Cinco razones para huir de la economía sumergida como de la peste

La semana pasada, el Gobierno presentó un plan para acabar con la economía sumergida, una práctica que en España supone el 17% del Producto Interior Bruto.

Foto: Cinco razones para huir de la economía sumergida como de la peste
Cinco razones para huir de la economía sumergida como de la peste
La semana pasada, el Gobierno presentó un plan para acabar con la economía sumergida, una práctica que en España supone el 17% del Producto Interior Bruto. La economía sumergida es una salida medianamente aceptable para un núcleo importante de españoles: desempleados que cobran el paro, trabajadores que quieren sacarse un sobresueldo, parados que no facturan lo suficiente como para ser autónomos...

En este amplio espectro se encuentra también un porcentaje importante de emprendedores, que recurren al dinero negro bien para ahorrarse gastos burocráticos, o bien para trabajos menores, contrataciones no oficiales, etc. A pesar del pequeño caramelo que aparentemente pueda suponer el dinero negro, hoy os presentamos cinco razones por las que todo emprendedor debe huir de este tipo de ingresos:

1.- Una cuestión de legalidad. La primera razón es más que evidente: el dinero negro es terriblemente ilegal. Si las razones económicas no te convencen, deberían convencerte las morales: si haces un trabajo, debes rendir cuentas por ello y declararlo.

2.- Imagen. Puede que tus clientes estén encantados de no tener que dar cuenta de los trabajos o servicios que te encargan, pero no cabe duda de que ante ellos no darás la sensación de ser la persona más fiable del mundo. Un altísimo pocentaje de tu éxito puede estar en la imagen que des al exterior, y si cobras en negro puedes estar seguro de que ésta no será precisamente buena.

3.- Aumento de clientes. Puede que al principio tengas pocos clientes y éstos acepten tu forma de trabajo, pero, ¿qué pasa si el día de mañana optas a adjudicarte un servicio para una gran empresa? Aunque en todos sitios cuecen habas, el hecho de trabajar de forma sumergida hará que seas automáticamente descartado a la hora de que una gran empresa seleccione a personas/empresas para encargarles un servicio. Las empresas grandes y serias no trabajan en negro, así que antes de trabajar de esta forma ten claro a qué tipo de clientes quieres aspirar.

4.- Cotizaciones. Ofrecer servicios y trabajos de forma sumergida te ahorrará bastante dinero de cara a la Seguridad Social, pero, como dice el refrán, esto es "pan para hoy y hambre para mañana". Seguro que el día de mañana querrás jubilarte como todo hijo de vecino y disfrutar de una pensión decente, ¿verdad? Trabajar en negro te proporcionará más dinero a corto plazo, pero tu jubilación se verá seriamente mermada.

5.- Reclamación de pagos. ¿Qué pasa cuando le hacemos un servicio a un cliente y el pago no acaba de llegar? A menos que quieras ir enviando matones a cada puerta, trabajar en negro te dejará totalmente indefenso a la hora de reclamar pagos que no hayan sido abonados. La posibilidad de emitir facturas te facilitará mucho las cosas sin el futuro te ves en la desagradable situación de tener que denunciar a alguien por impago. Y esa situación llegará, no lo dudes.
Economía
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios