Santander pierde a su futuro consejero delegado
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HORTA NO PODÍA ESPERAR PARA RESPONDER A LLOYD'S

Santander pierde a su futuro consejero delegado

La espantá de Antonio Horta-Osorio es mucho más grave de lo que parece para el Santander. Emilio Botín no se queda sólo sin su número uno

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Santander pierde a su futuro consejero delegado

La espantá de Antonio Horta-Osorio es mucho más grave de lo que parece para el Santander. Emilio Botín no se queda sólo sin su número uno en Reino Unido (que supone el 18% del banco), sino sin el futuro consejero delegado del banco en sustitución de Alfredo Sáenz, según varias fuentes de toda solvencia. Pero ese relevo no iba a llegar a corto plazo, y Horta debía responder de inmediato a la oferta de Lloyd's, así que tomó la decisión más lógica.

Estas fuentes aseguran que el portugués, de 46 años, era el mejor preparado para ascender a la cúpula, el que mejor había asumido la 'filosofía Botín' y el que más gustaba al presidente. En efecto, todo el mundo se hace lenguas de la valía profesional y la excelente gestión desplegada en Reino Unido, donde ha sabido integrar a la perfección las diferentes adquisiciones del banco -Abbey, Alliance & Leicester, Bradford & Bigley y, recientemente, parte de la red de Royal Bank of Scotland-, para colocar al Santander como uno de los grandes jugadores en un mercado tan difícil (ningún otro banco español tiene allí presencia) como el británico.

Curiosamente, Horta no solía aparecer en las tradicionales quinielas sobre el sucesor de Sáenz. Siempre sonaban nombres como Javier Marín (director general de gestión de activos y banca privada, quemado por los escándalos que afectaron a Banif), Juan Guitard (auditoría) o José María Fuster (tecnología y operaciones). La razón principal era su nacionalidad portuguesa, un detalle que hacía que su elección hubiera supuesto "un fuerte choque cultural". Los que conocen los entresijos del banco aseguran, sin embargo, que el elegido era Horta.

Pero este plan no ha podido hacerse realidad porque el Lloyd's se ha cruzado por medio. El mayor banco británico (unos 54.000 millones de euros de capitalización), controlado por el Estado británico desde que tuvo que rescatarlo para evitar su quiebra en 2008, había destituido a su consejero delegado, Eric Daniels, y necesitaba encontrar rápidamente un sustituto. Así que exigió una respuesta inmediata a Horta.

Botín no pudo igualar la oferta

Siempre según las fuentes, la semana pasada el portugués planteó la situación a Botín. Éste le respondió que "ahora no toca" el relevo de Alfredo Sáenz, que se producirá como muy pronto en 2011, y probablemente en 2012 (salvo que el Supremo ratifique antes la sentencia de la Audiencia de Barcelona en la que le condena por el 'caso Olabarría'). Y que lo máximo que podía ofrecerle era la filial de Brasil, donde él encajaría muy bien por el idioma. Pero eso sería un mero movimiento lateral, incomparable con la oferta de Lloyd's.

Así que, ante la tesitura de tener que esperar dos años en el Santander, tiempo en que sus opciones podían bajar por muchos motivos, y aceptar el pájaro en mano que le ofrecían los ingleses, Horta lo tuvo claro. Algunas fuentes sostienen que se va perdiendo dinero, ya que un banco nacionalizado siempre impone restricciones a la remuneración. Pero ayer Bloomberg publicó que ganará un salario base de 1,03 millones de libras (1,17 millones de euros) que puede aumentar en un 225% con el bonus y en otro 420% con la retribución en acciones, a lo que hay que añadir 610.000 libras (unos 700.000 euros) de plan de pensiones.

Y aunque lo pierda, "institucionalmente, es mucho más importante dirigir un banco con esa capitalización, que el 18% de una entidad en la que dependes de las decisiones que toman otros", según una fuente. Otra añade que "era la oportunidad de culminar su carrera en un puesto con tanta visibilidad, y es lógico que la aproveche".

Por tanto, no ha sorprendido su decisión. Sí, en cambio, la forma de anunciarla y el timing de la misma. La idea del banco era hacer una transición suave y pactada (ya tenía pensado su relevo por Ana Patricia). Algunas fuentes sugieren incluso que podría haber presentado la salida de Horta como un "favor" del Santander al Gobierno británico, prestándole a su número uno para que saque a Lloyd's del atolladero. Pero Horta hizo el anuncio ayer y obligó a Botín a acelerar su timing, y a actuar de forma reactiva, en contra de lo que le gusta y es habitual en él.

Además, filtró la información a Expansión en vez de a un medio británico, lo que da a entender que el mensaje iba dirigido claramente a España. "Se ha cobrado alguna cuenta pendiente", opina una fuente buena conocedora del banco.

Como explicó ayer El Confidencial, Botín tuvo que convocar una reunión de urgencia de la comisión ejecutiva del banco ayer por la mañana antes de partir hacia Brasil, donde este fin de semana se celebra el Gran Premio de Fórmula Uno en Interlagos. Y en esa comisión se tuvieron que adoptar todos los cambios: la salida de Ana Patricia de Banesto con dirección a Londres, su relevo al frente de Banesto por Antonio Basagoiti y la concesión de todos los poderes en el banco filial a Javier García Cantera, el consejero delegado.

Una reputación inmejorable

Horta tiene una reputación extraordinaria en el mundo financiero, tanto en España como en Reino Unido. Muy inteligente y con una formación excelente -número uno de su promoción de MBA en la prestigiosa escuela de negocios INSEAD y premio Henry Ford II-, tiene un dominio prefecto del español, el inglés y el portugués. Hasta el Financial Times le considera uno de los mejores banqueros de Reino Unido. En su contra, grandes dosis de soberbia y una clara incapacidad para formar equipos. Un tipo con el que resulta difícil trabajar, al decir de quienes lo han hecho a sus órdenes. 

Lo que es innegable son sus logros: ha integrado con éxito las compras de Santander en Inglaterra, con negocios y culturas muy diferentes, dar a conocer la marca española en ese país y hacerla rentable (deja la filial con una rentabilidad sobre activos ponderados por riesgo del 2,4%). Pero quizá sus éxitos más apreciados sean otros, como la inclusión del Santander en el consejo asesor del Banco de Inglaterra o en la cámara de compensación CLH.Clearnet, lo que permitió la reapertura del mercado interbancario para la banca española, como adelantó El Confidencial en agosto.

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