Caldera quiere colocar a un reconocido antinuclear al frente de la CNE
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SEBASTIÁN Y SALGADO TIENEN OTROS CANDIDATOS

Caldera quiere colocar a un reconocido antinuclear al frente de la CNE

La batalla por el control de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) acaba de empezar. Y no se libra entre PP y PSOE. Y es

Foto: Caldera quiere colocar a un reconocido antinuclear al frente de la CNE
Caldera quiere colocar a un reconocido antinuclear al frente de la CNE

La batalla por el control de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) acaba de empezar. Y no se libra entre PP y PSOE. Y es que a la pugna soterrada entre Elena Salgado y Miguel Sebastián por colocar a su candidato al frente del regulador se ha unido ahora Jesús Caldera, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Ideas. El ex ministro de Trabajo estaría maniobrando a favor de su propio aspirante. “Su apuesta es Marcel Coderch, un hombre de ERC conocido por sus postulados en contra de la energía nuclear. Y está moviendo sus hilos”, explican a El Confidencial fuentes conocedoras del proceso en marcha.

El envite de Caldera no sorprende. Coderch colaboró con el laboratorio de ideas del PSOE en la elaboración del informe Un nuevo modelo energético para España, publicado en 2009, que pretendía ser el manifiesto socialista en la materia. El documento proponía “el cierre de las centrales nucleares al final de los 40 años de su vida útil” con el objetivo último de desarrollar un modelo “basado en un 100% en energías renovables para el año 2050, tanto si la demanda es alta, media o baja”. Entre sus recomendaciones inmediatas estaba la no renovación de la licencia de explotación de la central de Garoña.

Coderch, exsecretario de ERC en Xarxa, es vicepresidente de la CMT, organismo también en renovación. Su 'visión' energética no escapa a nadie. En 2008 publicó El espejismo nuclear, libro que cuestiona abiertamente los niveles de seguridad de las centrales y la viabilidad económica de fomentar esa alternativa. “Las consecuencias de los cisnes negros nucleares las tendremos pues que pagar de nuestros bolsillos o, lo que es peor, con nuestra salud, y por ello ha llegado el momento de (…) plantearnos cómo Europa podría cubrir sus necesidades energéticas futuras sin contar con la energía nuclear. No ya solo porque así lo prefiramos muchos, sino porque probablemente no tengamos más remedio”, aseguraba en un artículo publicado en El País con motivo del accidente de Japón.

La intervención de Caldera en el debate energético no es nueva. Como ya publico este periódico, José Luis Rodríguez Zapatero recurrió al ex ministro en abril del año pasado para que mediara ante las principales patronales del sector de las energías renovables, en armas después de que el Gobierno amenazara con duros recortes a las primas y una eventual aplicación retroactiva de la ley. Caldera se reunió en la propia Fundación con representantes de las principales asociaciones bajo la más estricta confidencialidad y al margen de las gestiones del propio Miguel Sebastián, al que no sentó nada bien la intermediación paralela del ex ministro.

La aparición de Marcel Coderch como candidato alternativo, que podría contar con el potencial apoyo de CiU por su condición catalana, añade más incertidumbre al proceso de elección. Por lo que respecta a este tercer candidato, doctor por el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y secretario de la Asociación para el Estudio de los Recursos Energéticos, su interés por el debate energético (renovables, mix energético…) es público y su disposición a participar en la regulación del mercado energético tampoco es un secreto.

Carlos Ocaña, el ‘plan A’

La Ley de Economía Sostenible (LES) obliga a reducir de nueve a siete el número de consejeros de la CNE. Un compromiso que se suma a que buena parte de los actuales miembros del cónclave ya han cumplido su mandato y el resto lo harán en junio. El Congreso dio el martes luz verde a las candidaturas de Tomás Gómez e Idoia Zenarruzabeitia, propuestos por PSOE y PNV, respectivamente. El Consejo de Ministros cerrará el viernes su nombramiento, al tiempo que acordará el cese de cuatro de los actuales consejeros. La siguiente tanda de salidas y entradas se producirá a primeros de junio: cinco fuera, cinco dentro. En esta remesa debería estar el presidente. Dos corresponderán al PSOE, otros dos al PP y uno a CiU.

La apuesta más fiable es Carlos Ocaña, actual secretario de Estado de Hacienda. Es el preferido de Salgado y el que más papeletas tiene de volver a una casa en la que ya fue subdirector. Paradójicamente, el nombramiento en una primera fase de Tomas Gómez, el favorito de Sebastián, le resta opciones para acceder a la presidencia. “Con el anterior marco legal, el presidente se elegía de entre los consejeros. Era un primus inter pares. Sin embargo, la LES obliga a escoger seis consejeros y un presidente. Si el Gobierno opta por Gómez, tendría que dimitir como consejero y ser nombrado luego como presidente. Toda una complicación legal a la que se puede agarrar el Ministerio de Economía”, exponen estas fuentes.

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