MERCADO LABORAL JUVENIL Y EMPRENDIZAJE (1/2)

"El empleo no lo crean las grandes empresas ni la administración pública, sino las empresas jóvenes"

El pasado 6 de julio, la Fundación Junior Achievement celebró su décimo aniversario organizando una mesa redonda en la que debatir sobre mercado laboral juvenil y

Foto: El empleo no lo crean las grandes empresas ni la administración pública, sino las empresas jóvenes
"El empleo no lo crean las grandes empresas ni la administración pública, sino las empresas jóvenes"
El pasado 6 de julio, la Fundación Junior Achievement celebró su décimo aniversario organizando una mesa redonda en la que debatir sobre mercado laboral juvenil y emprendizaje. En ella se dieron cita Julio Carlavilla (director de comunicación del grupo Citi en España y miembro de su Country Coordinating Comittee), Luis Monge (fundador de Clever Consulting), Juan José Güemes (presidente del Centro Internacional de Gestión Emprendedora del IE Business School), Álvaro Cuesta (presidente de AJE Madrid y socio de Xnovo Derecho Tecnológico, Increventa Comunicación y GrupoSherpa), Javier Garilleti (director de Responsabilidad Corporativa y de Gestión del Talento de PwC) y Pablo de Manuel (cofundador y CEO de cinco startups sociales). El encuentro fue presentado y moderado por el periodista Carlos Otto, responsable de la sección Emprendedores de Cotizalia, que fue el medio que cubrió en exclusiva este evento, del que publicamos una crónica doble este jueves y viernes.

Sobre la mesa, muchas preguntas y posibles respuestas en torno a las que debatir. Como telón y asunto de fondo, las posibilidades de los jóvenes a la hora de acceder al mercado laboral, bien sea mediante el trabajo por cuenta ajena o mediante el emprendizaje.

Si tenemos en cuenta que España posee un paro global del 25% y que esa tasa supera el 40% en el caso de los menores de 25 años, es evidente que nuestros contertulios no pueden describir un panorama alentador, precisamente. Pero, ¿a qué se debe esto? ¿Qué factores -al margen de la crisis económica mundial- explican estos datos? Desde la mesa redonda se señalaron principalmente dos: el económico y el educativo.

En cuanto al económico, Luis Monge recurre a un argumento a menudo empleado por los empresarios: la aparente ausencia de flexibilidad laboral: “En España se ha llegado a un punto de despido imposible que ha generado una situación en la que es imposible la contratación; países que son mucho más proteccionistas que España tienen una movilidad laboral mucho mayor, que al final beneficia precisamente a la gente joven”. Para Monge, la situación intermedia de España en los mercados globales tampoco ayuda: “No somos lo suficientemente baratos para competir con otros países más productivos como China o la India, y tampoco somos lo suficientemente caros ni tenemos suficiente know-how para competir con empresas de Estados Unidos. Deberíamos definirnos a todos los niveles para situarnos en un sitio u otro; estar en el centro es muy difícil”.

Para analizar el estado de la cuestión en nuestro país puede servirnos el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), un detallado estudio del Instituto de Empresa que revela las principales dificultades a las que tiene que hacer frente un emprendedor para salir adelante. Entre los obstáculos más destacados está el burocrático, al que precisamente se refirió Juan José Güemes: “España es uno de los países del mundo en los que es más difícil abrir un negocio; sólo destacamos en la facilidad para cerrarlo. Además, el crédito a las administraciones públicas está creciendo un 20%, mientras que el crédito a las familias está cayendo. Es el efecto crowding-out o efecto expulsión”. Desde AJE Madrid, Álvaro Cuesta insistía en estas trabas circunstanciales: “Hay demasiada burocracia; más que facilitar la creación de nuevas empresas, a los emprendedores se les ponen trabas”.

Para Güemes, resulta vital acabar con estos problemas y animar a los jóvenes a que inicien sus propios proyectos. No sólo por pura realización económica y personal, sino porque serán precisamente sus empresas las que harán que los puestos de trabajo salgan a flote: “Quien crea empleo no son las administraciones públicas -al menos no un empleo sostenible-, ni las grandes empresas, sino las empresas jóvenes y que van creciendo”. Para explicar este argumento, Güemes recurría a un estudio de la Kauffmann Foundation, que analizó 17 años de la economía de Estados Unidos, y puso de manifiesto que, en ese periodo, las empresas con menos de cinco años de vida crearon más de 3 millones de empleos al año, mientras que las grandes multinacionales destruyeron 1 millón de empleos.  

De este modo, y teniendo en cuenta la necesidad de que sean los jóvenes los que creen el empleo más inmediato, el representante del IE no dudó en hacer un llamamiento: “Si no queremos perder a toda una generación, tenemos que hacer un esfuerzo en el ámbito legal, hacer una buena inversión en educación y en política social y económica, y fomentar el espíritu emprendedor”.

Pero la solución no pasa por que los jóvenes trabajen cuanto antes, una circunstancia que se dio en época de burbuja inmobiliaria y que, para Javier Garilleti, hizo mucho daño a los jóvenes: “Tenemos que retrasar el lanzamiento de los jóvenes al mercado laboral. No podemos ponerlos a trabajar, como ha pasado con la construcción, a los 16 años”, ya que este tipo de jóvenes “ahora mismo ya están fuera de programas de formación, con lo que están en riesgo de exclusión social”, según Güemes.

Todos los contertulios coincidieron claramente en algo: la necesidad de un cambio radical en el sistema educativo y en la mentalidad de los jóvenes. Nos encontramos ante un sistema educativo que, para Álvaro Cuesta, actualmente resulta “abarrotado y asíncrono con las demandas del mercado laboral”, un criterio con el que coincide Juan José Güemes: “En España, salvo honrosas excepciones, hay un abismo entre lo que ofrece el sistema educativo y lo que están demandando las empresas”.

En el aspecto emocional cobran gran importancia, entre otras cosas, las soft skills o la inteligencia emocional: “Como asignatura pendiente tanto de colegios como de universidades están las soft skills, en las que no se hace tanto hincapié”, asegura Julio Carlavilla. Por su parte, Pablo de Manuel está convencido de que “los jóvenes tienen que aprender técnicas más dinámicas para aprender a relacionarse, para comunicarse... En este sentido, siempre es recomendable salir al extranjero”.

Pero, ¿cómo cambiamos el sistema educativo? Y, sobre todo, ¿cómo se cambia la mentalidad y la predisposición de un joven que actualmente se encuentra mermado ante los escandalosos datos del paro?

Los contertulios de nuestra mesa de debate ofrecieron varias soluciones que ofreceremos en la segunda parte de esta crónica, que publicaremos mañana viernes.

Economía
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