Pemex y La Caixa negocian una solución urgente para Repsol
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PARA NOMBRAR UN CONSEJERO DELEGADO ANTES DEL PRÓXIMO MIÉRCOLES

Pemex y La Caixa negocian una solución urgente para Repsol

La Caixa empieza a jugar el papel de bisagra que le otorga su participación del 12,8% en Repsol. La alta dirección de la entidad catalana ha

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Pemex y La Caixa negocian una solución urgente para Repsol

La Caixa empieza a jugar el papel de bisagra que le otorga su participación del 12,8% en Repsol. La alta dirección de la entidad catalana ha mantenido en las últimas semanas contactos con Pemex para encontrar una solución al conflicto que le enfrenta, junto con Sacyr Vallehermoso, a Antonio Brufau.

Fuentes oficiales de La Caixa admiten “los contactos puntuales con Pemex”, si bien matizan que en ningún caso se trata de una negociación. Fuentes próximas a Pemex, que ha declinado responder a las preguntas de este medio, también han reconocido las conversiones con la caja catalana tras la celebración del polémico consejo de administración de Repsol del pasado 28 de septiembre.

El grupo mexicano ha tratado de convencer a La Caixa de la necesidad de nombrar a un consejero delegado, tal y como le pidió a Brufau cuando sindicó sus acciones -ahora tiene el 9,5%- con la constructora. La caja con sede en Barcelona está de acuerdo en poner a un nuevo primer ejecutivo, ya que ella misma fue la que lo exigió en 2002 cuando Alfonso Cortina era presidente de Repsol.

Aquella fue una petición de Brufau, en ese momento presidente de Gas Natural y consejero de la petrolera.  Sin embargo, ahora se niega. La Caixa, a través de Isidro Fainé y Juan María Nin, han intentado que ceda en su oposición, Pero el presidente de Repsol no acepta porque entiende que se trata solo de una excusa para que Sacyr y Pemex se hagan con la gestión del grupo energético español.

Sospechan que el nuevo primer ejecutivo comenzaría con una venta ordenada de activos y propondría un pago extraordinario de dividendos con los que la constructora pueda hacer frente al incremento del coste financiero de su préstamo de 4.900 millones, en proceso de renovación. Sacyr va a tener que pagar al menos 250 puntos básicos más de los que abona ahora, por lo que el pay out actual no le será suficiente para cubrir los intereses.

Los contactos entre La Caixa y Pemex se han llevado con el máximo sigilo puesto que, como indicaron fuentes conocedoras de las conversaciones, si se hicieran públicas “se romperían inmediatamente”. Ese recelo se explica por la difusa posición de la caja catalana, que por una parte está de acuerdo con las exigencias de la mexicana y de Sacyr, pero por otra no quiere ver a Luis del Rivero en la presidencia de Repsol.

Junta extraordinaria

Así se explica el “apoyo condicional” que La Caixa ha dado a Brufau. Aunque Fainé respaldó en el consejo de septiembre la gestión de su anterior directivo, las medidas adoptadas por la compañía contra sus dos accionistas y la petición de cambiar el reglamento del consejo para expulsar a los representantes de Sacyr y Pemex, lo cierto es que la entidad quiere evitar a toda costa refrendar la próxima semana esas propuestas.

Porque el próximo miércoles el primer orden del día será aprobar el acta del consejo del 28 de septiembre. De hacerlo, todos los miembros del órgano de gobierno cometerían una ilegalidad, puesto que echar a un consejero solo es potestad de la junta general. La Caixa no quiere incurrir en esa falta para evitar posibles responsabilidades posteriores.

Tampoco quiere evitar por todos los medios la probable petición de junta extraordinaria de accionistas por parte de Sacyr y Pemex. Varios informes, entre ellos uno de Credit Suisse y otro de la propia entidad catalana, alertan del riesgo de que el actual equipo gestor perdiese una moción de censura al tener en cuenta que la constructora y la mexicana cuentan el 29,9% del capital en sus manos.

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