dirigido por Mario Monti. El ritmo se aceleró este miércoles gracias también al anuncio de que la enmienda ‘de estabilidad’ se aprobará este fin de semana, debido a la entente entre Ejecutivo y oposición, que trabajan con la espada de Damocles de la prima de riesgo pendiendo sobre la cabeza de Italia.

El país amaneció este miércoles con las palabras de Il Cavaliere insistiendo en que la única opción pasaba por las elecciones en febrero, descartando la posibilidad de colocar como primer ministro de transición a uno de sus hombres fieles, Angelino Alfano. La posibilidad de un país atado de pies y manos con Berlusconi al frente espantó a los mercados, que dispararon la prima de riesgo a niveles de rescate. El jefe del Estado, Giorgio Napolitano, intentó acelerar la salida del impasse político con un comunicado en el que reclamaba un Ejecutivo de unidad con la máxima celeridad o elecciones inmediatas. El presidente de la República nombró a última hora de la tarde senador vitalicio a Mario Monti, excomisario de Competencia de la UE. Durante una reunión nocturna, Berlusconi calificó de elección ineludible la posibilidad de que el economista encabece un nuevo ejecutivo en los próximos días.

Desde la oposición se trabaja todavía en esta tesis del Gobierno de unidad, buscando apoyos en los rebeldes del partido de Berlusconi. Fuentes cercanas a uno de los principales partidos de la oposición señalaron a El Confidencial que se tiene esperanza en que el debate interno entre estos rebeldes fructifique, aunque se muestran conscientes de que hay que tener paciencia y ver qué pasa en los próximos días, aunque la situación puede cambiar de un momento a otro.

Tanto los socios de Berlusconi de la Liga Norte, como el partido opositor de la Italia de los Valores (IDV) se mostraron contrarios a la posibilidad de un Gobierno Monti. Mientras que Umberto Bossi, de los primeros, dijo ayer que prefería ir a la oposición, desde la segunda formación se apuntó esta misma mañana que no estaría dispuesta a respaldar a este supuesto ejecutivo, aunque si daría su apoyo parlamentaria a determinadas medidas de ajuste. Mientras tanto, el sentimiento auspiciado por Napolitano, los rebeldes y los partidos mayoritarios de la oposición convergen en que el anuncio de las elecciones anticipadas no será el último capítulo de la crisis política.

En plano paralelo a la formación de un nuevo Gobierno, los partidos trabajan en sacar cuanto antes las medidas que calmen los mercados. Los presupuestos de 2012, con la maxienmienda de medidas reclamada por la UE, pasará adelante como muy tarde este domingo.

El peor escenario posible

Política y economía alimentaron sus tensiones mutuamente. La prima de riesgo se alzó hasta los 558 puntos mientras la Bolsa de Milán se desfondaba casi un 4%. El BCE por su parte compró 100 millones de deuda italiana, cantidad juzgada insuficiente por los mercados, que siguieron atacando a lo largo del día.

Desde una banca extranjera operante en Italia se aseguró a este diario que el escenario más favorable pasaría por una marcha inmediata de Berlusconi. Si el premier abandonase inmediatamente el poder, se espera que la tendencia de la prima de riesgo baje de inmediato. El recién nombrado senador, Mario Monti, vuelve a salir con fuerza, ya que su aparición en escena sería una lectura de fiabilidad para los mercados, aunque se desconfía de este camino hasta que no quede confirmado.

El peor escenario pasa precisamente por la actual decisión de Berlusconi, ya que dejaría al Gobierno “con las manos atadas” para trabajar hasta las próximas elecciones, que deberían ser a principios de febrero. La próxima meta pasa por la aprobación de la maxienmienda de Bruselas, justo antes de la anunciada dimisión del primer ministro.

Por otro lado, el propio Cavaliere fue uno de los principales perjudicados en la sesión de ayer en su faceta empresarial. Los títulos de Mediaset perdieron a lo largo de la jornada algo más del 12,04%.

Alfano, el delfín de Berlusconi

Al tiempo que anunciaba que no se presentaría nuevamente a las elecciones, Berlusconi coronaba como su heredero a Angelino Alfano, secretario general del PDL. La posibilidad de que Alfano lidere un Gobierno de transición, fue descartada tajantemente por el premier, que aludió que no quería “quemarle” al frente de un Gobierno que a buen seguro tendría que sacar la tijera.

El PDL presentaría de esta manera un candidato joven, de 40 años, en un país marcado por la gerontocracia. Un recambio generacional apoyado en un Alfano que no ha participado en el último Gobierno. Además, Il Cavaliere se cubriría las espaldas con un hombre de su total confianza, ya que durante su etapa de ministro de Justicia fue responsable de la ley que lleva su nombre, que suspendía durante su mandato los procesos judiciales contra las cuatro autoridades más altas del país, entre ellas el primer ministro. Esta ley, sin embargo, no llegó a pasar el corte de la constitucionalidad.

Esta fidelidad al premier se ha visto reforzada después de que Berlusconi fuese abandonado por otros posibles sucesores más consolidados como Gianfranco Fini o Pier Ferdinando Casini, hoy en la trinchera de enfrente. Sin embargo, esta candidatura es un caramelo envenenado, ya que Alfano deberá lidiar con un partido desunido con su líder caído en desgracia, y que posiblemente tenga que afrontar una derrota electoral.

El PDL es una bomba de relojería y la sangría experimentada en los últimos tiempos podría acentuarse sin Berlusconi al frente. Por si fuera poco, otros pesos pesados del partido, más veteranos que él, podrían intentar hacerle la cama. Además, en la volátil política italiana pocos querrían empaparse en el chaparrón que podría caer en las próximas elecciones.

Por el momento, Il Cavaliere sigue teniendo las riendas del país, pero se le están escurriendo. El avance de las negociaciones y el ataque de los mercados podrían provocar un final bien distinto del que él tiene programado.

Silvio Berlusconi