El plan diseñado por Alemania para salvar a Grecia… y también a Europa
  1. Economía
SEGÚN RECOGE UN ARTÍCULO DE PEER STEINBRÜCK

El plan diseñado por Alemania para salvar a Grecia… y también a Europa

El Premio Nobel de Economía de 1976, Milton Friedman, dijo en el año 2002: “La  Eurozona se romperá dentro de cinco o máximo quince años”. Como

Foto: El plan diseñado por Alemania para salvar a Grecia… y también a Europa
El plan diseñado por Alemania para salvar a Grecia… y también a Europa

El Premio Nobel de Economía de 1976, Milton Friedman, dijo en el año 2002: “La  Eurozona se romperá dentro de cinco o máximo quince años”. Como tantas otras, esta profecía económica no se ha cumplido o, al menos, no por completo. Pero sí estamos asistiendo a una transformación sustancial del proyecto Unión Monetaria Europea, que es, cada vez más, una Unión Europea de Transferencias, para disgusto de Alemania y del Banco Central Europeo.

La crisis griega nos ha obligado a ver la realidad. La Unión Monetaria Europea funciona sólo en tiempos de bonanza, cuando no se controlan en exceso los desvaríos en materia de deuda y déficit públicos, cuando hay un crecimiento fuerte, cuando se hace la vista gorda sobre los pecados fiscales. Cuando llegan momentos dramáticos, como el actual, la Unión deja de serlo y se transforma en una familia mal avenida en la que los miembros pobres piden ayuda y solidaridad y los más ricos se indignan, viéndose obligados a pagar durante decenios por pecados y abusos ajenos. Y surgen incluso las voces que piden los destierros, es decir, que Grecia abandone Eurolandia antes de que Atenas acabe con la paciencia y los ahorros de todos los contribuyentes.

En la búsqueda de soluciones es Alemania el país más activo porque es también el que más tiene que perder si el Euro desaparece. Y por mantener esa posición asertiva es también el país que está recibiendo más críticas, y especialmente en España donde Merkel es vista demasiado a menudo como una bruja egoísta y mandona. Como la canciller ha desarrollado con el paso del tiempo una considerable piel de paquidermo, ella continúa con sus propuestas, apoyada además indirectamente por dos pesos pesados de la socialdemocracia germana: Peer Steinbrück, a quienes algunos ven ya como el sucesor de Merkel en la cancillería de Berlín, y Helmut Schmidt, primer ministro de la República Federal Alemana entre los años 1974 y 1982 y que también tuvo que capear momentos de crisis económicas graves como las originadas por el alza de los precios del petróleo.

Propuestas alemanas

En la cumbre europea de hoy y mañana, Merkel va a poner de nuevo sobre la mesa el tema de la participación voluntaria de los bancos y las aseguradoras privadas en el segundo rescate a Grecia. Es consciente de que faltan herramientas legales para obligarles, pero ayer anunció ante la Comisión de Exteriores del Parlamento que las va a buscar y a diseñar con Francia y el Banco Central Europeo. Pero no es esta la única propuesta que llega de Alemania.

Steinbrück y Schmidt, dos personajes enormemente respetados en este país por todas las instancias y tendencias políticas, están impulsando ideas para huir del alarmismo innecesario y para ofrecer una perspectiva a los atribulados ciudadanos griegos: proyectos de infraestructuras financiados desde Bruselas, proyectos energéticos, un Administrador General de la UE que supervise la aplicación de una especie de nuevo Plan Marshall específico para Atenas.

En el semanario Die Zeit que dirige Helmut Schmidt, Peer Steinbrück, ministro de Hacienda en la época de la Gran Coalición, diseña un plan de salvamento ya no para Grecia, sino para esta Unión Monetaria que atraviesa su propia crisis existencial:

-Convocar una Conferencia de Desendeudamiento (Entschuldungskonferenz) con los bancos privados y las agencias de rating a quienes se ofrecerá respaldo y garantías comunitarias extras si conceden nuevos créditos a Grecia

-Crear un Sistema Europeo de Protección para los bancos que se encuentran en dificultades por su exposición y sus inversiones en Grecia  o en  otros países  en crisis

-Poner en marcha un Programa Europeo de Promoción de Inversiones para los países miembros de la Eurozona, programa que se financiaría en parte con la introducción de un nuevo impuesto europeo sobre las transacciones bancarias.

-La deuda pública de los países en crisis comprada por el Banco Central Europeo en los últimos meses debe ser transferida al Sistema Permanente de Rescate Comunitario de manera que el BCE pueda volver a centrarse en lo que son sus funciones: velar por la estabilidad de precios y luchar contra la inflación.

“El euro es necesario”

Junto a estas propuestas políticas, cincuenta grandes empresarios alemanes y franceses han dado un paso adelante para defender, una vez más, sus intereses. Han pagado una página entera de publicidad este martes en los más destacados periódicos de ambos países para pedir a los líderes que salven la moneda única y que mantengan estables los mercados.

Ni una palabra sobre el sufrimiento de los empleados que se han quedado en paro en los últimos tiempos para cuadrar mejor balances. Ni una sola mención  acerca de devolver de alguna manera a la sociedad, a los contribuyentes o a los Estados el dinero público invertido para salvar esos bancos y apoyar a esas multinacionales. El euro es, sin duda, necesario. Una cierta solidaridad y un tanto de moral, también.

Eurozona